Inicio Artículos La neurociencia y la poesía

La neurociencia y la poesía

476
Imagen de autor Hainguyenrp en PIXABAY

Por Enrique Canchola Martínez

La intersección entre la neurociencia y la poesía se dieron cita en el VIII Encuentro Internacional de Poesía Sabersinfin celebrado en Puebla en mayo de 2026, no fue una simple asistencia académica, fue la presentación de datos de un proceso de años en el que la neurofisiología experimental, ha buscado desentrañar los mecanismos biológicos que subyacen a la experiencia poética.

Convergencia de dos mundos

En este espacio, compartí mesa dialógica el 20 de mayo, durante la conferencia “La poesía del cerebro: lenguaje, emoción y conciencia”, con figuras de distintas latitudes, coordinada por la psicoanalítica argentina Mariela Peruffo. En esa ocasión, se analizó cómo el cerebro procesa la creación artística y cómo la poesía actúa como un inductor para la expansión de la conciencia. Para todos los participantes, la poesía no es un accesorio cultural, sino un “fulcro” —una herramienta— que, bajo la óptica de las neurociencias, permite al ser humano repensar su propia realidad y estructura mental.

Visión desde la ciencia romántica

En este encuentro se enfatizó en el enfoque que busca humanizar el rigor científico mediante la sensibilidad artística. Abordaje que se alinea con lo que Enrique Canchola, denomina “Ciencia romántica infinitista” destacada por:

1.-La decodificación de lo invisible, a través de técnicas neurofisiológicas, estudiando el efecto de la “videoauditivopoesía” de los poetas Abel Pérez Rojas y Salvador Calva Morales y los vínculos neuronales entre el arte poético y las emociones, haciendo visible lo que ocurre en el cerebro ante el impacto de la palabra poética.

2.-Aboga por la poesía como un mecanismo de resistencia, lucidez y expansión de la conciencia, en el contexto de un mundo fragmentado y tecnificado, un tema que resuena profundamente con el Manifiesto del Saber Infinitista, presentado y discutido durante el evento.

3.-busca modificar las estructuras tradicionales, incentivando a los participantes a cuestionar cómo la neurofisiología de nuestras percepciones condiciona la forma en que habitamos el tiempo y el espacio.

Legado humanista

El VIII Encuentro Internacional de Poesía Sabersinfin no solo fue una plataforma para la lectura de versos, sino un laboratorio de pensamiento crítico donde se demostró que el cerebro y el poema son, en última instancia, dos formas de concebir lo infinito para integrarse en una red colaborativa que busca, mediante la ciencia y el arte, reconstruir el sentido humano en tiempos de incertidumbre.

Sin separar la precisión del dato científico de la profundidad de la experiencia humana, dos aspectos necesarios e indispensables en el diálogo contemporáneo para el análisis sobre la conciencia y la cultura.


Enrique Canchola Martínez. 12 de junio de 2026