Por: Abel Pérez Rojas
En mis encuentros con Morfeo
soslayo la evasión somnífera,
no duermo para huir,
duermo para descender
al núcleo incandescente de lo que soy.
Encaro el acantilado,
salto el miedo irreal,
me acoplo a las nubes sólidas,
a la evaporación de las rocas,
fuente donde el pensamiento se disuelve
y solo queda la sustancia primera.
Cada sueño es laboratorio para mi vena cocreadora,
una fragua donde ensayo universos,
donde la materia obedece
al pulso de mi atención enfocada.
Allí me encuentro con lo que fui,
con lo que seré,
con los fragmentos que la vigilia oculta;
reconozco los hilos invisibles
que me atan al fuego primordial.
Soy herencia de los cielos
y de la sombra que los envuelve;
cada noche renazco,
cada sueño me revela
que la conciencia nunca duerme,
solo cambia de sintonía.
En mis encuentros con Morfeo
aflora mi estirpe cocreadora.
Abel Pérez Rojas #Abelpérezrojaspoeta





























