Entrevista a Miguel Ángel Martínez Barradas: “La poesía es una actitud ante la vida, es justamente una especie de revelación constante, cotidiana”
Desgrabación del programa Poéticas del Mundo
Puebla, 26 de mayo de 2026
Por Nancy Almassio (Argentina)

Nancy Almassio (N.A): Hola, buenas tardes. Estamos en Poéticas del Mundo, un programa que generalmente se emite desde Necochea, provincia de Buenos Aires, República Argentina. Son las 18:10. Ustedes dirán, desde Argentina, cómo es que dice este horario, porque en allí son las 21:10 pero hoy, estamos transmitiendo desde Puebla, desde los estudios centrales de Saber Sinfin, para conversar sobre la poesía, como hacemos los últimos martes de cada mes, Hoy tengo un invitado especial. Se ha cumplido un sueño, un gran sueño, desde que empecé Poetica del Mundo. Miguel Ángel Martínez Barradas, qué placer estar conversando con vos en Poéticas del Mundo. Aquí estamos en Puebla, México, y vamos a hablar, entre otras cosas, de poesía mexicana. Bienvenido, gracias a Saber Sinfin, gracias a toda la audiencia que sigue este programa. Miguel Ángel, gracias por venir.
Miguel Ángel Martínez Barradas (MAMB): Gracias Nancy, es un gusto y un honor estar contigo y con el auditorio.
La enseñanza de la poesía en el nivel universitario
N.A.: A través de Poéticas del Mundo, he recorrido las poéticas con escritores argentinos, hemos estado conversando con la poética del folclore, la poética del tango, la poética del lunfardo, de la murga porteña de Buenos Aires, y hoy llega el momento de hablar de poesía mexicana. Vos sos doctor en letras, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, lugar que ayer tuve el honor de conocer, al estar presentando mi poemario Poesía Infinita…desde tu expertis, quisieras contarnos cómo se desarrolla una clase de poesía mexicana en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en la Cátedra de Miguel Ángel Martínez Barradas.
M.A.M.B.: La manera de desarrollar la poesía allá en la facultad, en principio, debe ser Poesía hispanoamericana, aunque la etiqueta de repente puede ser un poco inexacta o compleja porque cuando, y eso lo digo en mi experiencia, cuando hablamos de “lo hispanoamericano”, a veces algunas personas entienden por hispanoamericano tanto lo que tiene que ver con España, o lo que tiene que ver con España en América, su influencia, y por otro lado, también existen concepciones de que lo hispanoamericano es únicamente lo que ocurre en América, en los países donde se habla español.
En la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla tenemos nosotros el programa de Lingüística y literatura hispánica, y al menos en el área de literaturas se estudia en general la poesía en español, ya sea la que se gesta y se desarrolla en América, o la que se gesta en España y posteriormente se desarrolla hasta llegar a América. En el caso de las materias o de los cursos que yo he impartido sobre poesía, específicamente en español, empezamos en el Siglo de oro español, de ahí sigue la Poesía del Virreinato, después se da el brinco al siglo XIX (porque aunque tenemos literatura en español, en el neoclásico es muy poca), entonces en el siglo XIX se desarrolla muchísimo más la poesía en español. De allí continúa el siglo XX y XXI, aunque en mi caso yo me he dedicado más a la poesía que va desde 1930 quizás y para atrás.
A mí me gustan mucho los periodos antiguos, sobre todo el Siglo de oro, mientras más antiguo sea el estudio que se hace de la literatura en lo personal es algo que me gusta mucho más. ada curso va en función del estilo y de la estética que se está trabajando. Así tenemos el curso de Siglo de oro, el curso del Romanticismo, del Modernismo, de las Vanguardias, de Literatura contemporánea y a su vez, Seminarios de especialización. Al menos los Seminarios que yo he trabajado en poesía en español, particularmente en México, he impartido un Seminario sobre Sor Juana Inés de la Cruz y su poesía. En el caso de la literatura en español en general, también imparto un Seminario sobre poesía mística y escéptica en el Siglo de oro español.
N.A.:Y hablando de una clase, tomando como unidad de enseñanza al poema, ¿cómo sería la dinámica? ¿sólo se lee poesía? ¿se trabaja desde los estructuralistas por ejemplo, la biografía del autor, el contexto histórico? ¿cómo abordás la enseñanza de la poesía en la universidad?
M.A.M.B.: Ha ido cambiando la manera en la que yo estudio literatura y la manera en la que además intento transmitirles esa enseñanza a los estudiantes. Cuando yo inicié dando clases, seguía un método muy tradicional, en el sentido de que analizaba las características generales del periodo y posteriormente, un poco sobre la biografía del autor y después algún ejemplo concreto con un poema en donde analizábamos particularmente su forma: la métrica, la rima, en sí todo su aparato retórico.
Sin embargo, yo me he ido percatando de que los estudiantes cada vez tienen más dificultades para aprender los temas. Tengo casos incluso de estudiantes que llegan al nivel universitario sin saber leer adecuadamente y estamos hablando de la Carrera de Letras y este problema es multifactorial porque no tiene nada más que ver con el sistema educativo sino también con el sistema político, el sistema económico, con la garantía de la seguridad pública y como tenemos muchas deficiencias como sociedad en diferentes ámbitos pues eso permea en la educación. Y luego los estudiantes que viven muy cercanos a las redes sociales y a los videojuegos han desarrollado también mucho un gusto por el ocio y la pereza que ha tenido consecuencias negativas en su formación.
