Por Enrique Canchola Martínez
Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana
Ciudad de México, México.
Para el filósofo Georg Wilhelm Friedrich Hegel (agosto de 1770-Berlín, 14 de noviembre de 1831), el arte ocupa un lugar fundamental para la expresión de lo trascendente y es esencial para la manifestación del espíritu absoluto y constituye una etapa en el desarrollo de la conciencia y el conocimiento que culmina en la filosofía. En paralelo, el escultor mexicano Miguel Peraza (1959-) ha concebido su obra como una forma de pensamiento, integrando símbolos clásicos, geometría fractal y física cuántica para proponer que el arte es filosofía y que es la manifestación de una evolución hacia una forma superior de conocimiento. Este ensayo explora el vínculo conceptual entre Hegel y Peraza, destacando cómo ambos entienden el arte como vehículo de lo absoluto del espíritu.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel: El arte como expresión del espíritu
Friedrich Hegel en su Estética (1), sostiene que el arte es una manifestación sensible de la idea, una forma en la que el contenido espiritual se encarna en la materia. Para él, el arte forma parte de la triada del espíritu absoluto, junto con la religión y la filosofía. Aunque el arte revela verdades profundas, está limitado por su dependencia de lo sensible, por lo que debe ser superado por la filosofía, donde la idea se expresa de manera puramente conceptual (1). Desde esta perspectiva, para Hegel, hay tres etapas en la evolución del arte: Arte romántico: donde el arte se interioriza y se orienta hacia lo subjetivo, preparando el camino hacia la filosofía., Arte clásico, donde se alcanza la armonía entre forma y contenido, como en la escultura griega y el Arte simbólico, donde la forma no logra expresar adecuadamente el contenido espiritual.
Miguel Peraza: La escultura como sistema de pensamiento
En la escultura de Peraza, la geometría fractal, como estructura infinita y autosimilar, con sus llenos y vacíos, sugiere una concepción del universo como totalidad dinámica. La física cuántica, con sus principios de indeterminación y superposición, desafía la lógica clásica y abre nuevas posibilidades para pensar la realidad. Al integrar estos elementos, Peraza convierte la escultura en una plataforma para la especulación filosófica. Como él mismo ha señalado en entrevistas:
“La escultura no es solo forma, es pensamiento tridimensional. Es una manera de filosofar desde la materia.” (2)
En su obra escultórica Miguel Peraza, ha propiciado que trascienda lo estético para convertirse en reflexión filosófica. Su trabajo incorpora símbolos clásicos y románticos, pero también elementos de la geometría fractal y la física cuántica, proponiendo una visión del arte como sistema de conocimiento.
Del arte a la idea, el vínculo filosófico
La convergencia entre Hegel y Peraza radica en la concepción del arte como medio para alcanzar el conocimiento absoluto. Para Hegel, el arte prepara el camino hacia la filosofía; en cambio, para Peraza, el arte ya es filosofía. No obstante, ambos coinciden en que el arte no es mero ornamento, sino una vía de acceso a lo esencial de la conciencia y el conocimiento.
La escultura de Peraza, al incorporar elementos científicos y filosóficos, rompe con la idea del arte como representación y lo convierte en reflexión. Así, sus obras no solo apelan a la sensibilidad, sino que invitan al pensamiento. En este sentido, Peraza realiza el tránsito que Hegel anticipó: del arte como expresión sensible a la filosofía como expresión conceptual.
Espíritu, forma y conocimiento
Este enfoque multidimensional del arte permite pensar la escultura como lenguaje que articula lo concreto y lo abstracto, lo visible y lo invisible. En este sentido, Peraza no solo dialoga con Hegel, sino que lo actualiza, proponiendo una estética que incorpora los avances del pensamiento contemporáneo y los transforma en formas estructurales que piensan.
En la obra de Peraza, el espíritu se manifiesta en la forma escultórica, pero también en la estructura matemática, en la lógica cuántica y en el símbolo que remite a lo universal.
Para Hegel y Peraza, la noción de espíritu absoluto implica la transmutación plena de la libertad y la conciencia en formas objetivas. El arte, al encarnar la idea en la materia, participa de esta realización transmutativa (3).
La visión de Friedrich Hegel y Miguel Peraza, del arte como una manifestación del espíritu absoluto, es manifiesto cuando Hegel, propone que el arte culmina en la filosofía; mientras que, para Peraza, el arte es ya en sí mismo filosofía. Sin embargo, ambos coinciden en que el arte tiene la capacidad de revelar lo absoluto, de expresar la verdad en formas que trascienden lo meramente estético. La escultura de Peraza, al integrar símbolos clásicos, geometría fractal y física cuántica, encarna esta visión, proponiendo un arte que piensa, que conoce, que revela. Así, el vínculo entre Hegel y Peraza no es solo conceptual, sino espiritual, ambos entienden el arte como un camino que lleva hacia la verdad.
Lecturas
1.-Hegel, G.W.F. (1835). Estética: Lecciones sobre la filosofía del arte. Berlín.
Filosofía del arte o Estética. Madrid: Abada Editores 2006
2.-Peraza, M. (2022). Entrevista en Arte y Ciencia. Revista de pensamiento escultórico.
3.- Huesca Ramón, Fernando. (2020). La forma estética en Hegel: el arte como un vehículo cognitivo. Tópicos del Seminario, (43), 105-121.
Enrique Canchola Martínez




























