CONOSER BIEN
“No es la carne ni la sangre, sino el corazón, lo que nos hace hermanos”
Johann Schiller
Por Jorge Rodríguez y Morgado
El 5 de septiembre de cada año, en México y en cada vez más naciones del orbe, se celebra el Día Mundial del Hermano, cuyo objetivo fundamental es el de rendir homenaje a nuestros familiares más cercanos –los hermanos y hermanas. Personas que en la mayor parte de las culturas del mundo crecen en convivencia en las etapas de la infancia, la adolescencia y la juventud, recibiendo la misma educación y formación. En este día tan especial se recuerda la importancia de los lazos familiares y la influencia que estos seres tienen en nuestro perfeccionamiento y bienestar emocional.
El 5 de septiembre fue una fecha adoptada internacionalmente en honor al aniversario luctuoso de Teresa de Calcuta (1910-1997), de nombre secular Anjezë Gonxhe Bojaxhiu, también conocida como Santa Teresa de Calcuta, Madre Teresa de Calcuta o Santa Madre Teresa de Calcuta, elegida para honrar la hermandad, el amor al prójimo y la solidaridad. Falleció, a causa de un paro cardíaco en 1997, a los 87 años de edad, en Calcuta, India. Previamente padeció malaria y una infección en los pulmones en los años 90.
La palabra hermano(a) proviene del latín germanus, que significaba “germen, brote, auténtico o carnal”. En latín clásico, la palabra para hermano era frater, para especificar que se trataba de un hermano de los mismos padres (carnal), los romanos decían frater germanus (“hermano verdadero o auténtico”, derivado de germen, que alude a venir de la misma raíz o brote). El Diccionario de la Real Academia define hermano(a) como: Persona o animal que tiene en común con otra u otro el mismo padre y la misma madre, o solo uno de ellos.
Esta remembranza a los hermanos y hermanas el 5 de septiembre, se popularizó de manera paulatina a nivel internacional y en diversos países de Latinoamérica —incluyendo México— como una jornada simbólica para destacar la solidaridad, el compañerismo y la fraternidad.

La palabra fraternidad viene del latín fraternitas, que significa la cualidad o el vínculo afectivo propio de los hermanos. De “Frater”: hermano. Etimológicamente expresa el estado o la cualidad de ser hermano, aplicado tanto a lazos de sangre como a la unión, solidaridad y afecto entre personas que se tratan como tales compartiendo valores y objetivos comunes. El Diccionario define la fraternidad como “Amistad o afecto entre hermanos o entre quienes se tratan como tales”.
El concepto de fraternidad se proclama como “virtud” en el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, en los cuales se incentiva la solidaridad y el amor al prójimo. A lo largo de la historia, este principio ha sido adoptado y difundido en distintas corrientes filosóficas y religiosas.
Aunque en la mayoría de los países se utiliza la fecha para celebrar junto a los hermanos de sangre o de crianza, esta fecha también se refiere a la hermandad espiritual y a los hermanos religiosos con los que se comparte la misma creencia o fe.
El hermano o la hermana de una persona es otra que tiene, al menos, un mismo progenitor. Este término se utiliza generalmente para referirse a dos o más personas genéticamente emparentadas, aunque no necesariamente este tiene que ser el caso, puesto que puede haber uno o más hermanos que hayan sido adoptados por sus padres (hermanastros).
Existen varios tipos de hermanos¹ según su vínculo familiar o sus lazos de sangre clasificándose en: 1. Hermanos biológicos, enteros, carnales o plenos, son hermanos que comparten ambos padres. 2. Medios hermanos: comparten solo uno de los dos progenitores que, a su vez, pueden ser: 2.1 Hermanos de madre o hermanos uterinos, los hijos de una misma madre que tienen diferente padre; 2.2 Hermanos de padre, hermanos consanguíneos o hermanos agnados, los hijos de un mismo padre que tienen diferente madre. 3. Hermanastros: hijo del padrastro o de la madrastra de una persona. 4. Hermanos de leche o collazo: es el hijo de una nodriza respecto del ajeno que ésta crio, y viceversa, solo se habla de parentesco de leche o nutricio cuando no existe el de consanguinidad. La ley islámica precisa en qué condiciones la lactancia no materna constituye parentesco nutricio y asimila este a la consanguinidad, prohibiendo el matrimonio entre los hermanos de leche. 5. Hermanos espirituales o hermanos de ahijamiento son los hijos del padrino o de la madrina o los ahijados del padre o de la madre.
La transición de la hermandad a la fraternidad representa el paso de un vínculo cerrado, tradicional o de carácter local e íntimo hacia un concepto de unión universal, cívico e igualitario entre los seres humanos.
La Hermandad tradicionalmente se asocia con lazos de sangre o grupos específicos, cofradías religiosas o congregaciones regidas por normas internas de piedad y devoción. Suele implicar un grupo más delimitado o exclusivo.
La Fraternidad amplía el horizonte hacia un trato universal e igualitario. En la filosofía moderna y social, trasciende el parentesco o el credo para proponer la solidaridad entre todos los ciudadanos sin distinción.
Mientras la hermandad respondía históricamente a la ayuda mutua en gremios o comunidades cerradas, la fraternidad se consagró como valor universal junto a la libertad y la igualdad desde la Revolución Francesa.
Pasar de la “hermandad” (pertenecer a los míos) a la “fraternidad” (reconocer al otro como igual, incluso al extraño o diferente) es el gran reto de la convivencia democrática y la amistad social global.
Ya sean de sangre o de espíritu, el 5 de septiembre en el Día Mundial del Hermano es una fecha para celebrar y dar gracias por esos lazos familiares o espirituales.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com
Referencia
https://es.wikipedia.org/wiki/Hermano































