
Por Miguel Ángel Martínez Barradas
Las conmemoraciones cívicas constituyen uno de los mecanismos mediante los cuales las sociedades preservan y transmiten la memoria de su pasado. A través de ellas no solo se recuerdan acontecimientos históricos, sino que también se reconocen los valores y sacrificios de quienes participaron en ellos. Sin embargo, en numerosos episodios de la historia nacional, el protagonismo ha quedado concentrado en las figuras más visibles del liderazgo político o militar, mientras que la participación de miles de combatientes permanece en gran medida en el anonimato.
En el caso del Ejército de Oriente, protagonista de algunos de los episodios más significativos de la defensa de la República durante la Segunda Intervención Francesa en México, la memoria colectiva suele evocar principalmente a sus generales más destacados, como Ignacio Zaragoza o Jesús González Ortega. No obstante, la verdadera dimensión histórica de este ejército radica en los miles de soldados que lo integraron: hombres provenientes de diversas regiones del país —campesinos, artesanos, trabajadores y miembros de comunidades rurales— que asumieron la defensa del territorio nacional frente a la intervención extranjera.
Muchos de ellos combatieron en escenarios decisivos como el Sitio de Puebla de 1863, donde durante semanas sostuvieron una resistencia prolongada frente a un ejército invasor ampliamente equipado. En numerosos casos, aquellos soldados ofrecieron su vida en defensa de la República sin que sus nombres quedaran registrados en los relatos tradicionales de la historia. A diferencia de los mandos militares o de las figuras políticas del periodo, su participación ha permanecido, en gran medida, diluida en la memoria colectiva.
La iniciativa destinada a declarar el 17 de mayo como “Día del Benemérito Ejército de Oriente” en el Estado de Puebla busca, precisamente, contribuir a reconocer esa dimensión colectiva de la historia. Más allá de rendir homenaje a las figuras históricas más conocidas, la conmemoración pretende enaltecer a los soldados anónimos que integraron este ejército y que, con su esfuerzo y sacrificio, sostuvieron la defensa de la República en uno de los momentos más complejos del siglo XIX.

En este sentido, la instauración de esta fecha conmemorativa constituye un acto de memoria histórica orientado a reivindicar el papel de quienes, sin ocupar posiciones de mando ni dejar registros personales en los documentos oficiales, formaron la base humana del Ejército de Oriente. Ellos fueron, en sentido estricto, quienes encarnaron el espíritu de aquella fuerza militar y quienes hicieron posible la resistencia republicana frente a la intervención extranjera.
El presente texto expone el contexto histórico de esta iniciativa y el proceso mediante el cual fue presentada ante el Congreso del Estado de Puebla, con el propósito de establecer una conmemoración que recuerde no solo a los episodios más conocidos de la guerra contra la intervención, sino también a los miles de soldados anónimos que dieron su vida en defensa de la soberanía nacional.
I. Origen y presentación de la iniciativa
En el contexto de los esfuerzos contemporáneos por fortalecer la memoria histórica del Estado de Puebla y reconocer los episodios que contribuyeron de manera decisiva a la defensa de la República mexicana durante el siglo XIX, el 11 de noviembre de 2025 fue presentada ante el Honorable Congreso del Estado una iniciativa encaminada a instituir oficialmente el “Día del Benemérito Ejército de Oriente”. La propuesta tuvo como propósito establecer, dentro del calendario cívico estatal, una fecha destinada a recordar, estudiar y difundir el legado histórico de las fuerzas republicanas que, desde el territorio poblano y las regiones circundantes, defendieron la soberanía nacional durante la intervención extranjera que enfrentó México en la segunda mitad del siglo XIX.

La iniciativa fue elaborada y promovida por representantes de la Muy Respetable Gran Logia “Benemérito Ejército de Oriente” de Libres y Aceptados Masones del Estado de Puebla, institución que desde su propia denominación mantiene una referencia directa al cuerpo militar republicano que protagonizó diversos episodios decisivos en la defensa de la nación durante la Segunda Intervención Francesa en México. En este sentido, la propuesta se inscribe dentro de una línea de reflexión histórica y cívica orientada a preservar el legado de quienes participaron en la defensa del orden republicano frente al proyecto imperial impulsado por Francia en territorio mexicano.
