Lentamente, el sabor de tu piel en mi lengua,
el roce cálido de tu boca que anhela,
tus dedos delicados liberando mi ropa,
buscando ansiosos la piel que quema.
Luego tus columnas se entregan,
abiertas,
mi boca saborea tu dulzura desbordante,
mis labios danzan con cada palpitar,
dibujando susurros de entre tus suspiros.
Te contorsionas, me llamas,
me sumerges en tu esencia,
tus caderas se mueven, solicitando más,
y yo, con devoción, te adoro entera,
te llevo al éxtasis con caricias y alientos.
Cuando tiemblas, cuando clamas, cuando pides más,
te giro, te sostengo, te abro de nuevo,
te acomodo, te acaricio, dejo mi marca en tu piel,
y con un solo movimiento te envuelvo completamente.
Te amo sin pausa, sin miedo, incansablemente,
la habitación resuena con cada encuentro,
tus pechos se mecen, tus uñas acarician,
y yo te guío, te llevo a mil cumbres.
Y cuando estallas, cuando te desbordas,
cuando la última chispa de ti se enciende,
te llenas de mí, me envuelves,
me sostienes,
y juntos ascendemos, envueltos en la cima de nuestro amor.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























