CONOSER BIEN
“Tu nombre y apellidos te hacen único en el mundo”
JARyM
Por Jorge Rodríguez y Morgado
Desde la más remota antigüedad el ser humano siente la necesidad de identificarse dentro de la colectividad en la que habita con un nombre en específico que lo distinga de los demás, usando descripciones de cualidades, animales o divinidades, es decir, un nombre propio o antropónimo.
Al inicio, los nombres describían rasgos físicos, virtudes o elementos naturales del entorno. En muchas culturas antiguas, se creía que el nombre otorgaba poder sobre la persona, por lo que existían nombres públicos (Miguel) y nombres secretos (¿Quién como Dios?), por consiguiente, era común usar nombres de dioses (Adonai) o deseos de protección para los recién nacidos (Alisha – “protegida por Dios”).
El nombre propio es mucho más que sólo un conjunto de letras, es algo que identifica y hace único al que lo porta entre todos los seres humanos de este planeta. Si bien el nombre nos permite diferenciarnos de los demás y reconocernos como personas individuales, nuestros nombres suelen tener un origen de mucho tiempo atrás. Cada nombre tiene una historia que nos conecta con nuestro origen, nuestras familias y con personas que vivieron antes.
La antroponimia es una disciplina que se encarga del estudio de la lingüística, la historia, el origen y la diferencia de nombres propios de las personas y sus apellidos. Nuestros nombres reflejan momentos importantes de nuestras familias, pero también de la historia y cultura de nuestro país.

La palabra antroponimia proviene del griego ánthrōpos – “ser humano”, “persona” y de ónyma – “nombre”, más el sufijo -ia “cualidad” se refiere al estudio del origen y significado de los nombres propios de personas, incluidos los apellidos. El Diccionario de la Real Academia Española define la antroponimia como el “Estudio del origen y significación de los nombres propios de persona”.
Dentro de los nombres propios, por ejemplo, Fernando de origen germánico, con el significado de -Protector, osado, atrevido, “el guerrero audaz”, podemos encontrar los diminutivos (Juan -Juanito, Rosa -Rosita) y apelativos cariñosos (Pepe para José, Charo para Rosario, Nacho para Ignacio) que utilizamos para referirnos a las personas de nuestro entorno y se denominan como hipocorísticos. Un término que deriva del griego y significa “con caricias”.
La costumbre de utilizar estos hipocorísticos proviene de la Grecia Clásica, donde se creía que ocultando el nombre de una persona la prevenían de la ira de los dioses.
Dentro del estudio antroponímico se puede observar: El Apellido que es el nombre hereditario que comparte una familia y puede ser Patronímico: Apellido que indica el nombre del padre –González significa “hijo de Gonzalo”. En español son muy frecuentes los apellidos terminados en -ez, como Rodríguez, Martínez, o Pérez. Estas terminaciones indican que un antepasado tenía como nombre de pila Rodrigo, Martín o Pedro. Matronímico, apellido o nombre derivado de la madre, por ejemplo -catalán, hijo de una mujer llamada Catalina.
Los nombres Toponímicos, son derivados del lugar de origen, residencia o características geográficas de la zona de la familia -Iglesias, Campos, Arroyo. De oficio o profesión, Sastre, Zapatero, derivados del trabajo que ejercía el ancestro. Los Descriptivos o Apelativos, derivados de las cualidades de los rasgos físicos, morales o apodos -Blanco, Calvo, Bravo, Delgado.
También se identifica el nombre Pseudónimo, que corresponde al nombre ficticio utilizado por un autor, artista o personalidad para ocultar su identidad real (Pablo Neruda -Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto) y es muy común utilizar el Apodo, como Cantinflas -Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes; o el alias, sobrenombre que se añade o sustituye al real, basado en características físicas, defectos o anécdotas, ejemplo Al Capone (“Scarface” –“cara cortada”).
Según, el Génesis en la Biblia, el nombre del primer ser humano es Adán, que significa: Hombre de tierra roja. Proviene de la raíz hebrea (A-D-M) que significa: “rojo”. La costumbre en esta cultura era llamar al recién nacido con lo que decía el padre cuando lo veía por primera vez.
Según la Influencia Cultural en Occidente, los germánicos usaban combinaciones de dos palabras relacionadas con la fuerza o la victoria en batallas. Los nombres griegos, Latinos y Bíblicos, se popularizaron en Europa tras la cristianización y la influencia del Imperio Romano.
El sistema moderno de nombre y apellido surgió en la Edad Media (entre 1050 y 1150) para distinguir mejor a las familias, por ejemplo, el apellido Maldonado es de origen español. Cuenta la leyenda que un caballero llamado Hernán Pérez, venció a un caballero francés en un duelo, el rey de Francia frenó el combate para salvar a su hombre, le ofreció a cambio al caballero español lo que pidiera y pidió como trofeo flores de lis del escudo real. El monarca accedió de mala gana diciendo que eran flores “mal donadas”, dando origen al apellido de la unión de “mal” y “donado”.
En los apellidos los prefijos Mac– o Mc– escoceses significan “hijo”, por ejemplo, “MacPherson” es hijo de Pherson. En lenguas semíticas tenemos, en hebreo la palabra ben “hijo” (Ben Gurión, Ben Yehuda), análogamente la forma equivalente en árabe ibn -“hijo” (Ibn Jaldún, Ibn Hayyan), y la forma aramea bar (Bar Kokhba). En las lenguas germánicas son frecuentes las terminaciones para designar “hijo” -sohn (alemán), -son (inglés, noruego, sueco) y -sen (danés): “Petersen” es hijo de Peter (Pedro), “Mendelssohn” es hijo de Mendel y “Gustafson” es hijo de Gustaf.
En la mayoría de las sociedades occidentales, el nombre es solo una designación que no tiene ningún significado particular y cuyo origen histórico solo se conoce mediante el estudio etimológico. Por otra parte, en muchas de las sociedades actuales, la mayoría de los antropónimos tienen origen en un nombre o un significado reconocible, ya que en esas sociedades la posesión de cierto nombre se da por razones simbólicas importantes para el grupo.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com


