En representación de dicha institución participaron en la presentación formal de la iniciativa los hermanos René Mora Galindo, Miguel Ángel Martínez Barradas, Eduardo Torres Molina y Mario Gasca Rodríguez, quienes acudieron al Poder Legislativo del Estado para hacer entrega del documento que contenía la propuesta. El texto fue estructurado conforme a los lineamientos propios de una Iniciativa con Proyecto de Decreto, sustentada en los fundamentos constitucionales y reglamentarios que rigen el procedimiento legislativo del Estado de Puebla, así como en una exposición de motivos que integraba referencias historiográficas y argumentos históricos destinados a justificar la pertinencia de la declaratoria.
En dicha exposición de motivos se subrayó la relevancia histórica del Ejército de Oriente, cuerpo militar que desempeñó un papel fundamental en la defensa de la República frente a las fuerzas invasoras francesas. Este ejército fue uno de los principales instrumentos militares del gobierno republicano encabezado por Benito Juárez durante el conflicto internacional que derivó en la instauración del Segundo Imperio Mexicano, promovido por el emperador francés Napoleón III y materializado en México mediante la imposición del archiduque austriaco Maximiliano de Habsburgo como emperador.
El Ejército de Oriente adquirió relevancia histórica particular en el territorio poblano debido a su participación directa en diversos episodios militares que marcaron el desarrollo de la guerra. Entre ellos destaca la victoria republicana obtenida el 5 de mayo de 1862 bajo el mando del general Ignacio Zaragoza, acontecimiento que representó un triunfo simbólico de gran importancia frente a una de las potencias militares más influyentes de la época. No obstante, la trascendencia histórica de este cuerpo militar no se limita a aquella batalla, sino que se extiende a una serie de operaciones defensivas y campañas militares desarrolladas en distintos puntos del territorio poblano y de la región oriental del país.
En este contexto, la iniciativa presentada propuso que el 17 de mayo de cada año fuera instituido como el “Día del Benemérito Ejército de Oriente”. La elección de esta fecha responde a su significado dentro del proceso histórico de la intervención francesa, pues el 17 de mayo de 1863 concluyó el prolongado Sitio de Puebla de 1863, uno de los episodios más intensos y dramáticos de la resistencia republicana durante el conflicto. A lo largo de sesenta y dos días, las fuerzas mexicanas resistieron el asedio del ejército francés, que contaba con una superioridad considerable en número, armamento y recursos logísticos.
Durante dicho sitio, la defensa de la ciudad estuvo encabezada por el general Jesús González Ortega, quien había asumido el mando del Ejército de Oriente tras la muerte del general Zaragoza. Bajo su dirección, las tropas republicanas sostuvieron una resistencia prolongada frente al ejército francés comandado por el general Frédéric Forey. Las operaciones militares se desarrollaron mediante una estrategia defensiva que incluyó combates en distintos puntos de la ciudad y enfrentamientos casa por casa, hasta que la falta de víveres, municiones y refuerzos obligó finalmente a la capitulación de la plaza.
Si bien la caída de Puebla permitió el avance posterior de las fuerzas francesas hacia la capital del país, el sitio y la resistencia sostenida por el Ejército de Oriente quedaron inscritos en la historia nacional como un ejemplo de disciplina, lealtad y compromiso con la defensa de la República. En este sentido, la iniciativa presentada ante el Congreso del Estado de Puebla buscó otorgar a ese legado un espacio permanente dentro de las conmemoraciones cívicas de la entidad, reconociendo no solo a los mandos militares que encabezaron la defensa, sino también a los miles de combatientes que integraron aquel ejército y que participaron en la lucha por preservar la soberanía nacional.
De esta manera, la presentación de la iniciativa el 11 de noviembre de 2025 constituyó el punto de partida de un proceso legislativo orientado a incorporar formalmente esta conmemoración al calendario cívico del Estado de Puebla. Más allá de su dimensión normativa, la propuesta representó también un esfuerzo por fortalecer la conciencia histórica sobre uno de los episodios más significativos de la defensa de la República en territorio poblano, así como por reconocer el legado de quienes, desde el Ejército de Oriente, contribuyeron a sostener la causa republicana en uno de los momentos más complejos de la historia nacional.
