yo como cualquier beduino
camino tranquilo bajo el cielo inmenso
sin temer a hermanos ni enemigos
mis desaires no me alcanzan
mi senda es mía
de constancia y fértil suspenso
a ti Dios todopoderoso
elevo mi gratitud constante
por darme agallas
por templar mi espíritu erguido
por sembrar en mí pensamientos de luz vibrante
y una mente creadora
de claridad sin ruido
tus virtudes ¡oh Señor
cual diamantes fulgentes
serán escudo firme
ante amenazas vanas!
seré feliz
viviré bien y de buenas
que mi risa sea viento
que despeja las sombras
y en cada día como auroras eternas
mi corazón será faro
que nunca se ahoga ni se apaga
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta































