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Dialogar y partir el pan

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Imagen auspiciada por PIXABAY, proporcionada por Caniceus

¿Tenemos la capacidad de debatir, dialogar y negociar con otros o nos hemos condenado a interactuar únicamente con cámaras de eco, con quienes comulgan exclusivamente con las mismas creencias? Debatir, dialogar y negociar son actividades que coinciden en conformarse en el encuentro de, al menos, dos partes distintas; encuentro, más no comunión, puesto que no se condicionan a un final conciliador y unificador de las partes. Se debate, dialoga y negocia con quien, a priori, no coincide con uno, con la intención de coincidir o identificar coincidencias, pero sin la garantía de que suceda así.

Debatir, dialogar y negociar son fundamentales para una sociedad democrática y liberal. El juego democrático supone la conciliación, el consenso, entre diferentes grupos; no supone una única identidad. El conflicto que pueda surgir de tales diferencias es procesado por el Estado sin la destrucción de alguno de los adversarios o rivales, por medio de instituciones que permiten y fomentan el encuentro de los diferentes y confrontados, que dan lugar al debate, al diálogo y la negociación.

La alternativa al debate, el diálogo y la negociación es tan terrible como absoluta: la destrucción del otro, en la búsqueda de la propia supremacía. Se trata de desconocer al otro, negar su existencia al mismo nivel que el propio. La alternativa siempre es violenta, al pretender desconocer o destruir lo diferente. Ese camino de pensamiento ha llevado a las peores atrocidades y revelado el lado más oscuro del alma humana.

Me preocupo al pensar que la intolerancia es una faceta característica del tiempo actual y que hace eco del grito violento. Veía en días pasados que un boicot, una manifestación, tuvo éxito en impedir el montaje de una mesa de discusión en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL Guadalajara). Ante ello, me pregunté: ¿Es esto el triunfo de una perspectiva sobre otra o será síntoma de nuestra incapacidad para debatir, dialogar y negociar?

El tema de confrontación y discordia versaba sobre el sionismo y los acontecimientos relacionados a la guerra y genocidio en la Franja de Gaza. Simplificando las posturas para comprender, la manifestación defendía la causa Palestina en contraposición a cualquier visión de empatía, justificación o aprobación de la postura y acciones del Gobierno de Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel.

Son profundamente lamentables las conocidas y desproporcionadas agresiones del ejército y colonos de Israel contra el Pueblo Palestino; sus acciones son condenables e injustificables. No desconozco el conflicto, su complejidad y mi natural ignorancia, al no ser partícipe de ello. Pero, soy de los que coinciden en condenar las acciones del Gobierno y el ejército a las órdenes de Netanyahu. Sin embargo, sigo dispuesto a conocer los argumentos de quien piensa lo contrario, puesto que estoy convencido en que el diálogo es una vía de dos sentidos y respetar esa característica es la única forma de llegar a convencer a alguien de mis argumentos.

Si bien coincido y me identifico con la causa de manifestación en este ejemplo (apoyo la defensa del Pueblo Palestino y la conformación de un Estado propio que garantice su existencia y el ejercicio de sus derechos como Pueblo); no lo hago con las acciones de los manifestantes referidos, pues las considero igualmente desproporcionales. La FIL no es el frente de combate para pretender la eliminación violenta del contrario, del otro; de ahí que no es el espacio para desconocer al otro ni para evitar su uso de la voz. Es verdad que Gaza actualmente no es el lugar para el diálogo y la paz, pero también lo es que una de las Ferias del Libro más grandes de México no es el espacio para romper el diálogo y renunciar violentamente a éste. Espacios como la FIL de Guadalajara son indispensables para limitar el poder de las balas y los misiles, al igual que lo son las Cámaras del Congreso de la Unión, la plaza pública y los medios de comunicación, entre otros. En tales espacios es donde precisamente se deben decir y defender tanto verdades como mentiras para poder distinguir libremente cuál es cuál.

La cancelación es la semilla de la violencia y la intolerancia, y veo que florece con facilidad en las cámaras de eco que propicia el algoritmo de redes sociales. Me preocupa que se propague como fuego en bosque seco y que esa violencia sea ejercida en algún momento en contra mía o de las ideas con las que comulgo. Veía con terror que los manifestantes gritaban que no había lugar para el diálogo, porque ello invitaba a propagar las mentiras de quienes defienden perspectivas como el sionismo o que niegan el genocidio en Gaza. Empero, es precisamente la renuncia al diálogo lo que propicia el genocidio; estamos ante las dos caras de la misma moneda: cancelar y limitar la voz del otro es tan violento, como matar o erradicar a todo un pueblo. Ninguna de las dos es justificable, destruir sin miramientos nunca lo es.

Insisto, no se convence a quien ya está de acuerdo con uno, sino que se hace con el contrario, el otro, el que no comparte contigo. En un mundo que insiste en debatir a tiros y conciliar destruyendo opciones, el debate, el diálogo y la negociación son la revolución y la disidencia que estos tiempos necesita. Sé que mi postura implica compartir el pan con el violador y el agresor, con justos y pecadores por igual; es en esa medida en que mi mesa será más rica y genuina. Ante tal contacto, serán mis principios y valores los que cuadren mi conducta, admirando y replicando lo que sea digno y alejándome de aquellos caminos que contraríen mis convicciones. Pero, compartir el pan y el diálogo de la mesa será el medio que ejerza para contrarrestar el plomo de la intolerancia. Quizá, ese sea el medio para detener al violento y al agresor: invitarlo a sentarse, comer y hablar.

Al margen, siguiendo la lógica del debate, me he percatado que un espacio como éste se siente muy unidireccional por momentos. Creo que me hace falta un buzón de comentarios para leer, valorar e incluso contestar. En ese sentido, he abierto un perfil de Twitter que pongo a su disposición: @HacyKac (https://x.com/HacyKac). Ahí, con mucho gusto, les leo hasta las mentadas.

https://www.proceso.com.mx/cultura/2024/12/6/manifestantes-pro-palestina-interrumpen-mesa-sobre-medio-oriente-en-la-fil-de-guadalajara-videos-341645.html
https://wradio.com.mx/2024/12/09/dialogo-sobre-gaza-fue-interrumpido-en-la-fil-nicolas-alvarado/

Hiram A. Cervantes, Escritor y litigante mexicano