II. Proceso legislativo y aprobación de la declaratoria
Una vez presentada la iniciativa el 11 de noviembre de 2025, el siguiente paso consistió en su incorporación formal al proceso legislativo del Honorable Congreso del Estado de Puebla. Este momento se materializó durante la sesión ordinaria celebrada el 13 de noviembre de 2025, cuando la diputada Elisa Limón Balderrábano presentó ante el pleno la Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se propone declarar el 17 de mayo de cada año como el “Día del Benemérito Ejército de Oriente”.
La presentación de la iniciativa ante el pleno del Congreso representó el inicio formal del procedimiento parlamentario correspondiente. En su exposición se subrayó que la declaratoria tenía como finalidad honrar el legado histórico de quienes integraron el Ejército de Oriente, así como preservar la memoria de su participación en la defensa de la soberanía
nacional durante la Segunda Intervención Francesa en México. Asimismo, se destacó la relevancia de reconocer dentro del calendario cívico estatal un episodio histórico que, por su trascendencia para el desarrollo político y militar del país, constituye una referencia fundamental en la historia de Puebla y de México.
De acuerdo con el procedimiento legislativo establecido en la normativa del Congreso del Estado, la iniciativa fue turnada para su estudio y dictaminación a la Comisión de Cultura, órgano encargado de analizar las propuestas relacionadas con la preservación del patrimonio histórico, cultural y cívico de la entidad. Este paso marcó el inicio de la fase de análisis legislativo, en la que se evaluaron los fundamentos históricos y jurídicos que sustentaban la propuesta.
La revisión del proyecto se llevó a cabo bajo la presidencia de la diputada Azucena Rosas Tapia, quien encabezó los trabajos de la Comisión de Cultura durante el proceso de análisis. En el seno de la comisión se examinó la exposición de motivos presentada en la iniciativa, en la cual se argumentaba la importancia histórica del Ejército de Oriente como una de las principales fuerzas militares republicanas que enfrentaron la intervención francesa en el territorio nacional.
Durante las deliberaciones se destacó que el Ejército de Oriente desempeñó un papel central en diversos episodios militares ocurridos en territorio poblano y en las regiones aledañas durante la década de 1860. Su actuación no se limitó únicamente a la conocida victoria del 5 de mayo de 1862, sino que se extendió a una amplia serie de operaciones defensivas, campañas militares y acciones de resistencia que se desarrollaron en distintos puntos del oriente del país a lo largo del conflicto.
En este contexto, se subrayó que la declaratoria propuesta no debía entenderse únicamente como un acto simbólico, sino como una medida orientada a fortalecer la memoria histórica colectiva mediante el reconocimiento institucional de un proceso histórico de gran relevancia. La institucionalización de una fecha conmemorativa permitiría promover actividades académicas, educativas y culturales destinadas a difundir el conocimiento sobre la historia del Ejército de Oriente y su papel en la defensa de la República.
Durante la discusión del proyecto de dictamen también intervino la diputada Esther Martínez Romano, quien señaló que la aprobación de esta iniciativa representaría un acto de justicia histórica. En su participación destacó que la defensa de la soberanía nacional frente a la intervención francesa fue sostenida por una diversidad de actores sociales, entre los que se encontraban no solo los mandos militares republicanos, sino también combatientes provenientes de comunidades rurales, pueblos originarios y habitantes de diversas regiones serranas que participaron activamente en la resistencia contra las fuerzas invasoras.
Estas reflexiones permitieron integrar un proyecto de dictamen que reconocía la pertinencia histórica de establecer una fecha oficial dedicada al Ejército de Oriente. El documento elaborado por la Comisión de Cultura destacó que la declaratoria contribuiría a preservar la memoria de quienes participaron en la defensa de la República y permitiría reforzar la conciencia histórica sobre los acontecimientos que marcaron el desarrollo político del país durante el siglo XIX.
El proceso de análisis legislativo culminó el 14 de marzo de 2026, cuando la Comisión de Cultura celebró una sesión en el municipio de Hueyapan en la que se sometió a consideración de sus integrantes el proyecto de dictamen correspondiente. Durante dicha sesión se aprobó el documento que proponía declarar el 17 de mayo de cada año como el “Día del Benemérito Ejército de Oriente”, con el propósito de preservar la memoria histórica de quienes desempeñaron un papel fundamental en la defensa de la soberanía nacional frente a las fuerzas invasoras durante la intervención francesa.