Entonces, me di cuenta de que enseñar la poesía o la literatura en general sólo desde lo tradicional no funcionaba porque las nuevas generaciones ya vienen muy aceleradas y además en el sentido de que buscan mucho el entretenimiento y lo cambiante.
La educación y las nuevas tecnologías
N.A.: En Argentina, en la jurisdicción donde yo me desempeño como docente pero donde también soy alumna, hay compañeros estudiantes que la carrera de literatura la estudian con audiolibros, es decir, todas las obras literarias que hay que leer las buscan en formato audiolibro y las escuchan mientras hacen otras actividades, realizando de esta manera multitareas y van preparando la materia de esa forma. Vos, como profesor especializado, ¿qué opinás sobre esa metodología para estudiar y preparar una materia? ¿puede estar de la mano de la escritura poética que nosotros queremos promover, de manera que los alumnos puedan exteriorizar sus sentimientos, puedan construir ese mundo interior a través de las palabras y que esa fuerza sanadora de la poesía llegue a sus vidas como un modo de expresarse para la libertad, un poco lo que decíamos ayer en la presentación del libro, donde la belleza de las palabras sea lo que ellos puedan tomar como conciencia de sus vivencias, pero también algo volitivo, de esa voluntad, seleccionar las palabras para expresar lo que quieren a través de la poesía? ¿es posible eso con tanta tecnología dando vueltas en las aulas y en las vidas de los estudiantes?
M.A.M.B.: Pues creo que es un reto mayor, pero que es posible. Al menos en el programa educativo donde yo estoy, a los estudiantes no se les forma para que desarrollen la escritura creativa, sino que el objetivo principal de ese programa educativo es el análisis académico de los textos. Muchos estudiantes llegan con la idea de que ahí van a aprender escritura creativa y cuando se dan cuenta de que no es así, terminan abandonando el programa educativo o lo terminan, pero sin que les haya gustado realmente. Es que ahí donde creo que los programas educativos en parte tienen que adaptarse también a la época, a los nuevos tiempos. No se trata de darle gusto a todos o a la sociedad en sus demandas porque también las instituciones educativas deben de servir como un freno para el desborde de emociones que se viven en la vida cotidiana, precisamente la educación en esta significación que tiene desde su etimología que es el alimentarse, el edere en latín, la educación tiene que alimentar el espíritu de las personas y debe de poner un freno. Pero tampoco puede ser tan rigurosa. Entonces debe aprender a adaptarse. Si bien en el sistema en el que yo participo no se trabaja principalmente con la escritura creativa, si para los estudiantes es de su interés, creo que debe de darse la oportunidad de que al menos haya seminarios de escritura creativa, o de los distintos géneros no solamente de la poesía.
LA POÉTICA DE SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
N.A.: Me quedo pensando en tu tesis doctoral y también pensando en estos estudiantes que en algún momento seguirán avanzando en su formación y va a llegar el momento que van a tener que hacer uso de la escritura académica pero también creativa porque una tesis, no es algo que copias, sino que hay que tener en cuenta todo lo aprendido, lo leído, lo estudiado y lo hipotetizado para poder llegar a esa conclusión general, entonces pienso en cuánto nos falta avanzar en educación y revisión de los programas…pero te quiero llevar a la tesis doctoral y a Sor Juana. Hay unos versos que quisiera mencionar: “el mundo iluminado y yo despierta”, versos que dan nombre a tu editorial, a tu sello, a tu trabajo. ¿Qué sucedería si Sor Juana hubiese dicho: “el mundo despierto y yo iluminada”, qué hubiese pasado, qué pensás sobre ese parafraseo con Sor Juana, sería apropiado en este tiempo “el mundo despierto y nosotros iluminados”?
M.A.M.B.: Creo que es en sí una utopía. Igual creo que es un ideal: “el mundo despierto y nosotros iluminados”. Yo lo pienso desde el ámbito de la conciencia, si era iluminado. Obviamente, nosotros alcanzamos la conciencia plena en los individuos y me parece un tema bien interesante porque como ideal nos parece deseable. Sabemos que es utópico en el sentido de que es irrealizable, no en el sentido de lo que no tiene lugar, pero se puede alcanzar. De ahí parte la utopía, el utopos en griego: sin lugar. Pero también, a partir de lo que he leído en la literatura, en la filosofía, que es lo que me apasiona, me doy cuenta de que el ser humano difícilmente está contento con lo que tiene y no siempre aquello que desea lo sostiene una vez que le llega.
Por eso dicen: “Ten cuidado con lo que deseas”, porque a veces los deseos se cumplen y uno se da cuenta de que no es lo que uno quería. Indudablemente creo que hay personas muy pocas (porque así es el camino de la conciencia). Hay personas que genuinamente desean la elevación de la conciencia, el despertar, la iluminación, pero la mayoría si lo desea es solo de palabra, no de acto ni de voluntad, porque el avance en la conciencia implica la renuncia a lo que tanto nos gusta, los placeres, la satisfacción de los deseos.
El desequilibrio es algo que permite también que la vida no sea monótona. Por eso creo que también el hecho de pensar en esta cuestión de que el mundo se ilumine por completo con todos los individuos iluminados, que todos despiertan a la conciencia quizás no sería lo más ideal, porque ya que se llegue a ese punto que se buscaría, precisamente si se busca hoy la conciencia es porque, valga la redundancia, somos conscientes de nuestra imperfección y lo que buscamos es mejorarnos para ya no seguir tropezando con las mismas piedras, ni cojeando del mismo pie.
