Por Enrique Canchola Martínez
Profesor de la Facultad de Medicina, UNAM.
Estimado Arnoldo (10 de noviembre 1951-30 de agosto 2025) como siempre te decía con especial cariño cuando coincidimos en la Facultad de Medicina de la UNAM y en el Hospital. Hoy con gran dolor te damos el adiós, a ti médico y filósofo qué dignificaste la muerte y la capacidad del desapego a pesar del dolor compartido, a ti investigador de pensamiento profundo y valiente qué te convertiste en un referente fundamental de la Bioética Médica en México y el mundo.
Apasionado de mente culta y atrevida, ferviente luchador por la libertad del hombre y las mujeres, que te atreviste a diagnosticar y pronosticar la triada cancerosa de la desigualdad social de la humanidad, cuya etiología según tu perspectiva la componen tres actores sociales: 1- los políticos deshonestos, mentirosos y rateros, 2.- los empresarios ávidos del dinero a quienes solo les interesa la riqueza sin consideración alguna de las necesidades y el sufrimiento humano y 3.-los ministros del culto, manipuladores, controladores emocionales de la culpa y el perdón.
A ti que este 30 de agosto de 2025, te fuiste y nos has dejado solos en esta dimensión, nos refugiamos en tu legado filosófico, bioético y científico que vive en tus libros y artículos semanales en diferentes diarios donde nos invitaste a reflexionar sobre la eutanasia, el morir antes de morir y a compartir nuestro dolor con los demás.
Hoy compartiendo con gran dolor tu partida, te decimos adiós, con la nostalgia de no escuchar más tus maravillosas clases con atrevidas y provocadoras propuestas y con esa alegría de compartir conocimiento. Arnoldo, descansa en paz. Tus amigos familiares y alumnos te llevamos en el corazón y te recordaremos por siempre.
Enrique Canchola Martínez




























