Por: Salvador Calva Morales
Kariana, misterio envuelto en piel dorada,
te asomas al amor como brisa asustada.
Has dado vida, has amado en tormenta,
y, aun así, tu alma no se encuentra contenta.
Dos veces creíste, dos veces sufriste…
¿Suerte o juicio? ¿A quién le pediste?
Tu cuerpo guarda memorias confusas
de promesas rotas, caricias difusas.
¿Quién te enseñó a gemir por rutina,
a fingir pasión bajo falsa doctrina?
Tus orgasmos gritan verdades calladas
entre sábanas frías y miradas prestadas.
Yo llego sin máscaras ni armadura,
con el pecho limpio y amor con ternura.
No vengo a prometer lo eterno ni el cielo,
sino a curar despacio lo que duele en tu anhelo.
Soy el que escucha, el que no huye ni engaña,
el que con besos tu miedo desarma y baña.
Déjame ser tu refugio, sin juicio ni prisa,
la voz que te nombra mientras el alma te avisa.
Desnuda tu mente, déjate tocar,
no solo en la piel, sino en tu pensar.
Que en mi abrazo íntimo y firme a la vez
crezcas, mujer,
flor amante… y tal vez.
Tu valor es más que lo que a otros diste,
más que esos hombres que nunca supiste.
Eres introvertida, linda y brillante,
profesional sabia, corazón vibrante.
Yo no vengo a quedarme en tu cama,
vengo a ser quien tu luz reclama.
Y, si me dejas, haremos del miedo arte:
un pacto de placer, sin romperte ni usarte.
Porque en cada gemido sincero y real
hay un alma que sana lo que fue fatal.
Kariana, mujer de pasión escondida,
hoy quiero ser el fuego que encienda tu vida.
Te pienso sin prisa,
con calma y encanto,
como a un verso escondido que aún no desato.
No eres del todo mía,
pero quiero tenerte,
deseo el honor de poder conocerte.
Mirarte reír sin el peso del daño,
y sanar contigo, despacio y sin engaño.
Tu voz, melodía que el alma me abraza,
es faro en la niebla, ternura sin traza.
No pido promesas ni amor a deshora,
solo que goces lo que el alma atesora.
Porque amar, Kariana, también es cuidarte,
y en cada caricia
saber elevarte.
Soy Casanova, mas no de leyenda vacía:
mi arte no engaña ni finge alegría.
Yo seduzco con el alma, con verdad y sin medida,
porque el amor que ofrezco… también da vida.
Salvador Calva Morales #SalvadorCalvaMoralespoeta





