Pero, si alcanzamos el estado de plenitud que sigue en la vida, al menos como seres humanos lo que nos caracteriza es la tendencia al caos. Lo que se conoce como la entropía, esa inclinación a que todo avanza hacia el desorden, de hecho, en la naturaleza si nosotros observamos la tendencia natural es entrópica, todo avanza hacia una especie de desequilibrio y de caos porque ahí es en donde encuentra su renovación. Esa idea de ordenar es totalmente humana y es contra natura, porque bloquea la misma entropía. De alguna manera ya no avanza el ser.
Si hoy, por ejemplo, nosotros hemos escrito poemas es gracias a la conciencia de la imperfección. ¿Qué pasó con Siddhartha Gautama cuando alcanza la iluminación? Alcanzó el punto neurálgico de esa experiencia que es el silencio y en el silencio no hay lenguaje y si no hay lenguaje no hay ser. De alguna forma creo que la conciencia es un arma de dos filos, porque si es cierto te lleva a la muerte del ego como lo manejan a veces las tradiciones búdicas. Pero si acabas con el ego acabas con quién eres y, al menos, cuando yo pensaba en esto de Sor Juana y su ideal de conocimiento, me preguntaba: Sor Juana, ¿qué tanto realmente querría dejar de ser Sor Juana? ¿Cómo en nuestro caso, realmente, que tanto querríamos o desearíamos dejar de ser la persona que somos? Porque eso es lo que nos permite tener esta mirada de mundo que vamos renovando.
HACIA UNA HUMANIDAD CON VALORES
N.A.: Justamente, el sentirse iluminado podría considerarse como una búsqueda de ver al mundo despierto, es decir en este contexto de paz. Viene a mi mente el tema del pecado original y qué habría pasado si a Adán y Eva nadie les decía que no tenían que comer la manzana. Es decir, una vida sin restricciones y eso lo llevo al tema del lenguaje, ¿por qué los seres humanos no somos capaces de usar el lenguaje desde la belleza, para hacer el bien, para agasajar al otro en el sentido de que se sienta pleno, que saque lo mejor de sí, para revalorizar la humanidad en cada sujeto? ¿qué pasaría si no tuviéramos restricciones, por qué caemos en esto del mal uso del lenguaje, por qué el pecado original, por qué nos tuvieron que decir no coman la manzana (utilizo el nosotros porque me considero como la tradición humana desde Adán y Eva), ¿qué hubiese pasado si no hubiese habido restricciones, qué opinas Miguel desde tu conocimiento, desde tu opinión personal?
M.A.M.B.: Justo tocas un tema que es el meollo de todo el asunto que es el libre albedrío. Debido a que al ser se le da el libre albedrío, (porque existe el albedrío condicionado también), es que puede caer en el pecado original y es un tema que, anclándolo con Sor Juana, es muy interesante. Ella decía que aspiraba a saber un poquito cada vez más porque pretendía alcanzar la teología, la teología como el máximo conocimiento. Eso lo expresa en una carta que se llama La respuesta a la muy ilustre sor Filotea de la Cruz donde ella dice que tiene esas intenciones de estudiar, estudiar para saber cada vez más porque necesita dominar las ciencias y de esta manera poder elevarse al conocimiento teológico que ya es el conocimiento del todo.
Es interesante esa idea del estudio de las ciencias para alcanzar la teología porque las ciencias en esta idea del libre albedrío y de Adán y Eva están representadas por la serpiente que les ofrece el fruto. Esa serpiente no es el demonio en el sentido negativo del mal, sino que esa serpiente es lo que después se pasó a denominar como Lucifer, el portador de la luz. La serpiente es un símbolo de sabiduría en muchas tradiciones tanto en las tradiciones prehispánicas americanas como en las tradiciones mesopotámicas, en la egipcia son símbolos de sabiduría.
Esa serpiente ofrece el fruto del conocimiento porque están en el árbol de la ciencia, en el árbol del conocimiento del bien y del mal y ahí es cuando se le da esa oportunidad de elegir al ser humano, particularmente es a Eva. Eva es a la entidad que se le da esa oportunidad de elegir y por qué menciono a Eva como una entidad (no quiero profundizar mucho en este tema porque es muy amplio), pero es que Adán y Eva pertenecen a la tradición hebrea y en sus etimologías Adán significa “tierra” y Eva significa “alma” y la ciencia, el conocimiento no se le da a la tierra, se le da al alma. Por eso, es el alma la que recibe el conocimiento y la que debemos alimentar para justamente ejercer ese libre albedrío del camino iluminado.
DEFINICIÓN DEL GÉNERO MANIFIESTO
N.A.: Hablamos de Sor Juana, quien desarrolló el género epistolar. Entre los géneros discursivos, géneros literarios está el manifiesto. Para la audiencia de Poéticas del Mundo, de Argentina, de Necochea, de Puebla y para la gente de todo México que está mirando, ¿Podrías definir qué es un manifiesto?
