Por Salvador Calva Morales
Cuando el pasado deja excusas y se vuelve maestro,
el presente escribe firme su verdad, sin retraso;
ya no huimos del ayer ni cargamos su peso,
somos tinta viva andando paso a paso.
Sócrates dijo: el amor nace del deseo y la carencia;
no amamos lo que sobra, amamos la ausencia.
Por eso duele amar cuando es pura querencia:
es deseo vestido de nombre y paciencia.
Sabemos que la muerte nos aguarda en silencio
y, aun así, no lloramos por no saber su momento;
miramos hacia el frente, soñando lo inmenso,
porque el deseo nos salva del miedo y del tiempo.
Quien no proyecta su vida dialoga con el final;
la ausencia de deseo lo empieza a vaciar.
Mejor desear lo que falta, volver a caminar,
que creerlo todo hecho y dejarse acabar.
Freud vio al que falla al borde del triunfo logrado,
para no quedarse huérfano de lo anhelado.
Desear es ser humano, aun habiendo alcanzado,
pues quien sigue deseando continúa vivo y no acabado.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta





























