
Por: Salvador Calva Morales
Asmodeo, hemos sido cómplices,
más de una vez he caído en la tentación,
y no siempre fui un buen guerrero,
mi alma se rindió ante el fuego divino.
Pero has sido testigo,
de cuántas veces me esfuerzo
en darte la espalda,
y elegir el camino ético,
enfrentando mis demonios,
como quien lucha con sombras.
No ha sido fácil encontrarte,
a cada paso que doy,
llamando mi atención
desde los ojos de una dama,
en las curvas de una figura femenina,
que me envuelve con promesas de amor
Me tientas y te diviertes,
me ves caer y levantarme,
tengo un corazón enamoradizo,
¿qué voy a hacer?
Te aprovechas de eso,
y me incitas a pecar.
Soy un hombre que ama sin límites,
y mis deseos prohibidos,
a veces se me escapan de las manos,
como agua que escapa entre los dedos,
perdido en la vastedad de lo prohibido,
y en la oscuridad de lo que ansío.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta





























