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La influencia de la música en el alma

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Imagen de autor Ri_Ya en PIXABAY

ConoSer Bien

Si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco“.
Piotr Ilich Chaikovski.

Para ubicar el lugar del alma en el ser humano partiremos de la carta escrita por el Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses, contenida ésta en el Nuevo Testamento. En la Primera Carta en el Capítulo 5, versículo 23, nos dice: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro Ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. Aquí se aprecia que la Divinidad, de acuerdo con Pablo, nos creó con tres partes: un espíritu, un alma y un cuerpo

Las características¹ de cada una de las partes, de manera sintetizada, son:   

1. El espíritu humano es la parte más profunda de una persona. Por medio de ella, por ser la más interna, tomamos conciencia de Dios y tenemos contacto con Él. Ninguna otra criatura fue creada por la Divinidad con esta tercera parte.  

2. El alma es un intermediario entre nuestro espíritu y nuestro cuerpo; por ella somos conscientes de nosotros mismos, percibiendo las cosas en la esfera psicológica. La palabra griega para “alma” es psykhe, que en el griego clásico también significa: “fuerza vital” y “mariposa”. Se indica que el alma se manifiesta de forma interna mediante el pensamiento y de forma externa mediante la palabra y la acción. Es así que mediante el alma (al pensar, hablar, leer o escribir) experimentamos emociones como la felicidad, amor, tristeza, ira, alivio y compasión.  

3. El cuerpo es la parte visible y externa de nuestro Ser, existe en el mundo material y contacta las cosas tangibles a través de los cinco sentidos físicos (vista, oído, olfato, gusto y tacto) por él somos conscientes y tenemos contacto con el mundo material.  

En resumen: El cuerpo contiene el alma, y el alma es el recipiente que contiene el espíritu. En el espíritu, la Divinidad mora como “Espíritu”; en el alma mora nuestro “yo”; y en el cuerpo moran los “sentidos físicos”.  

Ahora que ya sabemos en donde se encuentra el alma, surge la pregunta ¿Qué influencia tiene la música en el alma

La música ha tenido una presencia fundamental en todas las épocas y las culturas a través de los siglos, jugando un papel importante en el desarrollo espiritual de la humanidad, puesto que la relación entre el ser humano y la música es a través de las emociones, a diferencia del lenguaje hablado o escrito, cuya función es esencialmente racional. La música apela más que nada a nuestra emoción, facilitando y reforzando vínculos de afecto, sentimiento y empatía. 

Etimológicamente la palabra música deriva del latín “música”, y este del griego antiguo “musiké” con el significado de “propio de o relativo a las musas”. A su vez “musa”, deriva de la raíz proto indoeuropea “men” con el significado de “pensar” (atributo del alma). Según la mitología griega las musas eran las diosas inspiradoras de la música y divinidades que presidían los diferentes tipos de artes y ciencias.  

Los egipcios conocían la armonía de los cuerpos y usaban la música como tratamiento médico. Los griegos enseñaban música a la vez que medicina. Pitágoras creó con los sonidos todo un método, al que llamó “purificación”, para tratar a los enfermos. El filósofo Jámblico, indicó que: “mediante el uso sólo de sonidos musicales, sin acompañamiento de palabras, Pitágoras efectuaba la curación de las pasiones del alma, así como de determinadas enfermedades”. 

Desde la antigüedad se sabía que la música tenía una influencia que era benéfica para el ser humano. Según estudios recientes², se ha comprobado que el escuchar música ayuda a regular las emociones, creando un estado de relajación, que ayuda a conseguir un ánimo más positivo, estableciendo sensaciones de paz, tranquilidad, alegría y felicidad.  

La influencia de la música es debida inicialmente a los efectos que producen las vibraciones sonoras ya que abordan nuestro cuerpo físico, primero en la piel, y luego al atravesar tejidos que alcanzan músculos, huesos y órganos y posteriormente actuando en el cuerpo psíquico. Esta conexión emocional hace que la música sea también muy importante en el tratamiento de ciertas enfermedades, como lo creían nuestros antepasados. 

Al escuchar música se estimulan las estructuras cerebrales que regulan las emociones. Esta es la razón por la cual la música se utiliza y se asocia al fervor religioso, la pasión deportiva, las fechas íntimas (cumpleaños, casamientos, funerales), el entusiasmo político, el teatro o el cine, todas las situaciones que conllevan emociones es lo que la música estimula. La música refuerza todas nuestras emociones para bien o para mal.  

Científicos han observado que las intervenciones basadas en la música pueden ayudar a reducir los síntomas depresivos y la ansiedad, así mismo, el escuchar la música favorita puede promover la liberación de la endorfina, sustancia que produce el cerebro para aliviar el dolor y generar una sensación de bienestar y placer. Se conoce como la hormona de la felicidad

Además, la música puede influir en el pensamiento, el razonamiento, la creatividad y la flexibilidad mental, puede facilitar y reforzar vínculos de afecto, sentimiento y empatía. El efecto de la música en el ser humano es tan poderoso que en un principio nuestros antepasados se lo atribuyeron a los dioses. El ser humano se dio cuenta que para curar una enfermedad del cuerpo o del alma, el tocar unas notas da el poder de provocar alegría, tristeza, distensión, agresividad, rabia, risa, esperanza, inquietud, etc.  

En la actualidad está demostrado que la música, además de curar algunos problemas de salud, nos permite, vivir más tranquilo, tener más energía, ser más empático y agradable con los demás, tomar decisiones en mejores condiciones e incluso ser más inteligente.  

Es por ello, que el saber escoger el tipo de música nos permitirá aliviar ciertos problemas psíquicos como la ansiedad, insomnio, depresión, autismo, esquizofrenia y también problemas físicos -aliviar el dolor, aumentar el rendimiento deportivo, reducir las náuseas y mejorar el estado de las personas que padecen problemas cardiacos y fibrosis quística.  

Por lo tanto, amable lector, al ser la música un lenguaje universal y del alma que es capaz de despertar emociones, sensaciones y recuerdos únicos, el escuchar la música que más nos guste, será de gran beneficio. 

Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com  

Referencia:
https://blog.bibliasparaeuropa.org/las-tres-partes-del-hombre-espiritu-alma-y-cuerpo/
file:///C:/Users/Jorge/Downloads/Dialnet-InfluenciaDeLaMusicaEnLasEmocionesUnaBreveRevision-4766791.pdf