La aprobación del dictamen por parte de la Comisión de Cultura permitió que la iniciativa avanzara hacia la etapa final del procedimiento legislativo, consistente en su discusión y votación por el pleno del Congreso del Estado. De esta manera, el proyecto fue incorporado al orden del día de una sesión posterior de la LXII Legislatura.
Finalmente, el 15 de marzo de 2026, el pleno del Congreso del Estado de Puebla sometió a votación el dictamen correspondiente. Durante esta sesión, las diputadas y los diputados integrantes de la LXII Legislatura avalaron el proyecto de decreto mediante el cual se establece oficialmente el “Día del Benemérito Ejército de Oriente” dentro del calendario cívico estatal. El resultado de la votación reflejó un amplio consenso entre las distintas fuerzas políticas representadas en el Congreso, registrándose 36 votos a favor y ninguna abstención.
Con esta resolución legislativa quedó formalmente aprobada la declaratoria que instituye el 17 de mayo como una fecha destinada a conmemorar el legado histórico del Ejército de Oriente. La decisión adoptada por el Congreso del Estado no solo representa la culminación del proceso legislativo iniciado meses antes, sino que también constituye un acto de reconocimiento institucional hacia quienes participaron en la defensa de la República durante uno de los periodos más complejos de la historia nacional.
De este modo, la aprobación del decreto por parte de la LXII Legislatura incorporó oficialmente esta conmemoración al calendario cívico del Estado de Puebla, consolidando un esfuerzo orientado a preservar y difundir la memoria histórica de los acontecimientos vinculados con la resistencia republicana frente a la intervención extranjera. Al institucionalizar esta fecha, el Congreso del Estado reconoció la importancia de mantener viva la memoria de quienes integraron el Ejército de Oriente y de transmitir a las generaciones presentes y futuras el significado histórico de su lucha en defensa de la soberanía nacional.
III. Significado histórico, político y cívico de la declaratoria
La declaratoria del 17 de mayo como “Día del Benemérito Ejército de Oriente” dentro del calendario cívico del Estado de Puebla constituye un acto de reconocimiento institucional orientado a preservar y fortalecer la memoria histórica de uno de los procesos militares más relevantes en la defensa de la República mexicana durante el siglo XIX. Más allá de su carácter conmemorativo, esta disposición representa una forma de institucionalizar el recuerdo de un episodio decisivo en la historia nacional y, al mismo tiempo, de reafirmar el valor histórico que tuvo la participación de Puebla y de sus habitantes en la defensa del orden republicano frente a la intervención extranjera.
En términos históricos, el Ejército de Oriente fue uno de los principales cuerpos militares organizados por el gobierno republicano durante la Segunda Intervención Francesa en México, conflicto que enfrentó al Estado mexicano con el proyecto expansionista impulsado por el emperador francés Napoleón III en la década de 1860. La intervención francesa se produjo en un contexto internacional complejo, marcado por la fragilidad política y económica de México tras décadas de conflictos internos, y tuvo como objetivo establecer en el país un régimen monárquico afín a los intereses de Francia y de ciertos sectores conservadores mexicanos.
Este proyecto político se concretó con la instauración del Segundo Imperio Mexicano, encabezado por el archiduque austriaco Maximiliano de Habsburgo. Frente a esta situación, el gobierno republicano presidido por Benito Juárez organizó la resistencia nacional a través de diversas fuerzas militares distribuidas en distintas regiones del territorio. Entre ellas, el Ejército de Oriente desempeñó un papel particularmente destacado debido a su posición estratégica en el frente militar que conectaba el puerto de Veracruz con el altiplano central del país.
Desde esta perspectiva, el Ejército de Oriente se convirtió en una de las principales fuerzas responsables de contener el avance de las tropas invasoras en el territorio nacional. Su organización y liderazgo estuvieron inicialmente bajo el mando del general Ignacio Zaragoza, quien logró consolidar una estructura militar capaz de enfrentar a uno de los ejércitos más experimentados del mundo en aquel momento. La actuación de este ejército quedó profundamente inscrita en la memoria histórica nacional a partir de la victoria obtenida el 5 de mayo de 1862 en las inmediaciones de la ciudad de Puebla.
