Por Salvador Calva Morales
Antoine, maestro del saber,
descubridor de caminos internos,
la memoria y el pensamiento,
puentes del alma que aprendemos.
La conciencia y tu legado,
luz que guía la experiencia,
cada imagen, cada palabra,
herramientas para la consciencia.
No hay enseñanza sin memoria,
ni aprendizaje sin el recuerdo,
y es en el acto de pensar
donde el ser se vuelve eterno.
Como tú, honramos la mente,
la clave que abre la puerta,
y en cada gesto y reflexión,
nuestra verdad se despierta.
Aprender es un don divino,
una danza con la mente,
gracias, Antoine, por mostrarnos
cómo el saber florece siempre con tino.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























