Después de más de 4000 millones de años de evolución, el hombre se convierte en el dominante de la tierra, posterior de la terrible dominancia de los dinosaurios, durante la cual los mamíferos permanecieron ocultos en sus madrigueras y para sobrevivir, se volvieron nocturnos. Fue gracias al meteorito que cayó en la tierra provocando una catástrofe ambiental por el polvo levantado que impidió durante muchos siglos, el paso de la luz del sol y con ello la muerte de las plantas y los grandes dinosaurios. Después de que la tierra se recuperó de dicho desastre y libre de los dinosaurios, el planeta se volvió cálido, convirtiéndose en un mundo propicio para la vida de los pequeños mamíferos los cuales emprendieron la aventura de la evolución. Se ha propuesto que posiblemente los primeros mamíferos que poblaron la tierra en casi toda su extensión, fueron los Coatíes, ya que tienen muchas características necesarias e importantes para la evolución: son animales con una conducta social muy desarrollada, viven en grandes grupos, son cuidadores de sus hijos, los amamantan muy bien con leche de gran calidad, lo cual fue crucial para el desarrollo del cerebro y el perfeccionamiento de una mayor inteligencia y coordinación motora, lo que permitió el desarrollo de una enorme curiosidad y exploración del entorno.
A medida que el clima se modificaba y mientras la tierra cambiaba, también cambiaban los mamíferos, algunos se volvieron enormes, ya que después de la gran sequía aparecieron los pastales y un grupo de mamíferos emprendió la conquista de las praderas, generando abundancia de carne, permitiendo la evolución de otro grupo de animales que son incapaces de digerir los pastos pero que se alimentan de los herbívoros.
A consecuencia de la gran abundancia de alimento rico en proteínas y grasa, este grupo de animales cazadores aumentó considerablemente, evolucionó vertiginosamente y el volumen de su cerebro su cuerpo y su inteligencia les habilitó para una lucha sangrienta entre los mamíferos de la pradera en pos de la dominancia territorial.
Es en este periodo, el momento cuando surge el hombre; un mamífero superdotado con un cerebro enorme y una gran inteligencia, como resultado de esa gran abundancia de alimento que dejan los animales cazadores, especialmente huesos que contienen mucha grasa, elemento necesario para el crecimiento y desarrollo cerebral. Dicha práctica alimentaria esencialmente carroñera favoreció la producción de leche de alta calidad, para alimentar a los hijos lo cual representó una de las estrategias más exitosas de la evolución del hombre e ir incrementando vertiginosamente su inteligencia, habilitándose el hombre para dedicarse y desarrollar la enseñanza y el cuidado de las crías.
Posteriormente, a medida que el hombre incrementa sus inteligencias, se vuelve sedentario, domestica animales y vegetales, crea la agricultura la cual es el factor determinante de la sobrevivencia humana, ya que permitió diversificar el trabajo y con ello la aparición de las culturas, las civilizaciones y las artes y las ciencias, todas estas estrategias le permitieron al hombre convertirse en la especie dominante de la tierra y el soñador de conquistar el cielo, el mar y el universo.
Enrique Canchola Martínez
Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa
Ciudad de México. México.
7 de marzo de 2024



























