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Estudios recientes concluyen que la causa más común de robo de datos, a través de internet, fue la sustracción de contraseñas y documentos personales de los usuarios. Pero eso no es todo, se siguen utilizando métodos como el doxing, para seguir incrementando las estadísticas.
El doxing, que también se conoce como doxear, doxxing o d0xing, es un término que describe el acto de revelar intencional y públicamente información personal sobre un individuo u organización, generalmente a través de Internet, es decir, una forma de ciberataque con malas intenciones. El doxing es una práctica digital ilícita que victimiza a personas, corporaciones y hasta a países.
El término doxing es un neologismo inglés, que proviene de una alteración en la escritura del acortamiento docs (de documents “documentos”) y se refiere al acto de compilar y publicar un expediente con información personal de alguien.
Los ataques de doxing se realizan para avergonzar o hacer daño al sujeto, exponiendo públicamente datos delicados, como números de seguridad social, direcciones, teléfonos, información de tarjetas de crédito y otros tipos de información privada. Los doxers usan estos datos para amenazar a la víctima, ya sea mediante chantaje o extorsión. En la mayoría de los países, la publicación de información confidencial sin la autorización del propietario es ilegal.
Las repercusiones del doxing pueden ser muy amplias, dejando a los afectados en un estado de angustia psicológica a causa del miedo a ser rastreados o amenazados por desconocidos en posesión de su información privada.
Generalmente, los métodos empleados para adquirir esta información se basan en búsquedas en las bases de datos de acceso público y sobre todo en las redes sociales (como Facebook, Tic Toc, X (antes Twitter) y otras más, así como, hackeos e ingeniería social.
La ingeniería social es una técnica de manipulación psicológica que utilizan los ciberdelincuentes para engañar a los usuarios y obtener información confidencial. El objetivo es que las víctimas realicen acciones que favorezcan a los ciberdelincuentes, como: Ejecutar programas maliciosos; proporcionar claves privadas; comprar en sitios web fraudulentos; infectar sus computadoras con malware; abrir enlaces a sitios infectados.
Se ha comprobado que el “Doxear” puede incluir desde bromas personales, como revelar el teléfono de alguien sin permiso, a cosas más serias, como el robo de identidad y fraude. Como resultado, muchas personas y organizaciones toman medidas para protegerse contra los ataques de doxing invirtiendo en ciberseguridad para proteger sus redes contra potenciales amenazas.
El doxing puede dividirse en dos tipos principales: a) Doxing físico, cuando alguien visita un domicilio para recopilar datos personales acerca de su objetivo (fotos, información, dispositivos de rastreo, etc.) y b) Doxing online, cuando alguien recopila datos personales de fuentes online, como cuentas de redes sociales y páginas web, para revelar detalles acerca de la identidad o actividades de una persona sin su consentimiento.
El doxing es una preocupación importante y no debe ser ignorado. Una vez que la información se libera en el ciberespacio, las consecuencias pueden ser de amplio alcance y potencialmente dañinas para la reputación de personas y empresas.
Existen casos en que la gente usa el doxing en campañas de activismo político, conocidas como hacktivismo, que puede tener consecuencias graves ya que puede dañar reputaciones, dependiendo de cuán amplia sea la difusión de la información una vez que se libera en el ciberespacio.
Si se cae víctima del doxing, es decir, es doxeado, se recomienda tomar las siguientes acciones: Notificar a las autoridades. Dependiendo de la gravedad del ataque y las amenazas potenciales, puede ser necesario contactar a la policía para recibir ayuda y orientación. Monitorizar la actividad online. Configurar alertas en Google para recibir notificaciones cuando aparezca contenido online relacionado con su nombre, lo que le permitirá tomar la delantera a potenciales atacantes. Proteger sus datos. Cambiando las contraseñas de todas las cuentas asociadas con el perfil de un usuario afectado (incluyendo direcciones de correo electrónico). Utilizar sistemas y políticas de prevención. Al enfrentarse a amenazas a la ciberseguridad, como el doxing, es mejor Invertir el tiempo para analizar los sistemas de seguridad.
Para protegerse y no ser doxeado, es necesario fortalecer la seguridad online y restringir cuántos datos personales estén accesibles públicamente, para lograr esto: La Protección con contraseñas seguras son clave para protegerse de ataques de doxing. Autenticación de múltiples factores, la autenticación de dos factores y la autenticación de múltiples factores (MFA) añaden seguridad adicional, obligan a los usuarios a suministrar una combinación de nombre de usuario y contraseña, además de otros tipos de verificaciones. Limitar la información compartida online, especialmente en online y páginas de redes sociales. Tener cuidado al publicar fotos, y evitar poner detalles que pudieran servir para identificar dónde vive o trabaja a menos que sea necesario.
Es por ello, amable lector, por lo que hay que ser muy cautos con el uso del internet para evitar ser doxeado.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com