M.A.M.B.: Esencialmente el manifiesto como género es un discurso que presenta las bases o los cimientos de un movimiento, de una ideología, de una actitud ante la existencia misma. Los manifiestos pertenecen a diferentes ámbitos de la cultura, de las de lo social, porque tenemos por ejemplo manifiestos políticos, como el manifiesto del Partido Comunista. Menciono este ejemplo porque es uno de los más famosos. Sin embargo, hay manifiestos políticos prácticamente en todas las corrientes políticas posteriores al Siglo de las luces (Siglo XVIII). Anteriormente, era muy diferente la conformación de manifiestos porque el manifiesto casi siempre tiene esa tendencia más social y antes del siglo XVIII eran monarquías, sistemas absolutistas y a lo mucho que se podía tener pues eran los decálogos o eran las encíclicas. Este último género todavía lo tenemos, de hecho hoy se publicó la nueva encíclica del Papa León en contra de la inteligencia artificial, sumamente interesante el discurso y además teníamos pues los documentos reales que eran los que normaban la vida. Pero posteriormente al siglo XVIII tenemos manifiestos en el sentido social, los políticos que ya mencioné y los estéticos que son los que van a distinguir a las vanguardias. Los manifiestos se ponen de moda prácticamente al final a finales del siglo XIX durante el modernismo en las letras americanas, un movimiento muy bello y luego, en el siglo XX, los manifiestos con lo que ya llamamos formalmente las vanguardias.
N.A.: ¿Y cuál es el propósito del manifiesto? ¿Por qué alguien escribe un manifiesto?
M.A.M.B.: El propósito, la idea rectora de los manifiestos estéticos del siglo XX sencillamente es distinguirse de otros grupos artísticos porque los artistas de principios del siglo XX compiten mucho entre ellos. Esto es porque el arte empezó a comercializarse, algo que antes no se hacía y a partir del siglo XX cuando el “arte” se democratiza, los artistas se diversifican, se quieren dar a anotar y cada quien quiere tener su movimiento. Así, inician los manifiestos para decir prácticamente: si quieres estar conmigo, tiene que ser bajo estas reglas y persiguiendo esos objetivos. En el siglo XIX, ya veíamos artistas pobres, artistas que se mueren en la calle, algo que antes no se veía como tal. Los artistas estaban cobijados por el Estado, por los grupos de poder, los mecenas y todo el arte pertenecía a colecciones privadas o a la iglesia. El arte era un sistema educativo, buscaba educar ya que la gente no tenía como hoy redes sociales y entonces, lo que veían era a través de las obras de arte, las que hoy te incluyen en el discurso histórico, el discurso económico, político, filosófico, etcétera.
EL MANIFIESTO DEL SABER INFINITISTA DE MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ BARRADAS
N.A.: Has escrito recientemente, el Primer y Segundo Manifiesto del Saber Infinitista, ¿cómo fue que surge esta idea? ¿el propósito es el mismo de los manifiestos que nos relatabas? ¿los que están en este movimiento tienen que adecuarse a estos principios, estas metas, estas premisas? ¿cómo fue el proceso y caminar hasta este libro que ya está editado por sellos editoriales El mundo iluminado y Sabersinfin.
M.A.M.B.: Estos “manifiestos”, los dos, tienen la cuestión de que se quedan abiertos a diferencia de los manifiestos del siglo XX que son cerrados. Este es un manifiesto un poco intentando atarse a ese tiempo y romper con esa tradición. Son manifiestos abiertos, particularmente el segundo manifiesto tiene una convocatoria para quienes gusten sumarse y expandirlo desde nuevos horizontes.
N.A.: ¿Sería como un apartado especial dentro de este género discursivo literario que vos has agregado como actualización académica de este género?
M.A.M.B.: Podríamos pensar que es una actualización, o un subgénero del manifiesto, no lo tengo muy claro, porque el primero es un manifiesto que va más en el sentido de lo literario por el lenguaje utilizado.
POESÍA INFINITA, UNA OBRA DE CULTO
N.A.: Te referís al Prólogo de Poesía Infinita, ¿es un manifiesto literario por haber surgido de la inspiración de la poesía?
M.A.M.B.: Sí, este primer manifiesto, que es el prólogo de Poesía Infinita, o que aparece más bien con el prólogo de Poesía Infinita, es un manifiesto pensado desde lo poético y que busca exponer en qué consiste el Saber infinitista. Es difícil de definir debido a que el Saber infinitista se ha gestado en los últimos 20 años desde la plataforma de Sabersin fin. Sin embargo, en Poesía Infinita creo que ya se empieza a mostrar un poco hacia dónde va esta idea del Saber infinitista. No lo digo desde el movimiento Sabersinfin en sí, sino en relación al concepto del Saber infinitista, a la idea, esa apertura hacia una sociedad más anclada en lo poético.
N.A.: ¿Un saber con apertura a una sociedad despierta sería?
M.A.M.B.: Exacto.
UNA NUEVA ERA, EL TRANSCLASICISMO
N.A.: Volvimos al parafraseo con Sor Juana, ¿ya que me parece que este es el eje de lo que se aspira desde el Saber infinitista? Es decir, lo que es iluminado y despierta en valores. Eso sería lo que la sociedad anda buscando. Mencionabas, también, en ocasión de estar en el Instituto de Ciencias Sociales, con su director, el doctor Giuseppe Lo Brutto, donde mantuvimos una conversación muy interesante. Él, postulando sus saberes y argumentando sobre la poesía en el devenir histórico del mundo, desde su expertis en la historia, y vos, desde las Letras. Te escuché mencionar el término “transclásicos” y no pude evitar relacionarlo con el término “posclásicos” que desarrolla el presidente de la Academia Argentina de Letras, el dr. Rafael Felipe Oteriño, quien menciona en su cátedra de Poetología que nosotros somos “posclásicos”, porque los poetas contemporáneos hemos leído los clásicos y seríamos como descendientes, o estaríamos influidos, o nuestra palabra implicada poéticamente tendría en su bagaje, en su acervo, en su estiva, (dice el poeta bonaerense Jorge Bocanera). Somos posclásicos por esas causas. Pero de “posclásicos” a “transclásicos”, hay una diferencia. Es un neologismo?
