Por Enrique Canchola Martínez. Universidad Autónoma Metropolitana. Ciudad de México, México.
El término laparoscopia es una palabra de origen alemán “laparoskopie”, palabra compuesta de las raíces griegas “laparos” que se refiere a la cavidad abdominal (flanco o ijada) y “skopein” (ver, mirar). Se hace referencia que el médico internista, profesor universitario y cirujano sueco Dr. Hans Christian Jacobaeus (1879-1937) fue quien en 1901 introdujo la técnica laparoscópica, inicialmente en animales y luego en humanos, para diagnosticar adherencias intra-torácicas tuberculares, utilizando un cistoscopio, que está formado por un tubo, lentes para ampliar la visión, una fuente de luz y una cámara fotográfica.
En 1911 el Dr. Jacobaeus publicó sus resultados en la Revista Münchner Medizinischen Wochenschrift un artículo titulado Über die Möglichkeit die Zystoskopie bei Untersuchung seröser Höhlungen anzuwenden (Las posibilidades de realizar la cistoscopia en los exámenes de cavidades serosas, Po lo cual se le considera el inventor de la técnica laparoscópica y padre del término.
En la actualidad, prácticamente cualquier cirugía abdominal y pélvica puede ser realizada a través de esta técnica, entre algunas de ellas tenemos colecistectomías, cistectomías, apendicectomías, resecciones intestinales, esterilizaciones quirúrgicas y pancreatectomías, todo esto se puede hacer generalmente usando el ombligo como vía de entrada.
Sin embargo, es importante no olvidar que la ciencia médica tiene muchos siglos de practica y la pasión por el conocimiento y la técnica quirúrgica se remonta a épocas muy distantes que constituyen los antecedentes históricos de la laparoscopía:
Hipócrates (Cos, c. 460 a. C.-Tesalia c. 370 a. C) utilizaba rudimentarios espéculos para visualizar el recto y la vagina.
Abulcasis (Abū ‘l Qāsim Khalaf ibn ‘Abbās al-Zahrāwī 936-1013 d.C.)-utilizaba la refracción de la luz para examinar cavidades.
En 1850, se logró perfeccionar la iluminación de las cavidades mediante endoscopios en humanos.
A finales del siglo XIX, los urólogos e internistas realizaron las primeras endoscopias, centradas en la exploración de la vejiga y el recto.
Johann Mikulicz, en 1881, efectuó la primera esofagoscopia.
George Kelling en 1901, realizó la primera laparoscopía utilizando un cistoscopio en la cavidad abdominal de un perro.
En 1918, Otto Gotz, desarrolló la técnica para introducir aire en la cavidad abdominal, lo cual fue crucial para que, en Miami, USA, el Dr. Moises Jacobs, realizara la primera colecistectomía laparoscópica en 1990 con mucho éxito y a partir de entonces, comenzó la época de oro de la laparoscopía en todo el mundo.
En México, específicamente en la Ciudad de Puebla en ese mismo tiempo 1990, el Dr. Luis G. Sánchez Brito cirujano especialista en el sistema digestivo, trajo esta nueva técnica, después de ser capacitado en Estados Unidos. El Dr. Sánchez Brito, inició realizando practicas laparoscópicas en animales en el Centro Universitario Interamericano hoy Hospital de Pequeñas Especies de la Universidad Mesoamericana. Puebla, en colaboración con el doctor Salvador Calva Morales.
Finalmente, después de muchas horas de practica el quince de febrero de 1991, el Dr. Sánchez Brito y colaboradores realizaron exitosamente en el hospital Betania de la ciudad de Puebla, la primera colecistectomía laparoscópica, técnica quirúrgica para extirpar la vesícula biliar
Poco tiempo después se fundó en ese mismo año de 1991 la Asociación Mexicana de Cirugía Laparoscópica en la Ciudad de México.
Por todo lo anterior se considera al Dr. Luis G. Sánchez Brito, pionero de la laparoscopia en México
y a la ciudad de Puebla, uno de los primeros lugares del mundo donde se realizó una operación quirúrgica laparoscópica.
Enrique Canchola Martínez
Profesor e Investigador
Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa
Facultad de Medicina UNAM
Ciudad de México, México.



























