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Los estados mentales modifican el conectoma cerebral

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Imagen de Pete Linforth en Pixabay

Por Enrique Canchola Martínez. Universidad Autónoma Metropolitana. Ciudad de México, México.

El conectoma cerebral o neuroconectoma, propuesto por Olaf Sporns y colaboradores en 2005, es la interconexión entre los 100 mil millones de neuronas que tiene el cerebro humano, estableciendo conexiones estructurales a través de tractos de fibras axonales y conexiones funcionales que involucran regiones específicas del cerebro y neuromoléculas: péptidos, factores moduladores, hormonas y neurotransmisores entre otros, las cuales están relacionados con el comportamiento y la cognición.

El neuroconectoma humano a través de las interacciones dinámicas del sustrato anatómico y molecular forman mapas cerebrales funcionales muy especializadas entre los diferentes núcleos nerviosos que median las funciones psico neuro inmune endocrinológicas que determinan las emociones, la inteligencia, la memoria y la salud o la enfermedad del individuo.

Los mapas del conectoma nervioso, tanto anatómicas, funcionales y moleculares, presentan una agrupación modular en los centros funcionales en el cerebro, que fueron evolucionando paulatina o repentinamente para formar la organización estructurada del cerebro de acuerdo a la teoría evolutiva del sistema nervioso. Lo cual implicó necesariamente procesos de selectividad, adaptación y mutaciones que formaron el andamio funcional para la relación entre el cerebro y la conducta, la memoria, la atención, la orientación, la coordinación motora fina o gruesa, respuestas rápidas y lentas y percepciones, sensaciones y pensamientos que constituyen las redes mentales.

La compleja arquitectura del neuroconectoma del cerebro humano formado por millones de neuronas y cientos de moléculas permite la conexión sináptica y bioquímica de los diferentes núcleos nerviosos entre sí, para expresar las funciones cerebrales.

Esta compleja neuroconexión, se fue estructurando y activando en forma paulatina a través de los siglos de la existencia humana, mediante la interacción social, espiritual y la concepción del universo, para constituir con todo ello, la ciencia cognitiva de la complejidad, la filosofía, la antropología, la inteligencia, la metaconsciencia y el arte.

Con base en lo anterior en el presente escrito se propone que las emociones primarias: temor, ira, dolor, alegría, amor y tristeza, en el proto humano y en el hombre moderno fueron fundamentales para construir los mapas del conectoma cerebral, ya que dichas emociones, tienen la capacidad de establecer estados mentales de paz, de tranquilidad, de equilibrio, de agradecimiento, de renovación y alegría, los cuales sin lugar a dudas formaron los nodos y brechas del neuroconectoma social, espiritual y humano del hombre.

La paz, la tranquilidad y el equilibrio son aspectos importantes para el bienestar mental, recientemente, las neurociencias han confirmado que las emociones positivas, como la paz y la tranquilidad, pueden modelar la arquitectura de los mapas del conectoma cerebral y activar su función, cambiando la forma de pensar y percibir el mundo y con ello alcanzar y mantener el equilibrio mental para obtener una buena calidad de vida y una buena interacción con los demás.

Estos tres estados mentales son estados activos en los que participamos de manera consciente a lo largo de las circunstancias que nos platea la vida.

Por otra parte, el agradecimiento, la renovación y la alegría son estados mentales que remodelan los circuitos nerviosos que forman el conectoma del cerebro y modifican la secreción de neurotransmisores y moléculas en el sistema nervioso para que se dé un cambio en el proceso de crecimiento personal mejorando nuestra salud mental.

Los estados mentales se han relacionado con una mayor actividad en la corteza prefrontal medial, una región del cerebro asociada con la toma de decisiones y la regulación emocional. Además, la activación del conectoma prefrontal se ha demostrado que puede reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y mejorar la función cognitiva y la obtención de recompensa emocional.

Finalmente, es importante mencionar que dichos estados mentales son una experiencia subjetiva de cada quien, lo determina que cada persona tenga un mapa cerebral particular del conectoma que puede compartir socialmente y con ello construir reflexiones filosóficas y científicas que le permitan percibir y describir al mundo de una manera personal y colectiva.

Lecturas
1.-O Sporns, G Tononi, R Kötter. The human connectome: a structural description of the human brain. PLoS computational biology, 2005
2.-Sporns O, Betzel RF. Modular Brain Networks. Annu Rev Psychol. 2016;67: 613-40.
3.-Siddiqi SH, Taylor JJ, Horn A, Fox MD. Bringing Human Brain Connectomics to Clinical Practice in Psychiatry. Biol Psychiatry. 2023 Mar 1;93(5):386-387.

Enrique Canchola Martínez es profesor e investigador en la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa. Ciudad de México, México