Inicio Artículos Artículos de Educación Cuauhtémoc, símbolo de resistencia y heroísmo

Cuauhtémoc, símbolo de resistencia y heroísmo

8266

Nuestro Sol se ocultó, nuestro Sol desapareció su rostro y completa oscuridad nos ha dejado, pero sabemos que otra vez volverá, que otra vez saldrá y nuevamente nos alumbrará“.
Cuauhtémoc

El 28 de febrero de 2025, se cumplen 500 años de la muerte de Cuauhtémoc, el último Huey tlatoani (expresión náhuatl que significa “gran gobernante” o “gran orador”) mexica, es decir, el último rey-sacerdote azteca. Su nombre significa “Sol que desciende” o “Águila que desciende” en náhuatl.  

Cuauhtémoc, hijo de Ahuízotl y de Tlilancapatl, princesa de Tlatelolco, sobrino de Moctezuma y primo de Cuitláhuac, emperadores que le precedieron. Cuauhtémoc encabezó la defensa final de México-Tenochtitlán del asedio de los españoles al mando de Hernán Cortés. Su actitud ante la derrota lo convirtió en un símbolo de resistencia y heroísmo para los mexicanos. El poeta mexicano Ramón López Velarde designa a Cuauhtémoc como “el joven abuelo de México”, y lo califica como “único héroe a la altura del arte”. 

En el momento más difícil de su reinado, Cuauhtémoc se destaca por su inteligencia, su intrepidez y su coraje. Fue un encarnizado enemigo de los españoles, especialmente después de la matanza perpetrada en Tenochtitlán. Él se encuentra enclavado entre los naturales que apedrearon a su propio emperador Moctezuma II, por la sumisión a los españoles, y posteriormente ataca a las tropas de Cortés cuando escapan de la ciudad en la llamada “Noche triste” para unos o “Día de la Noche Victoriosa” para otros.  

En 1515 Cuauhtémoc fue nombrado gobernante de Tlatelolco. Cargo restringido a guerreros de élite con historial de captura de enemigos para su sacrificio. A la muerte de Ahuízotl, su padre, subió al trono Moctezuma II. Cuauhtémoc estuvo casado con Isabel Moctezuma, hija de Moctezuma II. 

Cuauhtémoc se opuso a Moctezuma por ceder a las presiones de los españoles. Tras la muerte de Cuitláhuac, sucesor de Moctezuma, y después de que Cuitláhuac falleciera prematuramente de viruela, solo gobernó 80 días, Cuauhtémoc fue elegido rey por la nobleza.  

Cuando asciende al trono, en enero de 1521, prepara a su pueblo para la defensa: suspende los pagos tributarios, acumula provisiones, fortifica baluartes, destruye puentes que puedan servirle al enemigo y arma miles de barcas de combate.  

Los aztecas, liderados por Cuauhtémoc, presentan una fuerte resistencia, pero la superioridad militar y tecnológica de los conquistadores, los pueblos aliados que se suman a los conquistadores, además de una plaga de viruela, los derrotan.  

Durante su mandato defendió la capital hasta que fue capturado el 13 de agosto de 1521 mientras intentaba huir en el momento de cruzar el lago de Texcoco.   

Con el arresto del emperador, cesa la resistencia y los españoles se adueñan de la devastada ciudad, algunos cronistas indican que el número de muertos alcanzó la cifra de un cuarto de millón. La derrota no disminuyó el valor del líder azteca pero sí su optimismo.  

La certeza de que la civilización a la que pertenecía el emperador Cuauhtémoc había perecido, lo llevó a aceptar el bautismo cristiano y, más tarde, a fungir de funcionario judicial y recaudador de impuestos de los conquistadores entre 1522 y 1524; si bien esta docilidad no impidió que Cortés lo hiciera ahorcar a los 28 años. 

Entre uno de los episodios más amargos que se pueden encontrar en la historia de México se encuentra la muerte de Cuauhtémoc que en medio de una expedición a las Hibueras (actual Honduras), Cortés ordenó asesinarlo, quemándole los pies y las manos y luego fue ahorcado en un árbol de pochote (ceiba) el 28 de febrero de 1525.  

Llamado por los españoles Guatemuz o Guatimocín, Bernal Díaz del Castillo narra sobre la muerte del último tlatoani mexica: “Verdaderamente yo tuve gran lástima de Guatemuz y de su primo, por haberles conocido tan grandes señores, y aun ellos me hacían honra en el camino en cosas que se me ofrecían… Fue esta muerte que les dieron muy injustamente, y pareció mal a todos los que íbamos”. Estas palabras, en boca de un español, ponen en entredicho las verdaderas razones que pudo tener Cortés para matar a los dos señores aztecas. 

A Cuauhtémoc se le atribuye la frase ¿Acaso estoy yo en un lecho de rosas?, pronunciada cuando éste se dirige al señor de Tacuba, Tetlepanquetzaltzin, mientras a ambos los conquistadores españoles les queman los pies y las manos con aceite hirviendo para que confiesen dónde está escondido el tesoro imperial. Esto da a conocer el carácter estoico del guerrero que defendió hasta el final la ciudad de Tenochtitlán. 

Quedando así cegada la vida de uno de los más nobles, valiente, instruido en materia bélica, osado, prudente, animoso, sabio y amoroso (estas eran algunas características que se requerían para ser nombrado Huey tlatoani) el último gobernante de México-Tenochtitlán. 

El águila que descendió, significado de Cuauhtémoc, se convirtió en una figura heroica en nuestro país y su nombre en sinónimo de valentía. Símbolo de serenidad, sacrificio y de lucha incansable. Su efigie aparece en monumentos, que hacen alusión a su coraje en la derrota.  

Cuauhtémoc es uno de los personajes más reconocidos por los mexicanos como héroe nacional, es por ello que el 28 de febrero de cada año, la bandera mexicana ondea a media asta en todo el país, recordando su muerte

Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com

 Referencia:
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/cuauhtemoc-ultimo-emperador-aztecas_12275