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Pothos

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Imagen: The J. Paul Getty Museum, Malibu. Painter: Signed by Asteas

Pothos, desde muy niño aprendí
que no puedo invitarte a mi mesa.
Reconozco esa lágrima
que escurre de tus ojos,
que cruza por tu rostro devastado,
desesperado, lleno de tristeza.

Yo también he llorado,
porque alguien ha partido
de mi vida, de mis brazos, o de este plano.

Apenas mi corazón se rompe,
te apareces tú,
a recordarme todo el tiempo
que podría pasar
llorando por mis penas.

Pero te he mostrado el camino del desapego,
ahora cuando vienes,
nos lamemos las heridas,
te cuento historias y aventuras
y tú sonríes,
como un amigo cercano,
que entiende mis cicatrices.

Sabes, Pothos, que tengo mucho amor en mí,
que tu hermano Himero me dio todo el deseo que pudo,
y es por eso que me involucro
con las musas de mis amores.
Pero tú, fuiste insistente,
y tuve que poner un alto,
de lo contrario, con tanta gente que ha partido,
ya me hubiera vuelto loco.

Oh Pothos, dios solitario,
las despedidas te han lastimado,
pero aprenderás, un día,
que el desapego es
tu mejor aliado.

Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta