Se fue a dormir a su palacio de estrellas,
a la intemperie, tiritando de frío por el viento que le arrulla.
Ya no piensa en mañana
desde que el futuro es siempre la misma película:
anda como puede, con pasitos cortos,
pidiendo la hora, pidiendo comida.
Lleva consigo, pegadito al cuerpo,
una estampa de la virgen y un viejo retazo, roto y percudido.
Limpia espejos y zapatos por el día,
y al caer la noche se refugia en su sueño sin esperanza.
Hoy, se fue a dormir sin almohada de plumas
sin despertador,
en su cama del parque recién pintada.
Se fue a dormir y durmió tanto
que se fue a vivir con las estrellas.
Mientras el mundo guarda silencio,
esta noche,
un hombre se entrega al sueño eterno.
Mañana un rayo de luz iluminará su cuerpo envejecido,
habrá lamentos y sorpresas, pero él
estará muy lejos de aquel sitio.
Ojalá que en su próximo viaje
tenga más que una estampa y que un viejo trapo percudido.
Ariana Magaña Narváez es astróloga, actriz, docente y escritora. Dirige: Arti Bello Producciones




