M.A.M.B.: Yo, alguna vez, pensé también en esta etiqueta de los posclásicos. Sin embargo, es algo que en el Instituto de Ciencias yo estuve meditando en ese momento. No es un neologismo que hubiera trabajado desde antes, pensé en ese transclasicismo porque ese concepto lo pienso desde la filosofía de Byung-Chul Han. Este filósofo nos habla de la transmodernidad. ¿Por qué es que no hablé de los posclásicos? De ninguna manera digo que la etiqueta no sea válida. Sino que yo no la utilicé porque creo que en la posmodernidad, que de acuerdo a Byung-Chul Han ya la dejamos y hemos avanzado hacia la transmodernidad.
En la posmodernidad, que prácticamente surge después de que acaba la Segunda Guerra Mundial, no existen como tal los clásicos. Si nosotros analizamos cómo fue esa sociedad, vamos a ver que es una sociedad carente de valores trascendentes. Como bien dicen, los clásicos nunca mueren y de alguna manera siempre están presentes. Sin embargo, la presencia de los clásicos en esta época posmoderna, desde 1945 y hasta la entrada del nuevo milenio, prácticamente no la vimos como tal con un papel protagónico. Más allá de sus enseñanzas inmortales, sus sutilezas, no los vimos. Al menos no en el sentido de lo popular. Pero en la transmodernidad, la característica que marca Byung-Chul Han es que es una sociedad de desolación, una sociedad de angustia, de soledad y lo que nosotros podemos notar es que los clásicos están regresando. No todos, pero particularmente si nos damos cuenta de que últimamente se ha puesto de moda el estoicismo.
El estoicismo está de moda en las clases populares. Ya te hablan en redes sociales y en los discursos escolares y en la calle, incluso te hablan del espíritu estoico. No hace falta que estas personas lean a Epicteto o a Marco Aurelio para definirse en el estoicismo. Sencillamente, es un conocimiento que se va transmitiendo de forma inconsciente. Y eso, está ocurriendo en la transmodernidad. No es casual ni fortuito que el estoicismo se esté poniendo de moda. Aun, cuando sea este estoicismo que se combina un poco con el coaching y un poco con el mindfulness, aun cuando sea ese estoicismo que a veces tiene más la tendencia empresarial, sigue siendo una filosofía para resistir a los embates de la cotidianidad, a los embates diarios.
N.A.: ¿Y será que es el fin de la vanguardia si estamos volviendo otra vez a lo tradicional, a lo clásico?
M.A.M.B.: Sí, creo que estamos viviendo un momento muy interesante a nivel mundial y muy tenso. Se está dejando de lado la novedad, la vanguardia, porque la sociedad se dio cuenta de que no funcionó. Se apostó a la novedad, a la ruptura y sencillamente no funcionó. No se alcanzó la sociedad que se imaginó, precisamente el individuo postmoderno. Y, por eso, vemos que a nivel mundial incluso hay un regreso del conservadurismo, que en algunos casos puede ser un regreso preocupante.
N.A.: Llevando este tema a la didáctica, podemos reflexionar sobre el uso de las tecnologías, donde todo es procedimental, todos son pasos a cumplir. Entonces el sujeto se ha transformado en un hacedor de instrucciones, cómo hacer un TikTok o cómo hacer un video, o cómo hacer un PowerPoint, o cómo hacer un flyer. Es decir, son instrucciones y el sujeto opera en ese decálogo de pasos que hay que cumplir, pero no hay comprensión, no hay elaboración, no hay transgresión de normas porque los pasos hay que cumplirlos, de lo contrario, el producto final no se logra. Entonces quizá desde mi lugar de docente estoy advirtiendo que estamos volviendo a los métodos tradicionales de enseñanza. A nivel global, científico, literario y artístico se traslada este asunto de que las vanguardias no tendrían un lugar, ¿qué normas vamos a transgredir en este mundo tan instruccional?
M.A.M.B.: Y.… en una sociedad que ha anunciado el pensamiento crítico y que ya nos habían advertido que íbamos a llegar a este punto. Si nosotros revisamos las teorías de la escuela de Frankfurt en donde participan Horkheimer, Adorno, los ensayos de McLuhan, ellos veían que esta llegada de los medios de comunicación de su tiempo, que eran la radio y la televisión, si bien eran necesarios porque la comunicación es importante, (nos debemos a ella porque somos sujetos de la palabra), si bien los medios de comunicación son necesarios, están creados para algo más que solamente comunicar. Están hechos en gran medida para el adoctrinamiento, para el pensamiento uniforme, y eso es lo que genera una sociedad que únicamente actúa a partir de instrucciones. Es una sociedad reactiva a los estímulos. De hecho, lo podemos ver en redes sociales. Vemos una publicación y nuestro criterio para definir el valor de las publicaciones son las reacciones que vienen abajo de me gusta, me encanta, me enoja, me entristece. Es decir, es una sociedad reactiva y emocional. Si es reactiva y es emocional, y todo va a estar determinado por lo que me gusta o no me gusta, pues no vamos a llegar a ningún lugar.
