El viento se quiebra
en el punto donde la curva
no puede más.
Desafío y pendiente,
encuentro de la física consigo misma.
De la desviación brota
la resplandeciente evidencia,
un marco insuficiente:
el haiku, el tanka, el verso,
justificaciones constreñidas
en el polo más distante,
en el punto de apoyo del trazo.
Nombras las cosas,
la imaginación desborda;
las palabras son insuficientes,
el arca rebosa
en el encuentro acordado
de lo concurrente:
diáspora,
crujido,
patria,
parto.
La luz se apaga
en el hocico oscuro de la bestia;
sus fauces, espejos que reflejan
lo que evitamos ver.
La verdad es un reflejo deformado,
la luz que nunca encuentra su forma.
Abel Pérez Rojas #Abelperezrojaspoeta






























