Por Salvador Calva Morales
No me pidas que te quiera más,
porque he vaciado en ti todo mi ser;
te entregué mis certezas y mis dudas,
mis recuerdos, mis sueños, mi verdad.
No conservé un rincón para esconderme
ni una parte de mí sin revelar.
Te he dedicado mis más sentidos poemas,
los que nacen de un lugar profundo;
cada verso lleva algo de mi historia
y cada estrofa habla de los dos.
He dejado que las palabras digan
lo que apenas puede explicar mi voz.
He revisado las alforjas de mi vida
y descubro que te has llevado todo:
las caricias que guardaba para siempre,
las promesas que juré nunca ofrecer,
los deseos que creía ya dormidos
y las ganas de volver a renacer.
Te llevaste mis antiguas precauciones,
el temor de comenzar otra aventura,
la costumbre de vivir sin esperanzas
y el silencio que aprendí para sobrevivir.
Con tu amor derribaste mis defensas
y me diste otra razón para existir.
No me pidas que te quiera más,
porque no sé qué otra cosa darte;
ya conoces la verdad de mis heridas,
mis derrotas y mi forma de luchar.
He puesto todo cuanto soy en tu camino
sin reservarme una ruta para regresar.
Si me quedan nuevos días, serán tuyos;
si me queda alguna fuerza, te la entrego.
Compartiré contigo mis mañanas,
mis noches, mis canciones y mi paz;
pero no me pidas más de lo que siento,
porque amarte así ya es amar sin final.
Quizá pienses que exagero cuando digo
que no queda nada dentro de mis alforjas;
pero mira con cuidado y comprenderás
que ahora todo cuanto tengo está contigo.
No estoy vacío, aunque te lo haya dado todo:
tu presencia me devuelve lo entregado.
No me pidas que te quiera más.
Pídeme que nunca deje de mirarte,
que defienda este amor contra los años,
que permanezca cuando llegue la adversidad.
Porque amarte más no me es posible;
pero amarte cada día de mi vida,
eso sí te lo puedo asegurar.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta

