Sin embargo, la trascendencia histórica del Ejército de Oriente no se limita a aquel triunfo militar. A lo largo de los años posteriores, este cuerpo militar participó en numerosos enfrentamientos y campañas que formaron parte del amplio proceso de resistencia republicana frente a la intervención francesa. Las operaciones desarrolladas por sus integrantes se extendieron por diversas regiones del país, incluyendo territorios de Puebla, Veracruz, Oaxaca y Tlaxcala, donde las fuerzas republicanas sostuvieron posiciones estratégicas, reorganizaron sus contingentes y continuaron enfrentando al ejército imperial.
Uno de los episodios más significativos dentro de este proceso fue el Sitio de Puebla de 1863, acontecimiento que tuvo lugar entre el 16 de marzo y el 17 de mayo de ese año. Tras la derrota sufrida por las tropas francesas en la batalla del 5 de mayo de 1862, el ejército invasor reorganizó sus fuerzas y preparó una nueva ofensiva con refuerzos procedentes de Europa. La ciudad de Puebla, por su posición estratégica, se convirtió nuevamente en el escenario central de las operaciones militares.
Durante el sitio, las fuerzas republicanas, encabezadas por el general Jesús González Ortega —quien había asumido el mando del Ejército de Oriente tras el fallecimiento de Zaragoza— resistieron el asedio del ejército francés comandado por el general Frédéric Forey. A lo largo de sesenta y dos días, las tropas mexicanas defendieron la ciudad mediante una estrategia de resistencia prolongada que incluyó la fortificación de diversos puntos estratégicos y enfrentamientos constantes con las fuerzas invasoras.
Los combates se desarrollaron en múltiples frentes dentro de la ciudad y sus alrededores, y en diversas ocasiones adquirieron la forma de enfrentamientos directos en calles, fortificaciones y edificaciones urbanas. La prolongación del sitio puso a prueba la capacidad logística y militar de los defensores, quienes debieron enfrentar condiciones cada vez más adversas debido al agotamiento de los recursos disponibles. A pesar de estas circunstancias, la resistencia se mantuvo durante más de dos meses, convirtiéndose en uno de los episodios militares más prolongados de la intervención francesa.
Finalmente, el 17 de mayo de 1863 la ciudad fue rendida ante la imposibilidad material de continuar la defensa. La falta de víveres, municiones y refuerzos obligó a las autoridades militares republicanas a capitular la plaza, lo que permitió a las tropas francesas continuar su avance hacia la capital del país. Este acontecimiento tuvo consecuencias inmediatas para el desarrollo del conflicto, pues facilitó la ocupación de la Ciudad de México y obligó al gobierno republicano a trasladarse hacia el norte del territorio nacional.
No obstante, la caída de Puebla no significó el fin de la resistencia republicana. Por el contrario, la experiencia acumulada por las fuerzas militares que habían participado en la defensa de la ciudad contribuyó a fortalecer la determinación de continuar la lucha contra el régimen imperial. A partir de ese momento, diversas fuerzas republicanas reorganizaron sus operaciones en distintas regiones del país, manteniendo la resistencia hasta la derrota definitiva del Imperio y la restauración de la República en 1867.
Desde esta perspectiva histórica, el sitio y la defensa de Puebla adquirieron un significado que trasciende el resultado inmediato del enfrentamiento. La resistencia sostenida por el Ejército de Oriente simboliza el compromiso de las fuerzas republicanas con la defensa del orden constitucional y de la soberanía nacional frente a la imposición de un régimen extranjero. Por ello, la elección del 17 de mayo como fecha conmemorativa posee un sentido histórico particular: no se trata de celebrar una victoria militar, sino de recordar un episodio que representa la persistencia y la determinación de quienes defendieron la legitimidad republicana aun en condiciones adversas.
Asimismo, la declaratoria del “Día del Benemérito Ejército de Oriente” contribuye a ampliar la comprensión histórica de la intervención francesa más allá de los acontecimientos más conocidos. Con frecuencia, la memoria colectiva ha centrado su atención principalmente en la victoria del 5 de mayo de 1862; sin embargo, el proceso de resistencia republicana fue mucho más amplio y complejo. La guerra contra la intervención implicó una serie prolongada de campañas, combates y acciones militares desarrolladas en distintas regiones del país, en las que participaron miles de combatientes cuyos nombres no siempre quedaron registrados en los relatos tradicionales de la historia nacional.
