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Conejos, arquitectos del mundo subterráneo

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Imagen generada con IA

Por Salvador Calva Morales

Conejos, arquitectos de la vida oculta

Que una pata de conejo nos traerá buena suerte es una de las creencias más antiguas que se conservan hasta el día de hoy.

Una de las teorías que justifica esta afirmación es que nuestros antepasados creían que los conejos estaban en contacto con los dioses, por habitar debajo de la tierra. De modo que portar una pata de conejo, de alguna forma, los mantendría más cerca de las divinidades.

Otros tantos, asocian a estos animales con la fertilidad y la abundancia, derivado del corto tiempo de gestación que les permite tener hasta cuatro camadas en un solo año.

Los conejos son criaturas adorables que transmiten ternura y espontaneidad, con su constante movimiento de nariz y esas hermosas orejas que les caracteriza.

Son seres que se estresan con facilidad y se les puede ver ansiosos o inquietos, y siempre alertas. La razón de este comportamiento es que un conejo es la base de una larga cadena alimenticia.

De ahí que tenga los ojos colocados a los lados, como pasa con la mayoría de los consumidores primarios. Un conejo se alimenta solo de plantas y vegetales pero resulta ser el plato favorito de muchos depredadores.

Y aunque pueden dar grandes saltos y correr a gran velocidad, están en considerable desventaja en comparación a otras criaturas del reino animal.

Ante su posición dentro de la existencia, el conejo ha desarrollado la capacidad de construir hacia el interior. Esto significa que no pretende, en lo absoluto, que su vida privada salga a la superficie. Cava madrigueras que son verdaderas obras arquitectónicas, con múltiples habitaciones, entradas, salidas y atajos. Solo en su madriguera, un conejo puede encontrar la tranquilidad que anhela.

En muchas culturas de la antigüedad también se implementó esta estrategia, grandes ciudades albergaban debajo de las estructuras, increíbles túneles que comunicaban un sitio con otro.

Estar debajo de lo visible, es, simbólicamente, un proceso de introspección.

Es mucho el terreno sobre el cual podemos construir si miramos hacia adentro y, tal como sucede con los conejos, solo si logramos edificar un templo en el interior, podremos sentirnos en paz.

Actualmente se pretende ir siempre hacia arriba y hacia afuera. Con los enormes rascacielos, los inmensos centros comerciales y los grandes monumentos, parece que tratamos de ir cada vez más lejos nosotros mismos. Pero ahí no encontraremos tranquilidad si antes no volcamos la mirada hacia el interior.

Una lección importante nos deja la forma de comportarse de un conejo, y es que mientras más oculta permanezca su vida privada, es mejor.

Ahora, todos somos un libro abierto. La mayoría de la gente comparte su día a día, su pareja, sus hijos, sus amigos, sus platos de comida, los lugares que visitan. Queremos destapar nuestra vida y dejar que todos se asomen a echar un vistazo.

Los conejos, en cambio, esconden a sus gazapos debajo de la tierra pues saben que afuera hay depredadores que podrían devorarlos apenas llegan al mundo, y es verdad que esos depredadores no representan para los seres humanos ningún riesgo, pero en realidad, nosotros tenemos depredadores mucho más peligrosos.

Si no fuéramos una de las pocas especies que se matan entre sí, tal vez podríamos estar algo más tranquilos.

La vida íntima está a salvo bajo la tierra, es decir, en casa. Hay procesos que son personales y no deben gritarse al mundo como si de una noticia de interés común se tratara. Nos falta ser algo más discretos, en ese sentido.

Una coneja trata de no llamar la atención de ningún animal, evita impregnar demasiado su aroma en sus crías y las mantiene lejos de la vista. Lo que pasa en la madriguera, se queda en la madriguera.

Ver a un grupo de conejos habitando el interior de la tierra puede transmitirte esa sensación de tranquilidad. El canal CyPmascota, nos comparte una grabación de la vida dentro de la madriguera; ahí se puede ver lo en paz que está la coneja con sus crías, en el calor de su hogar. Te comparto el enlace del documental.

Ese espacio personal, lejos del peligro, es un sitio al que podemos acceder si somos capaces de construir nuestra propia obra interna. Hacer de nuestra casa un templo y de nuestro ser interior, un monumento dedicado a la observación, el descanso y la reflexión.

Cuando el ser humano va hacia adentro y conecta con su alma y su corazón, se mantiene a salvo, de la misma forma que un conejo se refugia en su madriguera.

Para ello es necesario excavar, trascender a la materia y hacer un largo túnel hacia el centro de nuestro ser.

Una vez que alcanzas cierta profundidad, conoces el placer de la intimidad y dejas de sacar a la luz todas las situaciones de tu vida de manera indiscriminada, exponiéndose a los depredadores que nos acechan: envidias, traiciones, críticas, ladrones de sueños, abusadores, y más.

Así como edificamos sobre la superficie, empecemos a construir debajo de ella, fuera de la vista de todos, y tendremos como resultado hermosas madrigueras que nos mantendrán a salvo.

Lo hacían nuestros ancestros con las ciudades subterráneas, lo hacen por instinto los conejos que buscan alivio debajo de la tierra; hagámoslo ahora nosotros, y estaremos más cerca de Dios.

Como animal de poder, el conejo representa la espontaneidad y la creatividad, pues son arquitectos improvisados de gran talento. También representa la abundancia y la astucia.

Si te sientes identificado o algo te llama de estos pequeños seres, seguro tienes alma de artista y una mente muy astuta.

Busca las respuestas en soledad, en el retiro o en encierro; solo tu espiritualidad puede dominar tus propios miedos.

Tótem: Conejo
Cualidades: Astucia, creatividad, abundancia, interiorización.

*Este artículo forma parte del libro Etología y caractitud. El libro de los animales. Tomo I.

Salvador Calva Morales tiene una amplia trayectoria en las áreas de Educación, la Medicina Veterinaria, la Zootecnia y la Literatura. Cursó dos licenciaturas: Medicina Veterinaria y Educación Media Superior, dos maestrías, una en Administración y otra en Docencia Universitaria. Tiene un doctorado en Administración de Negocios. Recibió el doctorado honoris causa por The England and Wales University, en Londres, Inglaterra. Recibió cuatro doctorados honoris causa por instituciones mexicanas e internacionales. Su labor altruista ha sido reconocida ampliamente. Desde 1982 fundó y preside el Sistema Universidad Mesoamericana, con seis campus universitarios en México. Autor de cincuenta y siete libros de poesía y ensayos educativos.