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En busca de la suerte

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ConoSer Bien

La suerte es el cruce de la oportunidad con la preparación.
Séneca

Desde la más remota antigüedad la humanidad ha tratado de encontrar los medios que lo lleven a obtener algún suceso positivo que cambie la situación que lo está agobiando, es decir, modificar el contexto para tener buena suerte o fortuna (cuando el azar nos depara algo favorable). 

La palabra suerte proviene de la voz latina sortis, que eran unos dados o huesecillos empleados para el reparto de los lotes de tierra (de allí proviene, también, lotería) con la que se premiaban a los soldados que cumplían su servicio en la Antigua Roma. Estas parcelas eran del mismo tamaño, pero no de la misma calidad, así que, dependiendo de la suerte del soldado, podía tocarle un terreno fértil o un pedregal. 

En la mayoría de las culturas se ha confiado a las deidades el obtener buena suerte o fortuna. Éstas se presentan en gran parte de las mitologías significando los aspectos más generosos de la vida como abundancia, riqueza, fertilidad y prosperidad, y estas divinidades son capaces de conceder deseos u otorgar buena suerte.  

En el hinduismo Laksmí es la diosa de la riqueza, la fertilidad y la prosperidad, relacionándola con la fortuna. En la mitología griega a la diosa Tique se le asocia con la buena fortuna y la suerte. Para los romanos la diosa Fortuna se asocia a la suerte.

Dentro del grupo étnico de la India, los meitei, Thumleima es la diosa que le asocia a la fortuna. En la mitología egipcia, Renenutet era la diosa de la fertilidad y el destino (suerte). Para los antiguos pueblos de la península arábiga Manat era la diosa de la suerte y el destino. En la mitología sawa, grupo étnico africano que habita en Camerún, Jengu se le representaba como una sirena con hermoso cabello que traería buena fortuna en la vida. 

Mami Wata, de la mitología yoruba (principalmente del caribe) son adoradas por el vuduismo haitiano y el vuduismo de Luisiana, para lograr buena suerte. En la mitología estrusca Nortia representaba a la diosa del destino y de la suerte.  

Estas son sólo algunas de las muchas diosas capaces de atraer la buena suerte y la prosperidad.  

La diosa romana Fortuna, personificación de la suerte, azar o destino, tras la llegada del cristianismo, se transformó en la Divina Providencia (pro “antes” y videncia “ver/conducir un fin”) regida por el Dios único.  

Son muchos los versículos en la Biblia que hablan de la suerte, en Proverbios 16:33 se enuncia: “La suerte se echa en el regazo; más del Señor es la decisión de ella”. Esto se refiere al uso de echar suertes (similar a la de lanzar una moneda o dado) para resolver determinados casos. 

Algunas personas creen que la suerte influye en los eventos externos, por ejemplo, que, si poseen algún amuleto o realizan algún ritual (conductas de seguridad), tendrán más posibilidades de tener buena suerte. Opinan que el éxito se debe, al menos en parte, a la buena fortuna de poseer “algo” que los lleva de alguna manera a controlar la suerte. 

La superstición indica que ese “algo” corresponde a los amuletos y talismanes para llamar la buena suerte y alejar la mala (un amuleto solo debe proteger al propietario, mientras que el talismán aparte de eso debe traer buena suerte y felicidad). La creencia en la suerte, en todo caso, es un asunto íntimo y que nada tiene que ver con la lógica, y que muchos interpretan como una forma de fe o de creencia mística que aún sobrevive en nuestras sociedades laicas y modernas.  

Se cree que algunos objetos como los amuletos (se atribuye la virtud de alejar el mal o propiciar el bien) o los talismanes (se atribuyen poderes mágicos) pueden ayudar a canalizar la energía positiva y a atraer la buena fortuna, entre ellos se menciona: 1. Herraduras. uno de los amuletos de la suerte con más antigüedad, si la herradura está boca abajo, aportará protección; si es hacia arriba, aportará buena suerte. 2. Elefantes con la Trompa Levantada. Se dice que simbolizan poder, sabiduría, éxito y que puede proteger a la familia. 3. Atrapa Sueños, tradición de los indios americanos, símbolos de protección en la calidad del sueño. 4. Cristales, potenciadores de la buena suerte. 5. Bambú, para atraer prosperidad y buena suerte. 6. Monedas de Feng Shui para conseguir la suerte y armonía. 7. Cuencos del Himalaya, aportan beneficios en el bienestar físico, mental y emocional. 8. Espigas de Trigo, pueden ayudar a atraer energía positiva y buena suerte. 

Entre otros objetos de defensa (el amuleto aporta una protección general mientras el talismán se enfoca a un fin determinado) se tiene: 9. Decorar con Piedras, para atraer la buena suerte. 10. Espejos, al colocarlos en lugares estratégicos potencian la energía positiva. 11. Bellotas de Roble, símbolo de protección ante las adversidades. grandes elegidas en los rituales de magia porque provienen de un árbol que representa la fortaleza y la perseverancia. 12. Colocar una Campana, instrumento que emiten un sonido armónico que logra equilibrar las vibraciones y alejar las malas energías, además se cree que su sonido consigue atraer a los ángeles. 13. Trébol de Cuatro Hojas, para atraer la buena suerte. la primera hoja del trébol es para la esperanza, la segunda es para la fe, la tercera para la caridad y la cuarta es para la suerte. 14. Granos de Arroz, portadores de la buena fortuna. 15. Clavos de Olor, consigue alejar las malas energías, además de atraer la fortuna, el amor y la salud. 16. Amuletos en forma de Búho, para invocar sabiduría, el conocimiento y el sentido común y atraer la buena suerte y a amplificar ciertas cualidades y 17. Cruz Egipcia -Ankh- es un jeroglífico que simboliza la vida y atrae la buena suerte, favorecer la creatividad y la fertilidad. 

Desde la psicología se llama suerte a todas esas cosas que no podemos predecir, explicar o controlar, es una creencia del ser humano. Los psicólogos dicen que creer en la suerte puede cumplir una función útil, el sentirse más optimistas cuando las circunstancias están más allá de nuestro control.  

Como es una creencia, desde el punto de vista psicológico, no existiría la buena o la mala suerte. Cuando se dice que tenemos buena suerte es que hemos conseguido el resultado que deseábamos, y cuando decimos que tenemos mala suerte, es que no lo hemos conseguido. 

La suerte no tiene explicación, se encuentra más allá de toda comprensión humana y ha propiciado dos bandos, el primero, quienes creen en su existencia pese a no poder explicarla, y el segundo, aquellos que la consideran simplemente una superstición fundamentada en la necesidad humana de darle explicaciones mágicas a aquello que se ignora. 

La ciencia no ha tomado muy en serio la existencia de la suerte, sin embargo, muchos científicos sí están de acuerdo en que “pasan cosas que la ciencia no puede explicar” y en muchos casos se puede referir a la suerte (serendipia). 

Juzgue usted, amable lector.

Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com

Referencia:
https://concepto.de/suerte/#ixzz8PZ5iszoz