Salvador Calva Morales
Te extraño tanto, vida mía, en desvelo constante;
mi cuerpo vive en ayuno, en silencio suplicante.
Siente la dura abstinencia de tu piel y tu calor
y, en la ausencia, se desangra prisionero de tu amor.
Sabes bien lo que es sentir ese vacío que devora,
como fuego que no cesa y en las sombras se desmorona.
Así me tienes, amor, entre ansias y desespero,
con el alma entre tus brazos que no alcanzo y que venero.
Me urge tanto el tocarte, desbordarme en tu presencia,
llenar cada rincón mío con tu dulce transparencia.
Mis sentidos van buscándote entre rostros sin razón
y en mis sueños te dibujan con perfecta devoción.
Te persigo entre la gente, entre días que se agitan;
mis latidos sobreviven, mas por dentro se marchitan.
Te extraño más que a la vida, más que al aire al respirar:
eres todo lo que tengo… y lo que me hace faltar.
¿Qué esperas, amor querido, para darme de tu fuego?
¿Venir a besar mis labios cuando ya no exista ruego?
No demores: que la ausencia ya se acerca sin piedad…
ven y sálvame en un beso
o moriré de amor en el umbral de tu eternidad.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