En este sentido, la conmemoración del 17 de mayo permite reconocer el carácter colectivo de la defensa republicana. El Ejército de Oriente estuvo integrado por soldados de línea, milicias locales, voluntarios, habitantes de comunidades rurales y miembros de pueblos originarios que participaron activamente en la defensa del territorio nacional. Muchos de estos combatientes permanecen en gran medida anónimos dentro de la historiografía tradicional, pese a que su participación fue fundamental para sostener la resistencia frente a la intervención extranjera.
Desde el punto de vista cívico, la incorporación de esta fecha al calendario oficial del Estado de Puebla ofrece también una oportunidad para fortalecer la educación histórica y la conciencia pública sobre este periodo de la historia nacional. Las conmemoraciones anuales asociadas a esta declaratoria pueden propiciar la realización de ceremonias cívicas, actividades académicas, investigaciones históricas y programas educativos orientados a difundir el conocimiento sobre los acontecimientos vinculados con la defensa de la República durante la intervención francesa.
De esta manera, la institucionalización del “Día del Benemérito Ejército de Oriente” contribuye a consolidar un espacio de reflexión histórica dentro de la vida pública del Estado de Puebla. Recordar anualmente este episodio implica reconocer que la construcción de la soberanía nacional fue el resultado de un proceso histórico complejo, en el que participaron numerosos actores y comunidades que defendieron la continuidad del Estado mexicano frente a circunstancias extraordinariamente adversas.
En suma, la declaratoria del 17 de mayo como fecha conmemorativa representa no solo un reconocimiento hacia quienes integraron el Ejército de Oriente, sino también una reafirmación del valor histórico de la resistencia republicana en la defensa de la libertad, la legalidad constitucional y la soberanía nacional. Al institucionalizar esta conmemoración, el Estado de Puebla contribuye a preservar una memoria histórica que forma parte esencial de la identidad política y cívica de México.
Referencias y bibliografía recomendada
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Manuel Santibáñez. (1892). Reseña histórica del Cuerpo de Ejército de Oriente (Tomo I). México: Oficina Impresora de Estampillas, Palacio Nacional.
Guy P. C. Thomson y David G. LaFrance. (2011). El liberalismo popular mexicano. Juan Francisco Lucas y la Sierra de Puebla, 1854-1917. México: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla / Ediciones de Educación y Cultura.
Luis Eduardo Torres Molina y Amparo Molina Bonilla. (2024). La transformación de la Sierra poblana a través de los ojos de un maestro liberal. México: Secretaría de Cultura del Estado de Puebla.
Gobierno de México, Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. “Aniversario del sitio de Puebla de 1863”. Disponible en: https://www.gob.mx/agricultura%7Cdgsiap/articulos/aniversario-del-sitio-de-puebla-de-1863
Municipios Puebla. “Aprueba Congreso declarar el 17 de mayo como Día del Benemérito Ejército de Oriente”. Disponible en: https://municipiospuebla.mx/nota/puebla/aprueba-congreso-declarar-el-17-de-mayo-como-dia-del-benemerito-ejercito-de-oriente
Luis Eduardo Torres Molina. “Un día para honrar a los héroes anónimos”. En: Ángulo 7. Disponible en: https://www.angulo7.com.mx/2026/columnistas/historias-presentes/un-dia-para-honrar-a-los-heroes-anonimos/676904/
Congreso del Estado de Puebla. “Aprueba Comisión de Cultura declarar el 17 de mayo como ‘Día del Benemérito Ejército de Oriente’”. Boletín de prensa. Disponible en: https://www.congresopuebla.gob.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=25873
Ángulo 7. “En Congreso, proponen Día del Benemérito Ejército de Oriente cada 17 de mayo”. Disponible en: https://www.angulo7.com.mx/2025/politica/en-congreso-proponen-dia-del-benemerito-ejercito-de-oriente-cada-17-de-mayo/657549/




























