En el espejo de la inquieta mirada,
mi voz se refleja en su luz callada,
agitada en su cuerpo, queda atrapada,
en la fragilidad de su faceta.
Mis sombras danzan con aire discreto,
donde el deseo y la duda se abrazan,
como susurros de un amor secreto,
que en la nostalgia sus pasos trazan.
En cada latido, en cada mirada,
se dibuja un sueño pasional eterno,
de besos silentes, pasión callada.
Así en el espejo queda guardado,
el reflejo del amor apasionado,
que en silencio, sigue atrapado.
Enrique Canchola Martínez
01 juno 2025 EC33




























