Por María Dolores Pliego Domínguez
Ayer era inteligente y quería cambiar el mundo.
Hoy soy sabio y quiero cambiarme a mí mismo.
Rumi
Desde su título, Voces de la poesía del saber infinitista, de Salvador Calva Morales, anuncia múltiples resonancias, porque la poesía nunca habla con una sola voz, sino desde el alma, el corazón y la vida. En ella confluyen la memoria y el deseo, la presencia y la ausencia, así como las preguntas íntimas acerca del ser humano y del mundo. Cada voz poética seleccionada es confesión, diálogo, revelación o silencio; una manera de nombrar lo que nos habita y, al mismo tiempo, de escuchar aquello que vive más allá de nosotros.
En este libro, Salvador Calva Morales confía en la capacidad de la palabra poética para transformar la experiencia. La palabra deja de ser únicamente un instrumento y se convierte en materia sensible: ritmo, imagen, respiración y música. En Voces de la poesía del saber infinitista, el lector no recibe solamente un mensaje: ingresa en una atmósfera distinta, experimenta un estremecimiento y completa cada verso con su propia historia.
Uno de los dones de la poesía consiste en decir sin agotar lo dicho. Un verso permanece abierto y adquiere nuevos significados cada vez que lo leemos. Por ello, Voces de la poesía del saber infinitista es una invitación a la escucha, a la reflexión y al diálogo con uno mismo. En cada página propone una manera diferente de comprender y apreciar la vida, el amor y la relación de pareja. Un autor, una autora, una pausa: cada imagen abre una posibilidad y cada silencio permite el surgimiento de una interpretación nueva.
Este libro trasciende los límites de una simple antología y se convierte en un espacio poético que nos recuerda que la palabra crea comunidad y afinidad gracias a su polisemia. Una experiencia profundamente personal, al convertirse en poesía, puede encontrar correspondencia en otras personas y unir sensibilidades distantes. Así, las búsquedas de autores pertenecientes a distintas épocas y corrientes literarias se multiplican en las voces de sus lectores: pasan de la página a la memoria y de la memoria a la conversación.
Hoy celebramos una obra que se entrega al tiempo y a la lectura. A partir de ahora, cada persona podrá conocer el origen y la obra de los autores que dialogan con el saber infinitista. Los lectores recorrerán sus versos, se detendrán ante una imagen, volverán a una palabra y descubrirán una resonancia propia. Esa posibilidad de renacer con cada lectura permite que la poesía trascienda al autor y continúe su camino en los demás.
Felicito al doctor Salvador Calva Morales y deseo larga vida a Voces de la poesía del saber infinitista. Que los poemas encuentren a sus lectores; que las palabras generen nuevas palabras y que cada voz descubierta en sus páginas permanezca viva.
María Dolores Pliego Domínguez. Escritora mexicana, originaria de Toluca. Obtuvo su licenciatura en Letras Latinoamericanas en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), donde también completó una maestría en Educación y Docencia, y actualmente es candidata a doctora en Educación. Ha sido galardonada en múltiples ocasiones. Es autora de los poemarios «De Lesbia a Catulo» y «La escoba de Goliat». En la actualidad, se desempeña como profesora en el Centro Universitario UAEM Amecameca y como asesora metodológica del Bachillerato General en la zona Oriente.
