SOMBRA DE OTRA SOMBRA, UN POEMARIO DE REVELACIONES
N.A.: Miguel, vamos al lugar luminoso, vamos a la poesía. ¿Nos regalarías dos poemas?
M.A.M.B.: Claro, aunque no sé qué tan luminosa sea mi poesía…
N.A.: La poesía es luz. Tu libro se llama “Sombra de atrás sombra”, ahora te voy a preguntar por qué, pero te escuchamos.
M.A.M.B.: Voy a buscar un poema…Este poema, en general, al menos en este poemario, que se llama Sombra de atrás sombra, no tienen un título, los poemas. Y este se trata sobre un niño en una vecindad. Y dice:
Dentro de la mísera vecindad,
la revelación sucede.
Amplio patio de lajas astilladas,
donde un niño juega, sus pasos retumban.
Vibran el impalpable océano de realidades.
Dos columnas encarnadas a las que el pequeño llama padres.
Lo vigilan con los labios arqueados.
Amor dibujado en el rostro.
Esconde unos colmillos con sus ojos.
Sobre su diminuto, el cielo se arremolina.
Aparece el surco de lo intangible.
Las encarnadas columnas no ven nada.
Caótico es el peso de los asastras.
El niño ya no corre.
Por primera vez escucha.
Sobre su hombro izquierdo se posa la mano de un ángel que lo abraza.
Y confundiendo su perfume con el de los marchitos geranios, susurra.
El pequeño de tan solo tres años es adentrado en el misterio.
Sus padres también morirán.
Sin ascender, el ángel desaparece.
Regala a los pequeños hombros sus alas.
Brillosos los ojos inexpertos voltean hacia las encarnadas columnas
y abraza a sus padres, descreyendo que imita al ángel vigilante.
En sus oídos musita.
No quiero que mueran.
Sin voltear hacia el patio, el niño es consciente de las lombrices pisoteadas,
las defectuosas losas.
Se recuesta sobre los pétalos de las inmóviles flores que agonizan.
El niño sonríe y el ángel lo mira.
Las columnas encarnadas recuerdan sus afilados colmillos.
N.A.: ¡Qué bello poema! ¿Nos regalas otro?
M.A.M.B.: Con mucho gusto. Este poema está inspirado en los clásicos.
En cada tequila que Carón te sirve hay una laguna Estigia.
El barquero sumerge en doradas aguas su mano.
Llena más botellas para los hombres que con dos monedas enardecen su desgracia.
La cantina es puerto.
Religión de siete mares.
Cansados llegan hombres
y una melodía en cada pecho
extiende la danza de la muerte.
Me abismo al vaso sin Dionisios.
El rostro en la Estigia sois secándome en cada trago.
Mi pecho arde cuando las secretas aguas mortales
abro mi garganta y bebo de la limitada botella
que Cristo ha convertido en sal.
ESTADO POÉTICO
N.A.: ¿Cuándo considerás, Miguel Ángel, que un ser alcanza el estado poético?
M.A.M.B.: Creo que no hay un momento, ni tampoco un camino único para alcanzar el estado poético. Considero que es como una especie de revelación el estado poético. Debe ocurrir algo muy fuerte en la vida personal de cada quien que le revele el estado poético. Y pienso que el estado poético es la conciencia de la propia muerte, la finitud de la materia. Y ante esa experiencia lo que hace es escribir poesía. Cuando se alcanza el estado poético, esa experiencia. Creo que el estado poético se desarrolle leyendo mucha poesía. Poesía. Quienes consideran la poesía como camino saben que el estado poético es una forma de ser ante la vida. No es una moda, no es algo que te da un título universitario, sino una actitud ante la vida.
N.A.: Hablamos de rupturas y hasta quizá el fin, la agonía de las vanguardias. Si lo levamos a la perceptiva de la poesía: un inicio con rima, para favorecer la memorización en la tradición oral y luego, la teorización sobre las estructuras de las distintas formas poéticas: el soneto, la oda, la elegía, etc. diversas estructuras que hemos aprendido hasta llegar el verso libre. ¿Cómo pensás el futuro de la poesía?
M.A.M.B.: La poesía en el futuro, por un lado, veo que la poesía va a regresar a los modelos antiguos. Por un lado, creo que va a haber un regreso. Nuevamente, y yo lo veo con mis alumnos, que son muy jóvenes, apenas salieron de la preparatoria y hay cosas que ellos mencionan del tiempo de mis padres o anteriores, que para ellos es como la gran revelación. Quizás para mi generación, como fueron épocas de nuestros padres o abuelos, fue algo “normal”. Pero para generaciones muy jóvenes, lo que pasó hace mucho, en el entendido de mucho, hace no más de cien años, es novedoso. Y creo que estas generaciones, en eso que ven como antiguo, aunque para nosotros no lo sea tanto, van a hacer una recuperación de las formas clásicas o de las formas rigurosas de la poesía.
N.A.: ¿Qué autores, por ejemplo, están ellos reviviendo, resucitando, siguiendo el término que vos utilizas tanto en tu poemario?
