¿Con qué estrella puedo compararte,
mujer de mis sueños, mi suave candor,
si eclipsas la luna con tu solo brillar?
Júpiter y Saturno rinden su arte,
pero es tu fuego el que me hace temblar.
Mujer encantada, dueña de mi cielo,
embotas mis sueños, desatas mi sed.
Me pierdo en el cosmos de tu terciopelo
y ardo en la fiebre de tu piel.
Me haces decir disparates,
como un fiel demente;
me aturdes, me enciendes,
me alteras la piel.
Haces que el cosmos gire en mi mente,
y en cada estrella, te veo a ti.
Déjame entrar en tu luz más profunda,
sumergirme en la brasa de tu resplandor,
descubrir el misterio donde el placer surja,
beber de tu néctar y morir en tu candor.
Déjame hallar el origen del trueno
donde tus orgasmos encienden el sol,
quiero en tu vértigo hallarme en tu seno,
y en cada espasmo sellar nuestro amor.
Que el cosmos testigo de nuestro ardor se incline,
que el manto estelar nos envuelva en su brillo,
y en cada susurro apasionado y profundo,
me reconozcas como tu amado caudillo.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























