¿Qué más decirte que no digan mis ojos
cuando en tu piel se desata el deseo?
Mis manos osadas recorren tu antojo,
y el fuego en mis venas se vuelve un jadeo.
Eres la musa que enciende mi mente,
la embruja, la vuelve sedienta,
la enfurece y la calma en un mismo vaivén.
La brisa que quema, el roce impaciente,
el néctar que endulza mi boca en su piel.
Tu risa me abre las puertas del cielo,
tus ojos me atrapan,
tu encanto voluptuoso me enreda,
y cuando tus labios me rozan el cuello,
mi cuerpo en tus manos se funde en un sello.
Quisiera escribirte poemas con besos,
verso a verso en tus muslos tatuar mi pasión,
y hundirme en el mar de tu tibio secreto
hasta ahogarme en tu dulce canción.
Me tientas, tu aroma
me pierde, tu danza.
Tu piel es un mapa que quiero explorar,
me vuelve una fiera, desata mi ansia,
y en tu geografía me quiero quedar.
Así que ámame hondo, sin miedo y sin pausa,
con uñas y dientes, con furia y ardor.
Hazme tuyo en la oscura batalla,
y que en tu miel se derrame todo mi amor.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta






























