Se desgarró el corazón,
como sucede con las ropas,
quizá sea de tanto exponerlo
sin precaución,
y como si fueran simples hojas.
Se desgastó el corazón,
como las piedras en el río,
porque el cauce lava todo,
dejándonos como un crío,
cada quien a su modo.
Se deshizo el corazón,
como pompas al viento,
muchas olas de tensión,
tú sabes que no miento.
Renace sereno el corazón,
tras las pruebas, más fuerte,
descubriendo en su renovación
un destino que abraza la suerte.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























