Por Abel Pérez Rojas
A mi hermano Martín y a todos los técnicos telefonistas con motivo del Día del Telefonista
Eres trapecista a la fuerza,
araña humana,
prodigio del justo medio,
equilibrista sin más.
Eres un punto en perpendiculares,
el miedo detrás de la raya,
experiencia aderezada
con boleros, rock, pop o banda.
Eres la plegaria de una madre,
el “pior es nada” de tu amada,
el rey mago de tus polluelos,
el compadre;
mejor dicho,
el “brother” de parranda.
Eres ayuno obligado,
refresco de cola y café
para aguantar la desvelada;
eres héroe sin capa ni antifaz,
eres bombero sin agua
y cirujano sin bisturí.
Eres de bronce
y no eres estatua;
eres, tal vez, lo que no soñaste ser,
pero eres, al fin y al cabo,
pieza importante sin reflectores.
Eres quien está detrás de mi voz,
de mi imagen,
el mensajero tras bambalinas.
Eres como yo,
como aquel,
como todos;
eres temerario,
eres fibra óptica,
guantes de carnaza,
alicates, casco y botas;
eres el humilde técnico telefonista,
el poco reconocido,
pero socorro de muchos;
eres quien hace posible esta interacción.
Gracias por tu trabajo.
Gracias por tu dedicación.
*Poema escrito en agosto de 2019.
Abel Pérez Rojas #Abelperezrojaspoeta
































