Por Lilia Rivera
Leer, comentar o, por supuesto, escribir ciencia ficción supone un estimulante reto; de igual forma, con frecuencia, resulta controversial, ya que nos conduce a dimensiones y planos que, por lo menos hasta hoy, solo existen en la mente, para luego ser plasmados en las letras.
La corporación posee este sello: el de la imaginación y la creatividad del ser humano, que lo ha llevado a plasmar grandes obras de arte, así como avances increíbles en el campo científico y tecnológico.

El tema central de esta novela se relaciona con la clonación de seres humanos, proceso que deberá llevarse a cabo por un grupo de científicos altamente especializados, planteando todos los desafíos que ello conlleva, tanto en el ámbito científico como en el legal, político, religioso y social.
Sus personajes, seres que han destacado en dichos campos, se desplazan a través de las páginas de la novela llevando consigo sus antecedentes: experiencias infantiles, ya sean de felicidad o traumáticas, un bagaje no siempre fácil de dejar atrás. Portan, asimismo, sus logros en las respectivas disciplinas, así como sus anhelos y expectativas.
Bruce Wells, el exitoso hombre de negocios y director general de la Corporación, ha asumido el peso de lograr el cometido final del proyecto, con la ambición subyacente de demostrar plenamente su eficaz capacidad de organización y coordinación.
La bella Mauleen Navratilova, destacada científica en la rama de la biología genética y personaje femenino central de la obra, guarda en su alma la traumática experiencia de la sanguinaria guerra en su natal Bosnia, la cual ha dejado huellas profundas en su personalidad.
James Hamilton, sobresaliente político y senador de los Estados Unidos, apoya el proyecto y busca su aprobación legal por parte de las autoridades correspondientes. Proyecta, además, una juvenil capacidad de conquistador del sexo femenino.
Julio Rodríguez, experto en informática y de origen sencillo, anhela destacar de manera significativa. A lo largo de la historia desarrolla una fijación amorosa por Navratilova, aun estando casado, lo que lo conduce a actos descabellados que lo ponen en alto riesgo.
Hilary Griffith, no muy agraciada pero audaz periodista, se ha propuesto a toda costa desentrañar lo que sucede dentro de la Corporación. Esconde un pasado turbio que será sacado a flote.
Ben Johansson, brillante científico, guarda el secreto de una grave condición de salud.
Todos ellos, y otros más, conforman el abanico de personajes que integran la trama de esta singular novela, entrelazados en un audaz y controversial proyecto. La acción se desarrolla en los sofisticados escenarios de Nueva York y Hawái, y más adelante en una ultramoderna planta secreta construida en Nairobi.
La controversia en torno a la posibilidad y concreción de la clonación marca lineamientos sociales, científicos y morales que convierten este proyecto en una red sumamente compleja de llevar a cabo.
La ciencia ficción ha demostrado en numerosas ocasiones que sus escritores visionarios logran vislumbrar y registrar aquello que, en un futuro, resulta factible.
Como marco referencial muy acertado, la novela incluye una concisa e interesante revisión del desarrollo de la industria farmacéutica mundial, que funciona como ancla para la historia imaginada por el autor.
Resta decir que los sueños y las ambiciones del ser humano lo han llevado a metas cuya complejidad nunca resulta fácil de alcanzar.
En conclusión: el ser humano, jugando a ser Dios, busca crear otros humanos que sueñan con poblar las estrellas.
Lilia Rivera es autora de novelas y poemarios. Es artista plástica integrante del Círculo de Escritores Sabersinfin.





























