Inicio Artículos CODI: la jugada fracasada de BANXICO

CODI: la jugada fracasada de BANXICO

761
Imagen auspiciada por PÏXABAY, proporcionada por TheDigitalWay

Estimado lector, ¿usted sabe que es CODI? ¿Lo usa o ha usado como medio de pago? CoDi® es una plataforma desarrollada por Banco de México para facilitar las transacciones de pago y cobro a través de transferencias electrónicas. Pero, también es el más reciente fracaso del Banco de México (BANXICO) y de los diversos bancos que componen el sistema financiero mexicano; no es sólo mi opinión, pues BANXICO ya lo ha reconocido, con motivo de un análisis y Forbes, en un artículo publicado el 22 de mayo del presente por Enrique Hernández, así lo ha comunicado. CODI es, sobre todo, un fracaso porque ni usted, ni yo ni la mayoría de los mexicanos hacemos pagos por esa plataforma. El artículo referido cierra reportando que “La principal sugerencia de los bancos para que CoDi crezca, es que sea relanzado con el ímpetu con el que fue anunciado en el 2019”. En mi opinión, los altos directivos del sistema financiero no saben reconocer y administrar un fracaso.

Mientras me enteraba de dicha publicación, estaba leyendo a Marcelo Bielsa, entrenador de fútbol profesional de origen argentino; en particular, leí un artículo de El País de 12 de julio de 1998. Curiosamente, se titula “suma de errores” y sus palabras me sonaron a respuesta al problema de BAXICO:

“… Gritos equivocados. Determinadas cosas no suceden por ignorancia, sino por imposibilidad. Los jugadores no necesitan que su entrenador les recuerde el plan trazado cuando éste no se concreta, sino que les diga por qué no sale y de un recurso alternativo para que prospere. Los constantes impulsos verbales de Zagalo eran un fiel reflejo de su impotencia: sus jugadores no se habían olvidado del proyecto, simplemente no podían concretarlo.”

De igual forma, estimado lector, el fracaso del CODI no es por ignorancia de la gente, sino por una imposibilidad del contexto. El estudio de BANXICO descubrió que los banqueros no saben cómo realizan transacciones los mexicanos, pues resulta que (para mi no es sorprendente) la mayoría usa efectivo y no tiene un equipo celular adecuado ni el acceso a internet necesario para que le sea conveniente usar CODI.

Una vez me decía un representante de un banco que sus sistemas eran una genialidad en Reino Unido, me contó de los servicios que se ofrecen en línea y remató quejándose de que eso no existe en México porque se exigen candados y mecanismos de seguridad que son incompatibles con esa comodidad que me describía. Yo le respondí: muy bien, pero aquí no es Londres, es México. Eso implica naturalmente que los contextos son distintos y lo que funciona en el viejo continente no va a funcionar a priori en México. Se requiere de una labor de diseñar el producto para la región en la que se comercializa; !vamos, hasta el sushi se tropicaliza con fruta y aguacate en México!

Ahora, me parece terriblemente apática la reacción de BANXICO y los bancos del sistema financiero, que sólo pretenden relanzar su fracaso. Como dice Bielsa, se requiere que se identifique el motivo de falla y después dar alternativas para que la estrategia prospere. El estudio da cuenta de la causa, pero no la resalta; el verdadero motivo de fracaso del CODI es su diseño poco empático con el usuario y que, pareciera, se implementó sin conocimiento del contexto mexicano. Los hallazgos me parecieron coherentes con la realidad que vivo y veo; sí creo que el 80% de los celulares no tenga plan de datos ilimitado para el uso cotidiano de esas plataformas, no me sorprende que la mayoría de la población se dedique al mercado informal, mucho menos es noticia que la gente prefiere el efectivo para sus pagos (papelito en mano, dicen). Incluso, mientras dirigía a los defensores públicos de la CONDUSEF, me di cuenta que ni ellos pagan con tarjeta su comida, prefiriendo el efectivo, porque llevan los casos de robo de identidad en cuentas bancarias, fueron testigos de las tendencias por clonar tarjetas. Me sorprende que la banca no conozca a sus clientes ni cómo usan su dinero.

Conforme al estudio, el contexto de México y la forma en la que las personas hacen transacciones no son propicios para el uso del CODI, al menos no de momento. Los usuarios de servicios financieros no necesitan que les recuerden la existencia de algo que no les es conveniente. Y, a menos de que cambie el contexto, no va a funcionar.

CODI fue una mala idea porque la aplicación tecnológica tiene que basar su diseño en un profundo entendimiento del mercado y su funcionamiento; de lo contrario no sirve. Se requiere menos soberbia y más voltear a ver cómo la gente hace transacciones, previo a lanzar algo al mercado. Lo publicado por BANXICO señala que “no existe percepción de valor agregado al utilizar este método, ya que la población no está consciente de los costos financieros en los que incurre un establecimiento al cobrar con tarjetas”; están descubriendo el hilo negro: al cliente no le tiene por qué importar cuanto gasta el banco o la tienda para mantener su operación y sus servicios, ya por ello pagamos el precio, comisiones y/o contraprestaciones. Ésto último es lo único que le debe importar al usuario: cuánto paga él, no el banco. Entonces, si el sistema financiero sólo pretendía ahorrar costos con el CODI, pues no me sorprende tampoco su fracaso. CODI nació de un pensamiento soberbio y egoísta que no tomó en cuenta el contexto material del país y explicarle a los usuarios las intenciones de banqueros egoístas no va a cambiar sus incentivos.

¿Qué se necesita? Empatía. No se requiere un relanzamiento, se necesita cambiar el contexto partiendo de entender al otro. Y, como ellos lo reconocen: “Comúnmente se citan casos de éxito de adopción de pagos electrónicos en otros países, pero estos cambios también fueron acompañados por políticas públicas que regulaban el uso del efectivo”. Para cambiar el contexto social y la forma en que hacemos transacciones, se requiere de políticas públicas y un esfuerzo conjunto entre todos los actores del colectivo social mexicano; desde las instituciones y entidades públicas, pasando por los bancos y actores del sistema financiero y hasta todo usuario, incluyendo patrones y empleados. Ese es el recurso alternativo para prosperar al que se refiere Marcelo Bielsa; incluso, siguiendo el mismo ejemplo, recomendaría observar cuáles fueron las políticas públicas implementadas en otros países para tratar de mimetizar sus efectos.Copiar éxitos es el método correcto para implementar algo y evitar fracasar.

Yo no me he olvidado del CODI, simplemente, no me veo concretando el plan que no me tomó en cuenta a mí ni a los mexicanos. Banqueros, su fracaso no se debe a ignorancia de nosotros, sus clientes, sino a la suya, a la soberbia de no querer conocernos y diseñar para nosotros. Seguramente, relanzarán y apuesto la confirmación de su fracaso, si no cambian su aproximación; mientras, yo no veo mérito en fracasar dos veces de la misma forma.

Se recomienda consultar:

https://www.banxico.org.mx/sistemas-de-pago/codi-cobro-digital-banco-me.html

https://elpais.com/diario/1998/07/13/deportes/900280803_850215.html?event_log=oklogin

Hiram A. Cervantes, Escritor y litigante mexicano