M.A.M.B.: Yo he visto que tienen un interés, por ejemplo, por la poesía popular mexicana que se enseñaba en las escuelas que mucha era poesía sin autor, los cantos para niños, todo ello, porque como es una poesía que tiene mucha rima, y de tradición oral, todo tiene sentido, esto de la pérdida del registro volvemos a las sociedades orales, como en las antiguas, y por un lado creo que se va a hacer esa recuperación de formas más estrictas, como el soneto incluso, pero también veo que la poesía, por otro lado, avanza hacia un terreno muy fértil que es el de la poesía digital, la poesía que se vale de las tecnologías multimedia, la música, el sonido, el video, efectos especiales, videojuegos que tratan de… creo que el género en parte avanza hacia esto, que de alguna manera tampoco es nuevo, digamos que la tecnología multimedia que hoy en día tenemos y su incorporación de la poesía, sí es nuevo, en el sentido de que esa técnica se desarrolla con los aparatos de hoy en día, pero la propuesta no es nueva.
Aristóteles ya lo había visto en su Poética cuando él clasifica los diferentes tipos de poesía: la épica, la dramática y la kitarística, que hoy es la que llamamos la lírica. Esas tres formas de poesía que Aristóteles allí menciona, son las que él considera las más valiosas. Aunque él sabe que la poesía tiene otras formas, como por ejemplo la comedia, que para Aristóteles pues era de lo peor, es lo más bajo, es lo más burdo. Sin embargo, el nivel popular es el que realmente mantiene viva la tradición. Es gracias a esto que Aristóteles despreciaba, que la literatura se mantiene viva en sus diferentes formas. Entonces, creo que la poesía por un lado va a avanzar hacia la experimentación con la tecnología, indudablemente la inteligencia artificial.
Una vez, puse a prueba a mis estudiantes. Era una clase de Poesía contemporánea. Les presenté el poema de una chica española (no recuerdo su nombre), de 29 años de edad, que había ganado un premio de poesía en Madrid. Les presenté un poema que le había sido publicado, y ya estuvieron los chicos analizando el poema. Les mostré la foto de la chica para que la conocieran. Era muy joven. Analizaron el poema, decían por qué les gustaba. A todos les gustó eso sí. Pero ya cuando habíamos acabado de analizar el poema, les dije que era inteligencia artificial, tanto el poema, como la foto, como la biografía. Todo lo había creado con inteligencia artificial. Entonces, ahí es donde empezaron a decir que eso no era poesía.
Entonces, abrí el debate sobre a qué llamamos poesía. Cómo antes de que supieran que era un robot, les gustaba el poema y ahora que sabíann que es un robot, expresan el rechazo. Y ese es un dilema, que es también un dilema muy antiguo, el del objeto contra la máquina. Ya había mencionado Mary Shelley con Frankenstein, Gustav Meyrink también con el Gólem, Edgar Allan Poe, mencionado con el autómata que jugaba ajedrés. Es decir, es el eterno debate del hombre contra la máquina. En la tradición hebrea, Dios crea al hombre del barro. En la tradición hispánica, crea al ser humano del maíz. Siempre es esta entidad que llamamos Dios que crea al ser humano. Y ahora el hombre crea la máquina, y es ese jugar a ser como dioses, que así como el hombre mató a Atlán en el siglo XIX, la máquina va a matar al hombre de alguna manera.
Lo dijo George Orwell, las máquinas nos van a terminar doblegando. Salvo que resistamos y pongamos un límite. Y esa resistencia es la que advirtió Isaac Asimov cuando plantea las leyes de la robótica. Entonces se vuelve una sociedad muy interesante, porque hoy somos un dependiente. En esa edición de la poesía ahora se mueven las máquinas.
CONCEPTUALIZACIÓN SOBRE LA POESÍA SEGÚN MARTÍNEZ BARRADAS
N.A: Llega el momento de la pregunta clásica del programa Poéticas del mundo: Miguel Ángel Martínez Barradas, poeta, doctor en letras, pero principalmente un hombre comprometido con su tiempo, un pensador, un enamorado de las palabras. ¿Qué es para vos la poesía?
M.A.M.B.: Para mí la poesía es una actitud ante la vida, es justamente una especie de, es una revelación constante, cotidiana. Yo veo poesía en todos lados, no en el sentido de construir el poema como literatura, como un texto, sino la poesía la veo en el sentido de la palabra que está en todo y siempre nos está hablando. Y ahí yo apelo mucho a este versículo de Mateo: “que tenga oídos que oiga y el que tenga ojos que vea”. La poesía es una especie de manifestación simbólica que nos rodea, pero solamente la pueden ver quienes tengan la disposición de hacerlo. No se trata de que sean los de la comunidad o que sean los socios, sino que, si tienes voluntad de ver y escuchar más allá de tu límite mental, abrirte a esa posibilidad, lo vas a hacer. Y ahí está la experiencia. En el poema que les leía de la vecindad, en donde el niño de tres años ve al ángel y eso, eso es una experiencia personal. Yo tuve la revelación de la muerte a los tres años en una vecindad donde vivíamos. Era una vecindad muy bonita, pero…
N.A.: ¿Fue un accidente que tuviste?
M.A.M.B.: No, yo estaba así en mi día cotidiano, como un niño con sus pelotas, sus juguetes. Y era una vecindad bonita en el sentido de los recuerdos que me trae. Era una vecindad muy pobre también, una vecindad antiquísima, todo viejo. Y ahí tuve la revelación de la muerte, escuché la muerte. Y ahí estaban mis padres, escuché la muerte y los vi muriendo. Ahí es donde tuve esa conciencia de la muerte, a los tres años. Y desde entonces no la he perdido. Yo pienso en la muerte todos los días. Y mientras más pasa el tiempo, más la pienso. Pero en parte esa especie de obsesión que Aristóteles y otros llamaban la melancolía, como Baudelaire, Rimbaud, estaban enfermos de melancolía. Es la enfermedad de todo artista. Y cuando uno tiene esa especie de espíritu melancólico, precisamente vive en el estado poético. Es la sensibilidad que te permite estar tan vulnerable que ves la luz en los pequeños resquicios del mundo como esa esperanza para que no te capture la muerte.
