Por Salvador Calva Morales
Cuando el grito de «¡Viva México!» retumbe
con toda su potencia en nuestras plazas,
cada antigua losa del camino
sentirá que desde el suelo se levanta;
y la historia despertará en nuestras voces
para unir en un latido los corazones.
Sabremos que ha llegado aquel momento
de ser un solo corazón para soñar;
no bastará con levantar las banderas
si el fervor no nos impulsa a transformar.
Porque amar a nuestra patria no es un día,
sino un acto cotidiano de valentía.
Soñaremos con un México más justo,
con un porvenir de libertad y de igualdad;
donde todos caminemos como hermanos
y ninguno viva ajeno a los demás.
Una patria que convierta sus heridas
en razones para defender la vida.
Acabemos con la injusticia que nos duele,
la corrupción que oscurece la esperanza
y la violencia que desangra nuestros pueblos,
arrancándonos la paz y la confianza.
Que la ley no se arrodille ante el dinero
ni el poder humille al hombre verdadero.
Que los buenos corazones salgan firmes
y hagan suyo el deber de construir;
que la fuerza de los hombres generosos
abra caminos para un nuevo porvenir.
Cuando el bien se multiplica y nos hermana,
hasta la noche más profunda se hace clara.
Que se alejen de mi patria los nubarrones
de la pobreza, la tristeza y la miseria;
que los niños nazcan libres y dichosos
bajo un cielo de justicia verdadera.
Y que al entonar unidos «¡Viva México!»,
hagamos de ese grito realidad.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta

