N.A.: De ahí viene quizá el título Sombra de otra Sombra.
M.A.M.B.: Sombra de otra Sombra se llama así porque la mayoría de ese poemario lo escribí cuando mi padre estaba en terapia intensiva. Entonces, fue una época difícil porque él entró a terapia intensiva al mismo tiempo que empezó la pandemia. Él entró por otro tema médico, pero justo cuando ingresa a terapia intensiva, a los tres días declararon pandemia. Las condiciones en el hospital se pusieron muy difíciles. Además de que se estaba muriendo (porque yo sabía que se iba a morir, yo lo sabía), yo tenía que entregar la tesis de Sor Juan Inés de la Cruz. Tenía un mes para entregarla y entonces la escribía en las bancas de terapia intensiva. Me llevaba la laptop y ahí escribía, afuera de la terapia intensiva, la tesis. Me llevaba mis libros y ahí escribía. Y cuando me cansaba de hacer eso, escribía el poemario. Pero yo vivía en terapia intensiva escribiendo. Y ya cuando se daba el momento, pasaba con mi padre diez minutos nada más porque no se puede pasar más tiempo. Pues hay que estar todo el día ahí, por si se muere o se pone grave.
N.A.: ¿Y él sabía que estabas escribiendo afuera de la terapia?
M.A.M.B.: Sí, él lo sabía. Él no sabía que estaba yo escribiendo el poemario, pero sabía que yo estaba ahí. Eso sí lo sabía. Y fue muy interesante lo de su muerte porque los pocos… Él entró a terapia intensiva un día que estaba leyendo De la brevedad de la vida de Seneca. Entonces, los pocos momentos que teníamos para hablar era para hablar de Seneca. Hablábamos de Seneca y de cosas también un poquito más cotidianas. Pero mi padre y yo siempre acabábamos hablándo de libros.
N.A.: ¿Tu padre era poeta?
M.A.M.B.: Sí, también. Él tenía el público cuatro o cinco libros de poesía. Escribió muchísimo ensayo también. En fin, yo de él aprendí el amor a las letras, el amor al pensamiento. Yo lo aprendí de mi padre. Y fue en esa experiencia del hospital donde escribí la tesis y escribí el poemario. De hecho, la tesis yo la empiezo con unos endecasílabos dedicados a mi padre. Es que a mí me gusta mucho esto que es la tradición clásica. En esas circunstancias fue como escribí este libro. Por eso, en parte, se llama Sombra de otra sombra. De alguna manera se consumó la revelación. A los tres años, ahí es donde el ángel prácticamente me dice: ” te lo dije, se iban a morir”. Yo no lo quería escuchar porque lo sabía, sabía que era verdad, pero no quería escuchar al ángel. Y al final, en terapia intensiva, estábamos mi padre, estaba el ángel y estaba yo. Mientras yo le besaba en la frente, todavía estaba caliente, porque estaba muerto, pero aún caliente, mientras yo le besaba en la frente, el ángel me decía: “te lo dije”.
N.A.: Esa idea de la tríada. No era el Espíritu Santo, pero estaban el padre, el hijo y el ángel…
M.A.M.B.: Sí, pues el Espíritu Santo de alguna manera estaba. Eso es lo que yo llamo el espíritu poético. Porque, además, mientras mi padre se moría, yo recitaba unos versos de Santa Teresa de Jesús: Nada te turbe,/nada te espante,/todo se pasa,/Dios no se muda./La paciencia todo lo alcanza./Quien a Dios tiene, nada le falta,/solo Dios basta.
N.A.: Ahí está la premisa, ¿no? Que la poesía cura y sana. Para finalizar, Miguel Ángel ¿qué te llevas y qué nos dejas si en este paso por el programa de Poéticas del Mundo pero hoy desde Puebla para todo el mundo.
M.A.M.B.: Pues, me llevo el agradecimiento de haber compartido el tiempo contigo, que es lo más valioso que tenemos. También haber compartido tiempo con David y el equipo de Saber Sinfin, con Abel y con el auditorio. El agradecimiento de haber estado con ustedes.
N.A.: Muchas gracias Miguel, gracias David, gracias Doctor Abel Pérez Rojas que nos permite la entrada acá en los estudios centrales de Saber Sinfin. Hasta el próximo programa. Muchas gracias.
Nancy Almassio es Maestranda en Formación Docente en la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE). Es Licenciada en la enseñanza de la lectura y la escritura por la UNIPE, siendo su tesis de licenciatura sobre la Enseñanza de la poesía en el nivel Primario. Se graduó de Maestra en los Niveles Inicial, Primario, Secundario en Lengua y Literatura y Profesora en Educación especial con especialización en discapacidad intelectual en Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Actualmente colabora con la Revista Literaria Filigramma en la redacción de entrevistas y conduce el programa Poéticas del Mundo, ambos proyectos del Movimiento cultural Sabersinfin y el Círculo de escritores de Puebla, México.




























