ConoSer Bien
“El mayor regalo que puedes dar es tu luz, deja que una vela sea tu representante”
Anónimo
La Candelaria es una fiesta religiosa que se hace después de Navidad y conmemora la presentación de Jesús en el templo de Jerusalén y se lleva a cabo cada 2 de febrero. En la tradición judía, las madres tenían que esperar cuarenta días después del parto para purificarse y, hasta entonces, no podían presentar al bebé ante las autoridades religiosas. Este ritual se materializaba con un ofrecimiento y bendición de velas de cera. Esta es una de las fiestas más antiguas dedicada a la Virgen y fue introducida por el papa Gelasio I en 496.
Esta fiesta religiosa se cree que podría provenir de las antiguas costumbres romanas que se hacían durante las Parentalia, en donde los parientes (de ahí su nombre) se reunían para rendir honor a sus fallecidos y en las cuales había procesiones con velas.
El nombre de candelaria deriva de la vela, candela, espelma o bujía la cual es una pieza consistente en una mecha que asciende por el interior de una barra de combustible sólido, como puede ser la cera, la grasa, las ceras vegetales (soja, palma, coco), animales (abejas) o la parafina. La vela desempeña como función principal el ser fuente de iluminación.
La palabra “vela” viene del latín vigil con el significado de guardián nocturno y está relacionado con el verbo vigere -estar en plenitud de fuerzas o estar con las fuerzas bien “vivas” y activas. La palabra vela está relacionada con un cilindro de cera cuyo fuego es usado para alumbrar.

Las velas se han utilizado desde hace miles de años y el primer uso registrado se remonta al antiguo Egipto en el año 3,000 a. C., en donde se utilizaban cañas bañadas en sebo o cera de abejas y se usaban para iluminar sus hogares, ayudar a los viajeros por la noche y en ceremonias religiosas.
Muchas otras civilizaciones primitivas desarrollaron velas usando ceras hechas de resinas de plantas o derivados de la actividad de los insectos.
Las velas jugaron un papel importante en las primeras ceremonias religiosas. En Janucá, festividad litúrgica hebrea conocida también como Festival de las luces o luminaria, que data del año 165 a. C., tiene como elemento central la iluminación con velas.
El emperador Constantino instauró el llamado al uso de velas durante un servicio de Pascua en el siglo IV.
Como se sabe existen velas de todos los colores y de todas las formas imaginables dependiendo de la función que tendrá: desde iluminar, dar calor, como adorno, para celebraciones como bodas, entierros o bautizos, así también para ser utilizadas en rituales.
Con el paso del tiempo se ha llegado a desarrollar un lenguaje común de las velas, sobre todo en el mundo de los rituales y de las energías, descrito por la interpretación de los significados que se desprenden del uso, forma y color de las velas.
Con relación a los colores de las velas, cada uno de ellos se ha asociado con ciertas fuerzas y poderes que son invocados cada vez que estas velas son encendidas en virtud de abrir un portal místico que puede ayudar a encontrar el objetivo de lo que se está buscando en las velas.
Algunos significados de las velas¹ de colores establecidos en este lenguaje son:
Las velas de color blanco son las más utilizadas y están relacionadas con la pureza, la divinidad y lo inmaculado. Se usan en rituales para purificar, limpiar y atraer la armonía
Las velas de color rojo son el sinónimo del amor, de la pasión, del fuego y son las más utilizadas después de las blancas. Son sinónimo de autoconfianza y regeneración.
Las velas de color naranja están relacionadas con los sentimientos y las emociones. Son sinónimo de fuerza e incitan a las ganas de vivir, la alegría, la felicidad y el optimismo.
Las velas amarillas están relacionadas con el sol y se asocia con el dinero, la comunicación, la creatividad y los bienes materiales, así como con la alegría, la luz y la vida.
Las velas de color verde son las velas de la esperanza y la fertilidad. Se les relaciona con la juventud, con el crecimiento, la creatividad y la productividad.
Las velas de color azul están asociadas a la relajación, la serenidad, la calma, con la justicia, la inspiración y la mejora de la memoria, ayudan en la meditación y la concentración.
Las velas azul celeste (cielo) están relacionadas con la paz y la pureza. Es sinónimo de reflexión, incita a que pensemos en lo que se está haciendo.
Las velas de color morado (violeta) reflejan el color del poder, el origen de este color nace de la fusión del azul (serenidad) y el rojo (fuego), son utilizadas en decisiones importantes.
Las velas de color dorado se relacionan con la elegancia y con el éxito.
Las velas plateadas están relacionadas con la reflexión y la espiritualidad. El color plateado evoca energía para conectar con tu yo más interno y con sentimientos profundos.
La vela de color rosa está asociada con la mujer y la feminidad. Su significado es el de lealtad, fidelidad y equilibrio, ya que las mujeres saben mejor controlar los instintos.
Las velas color marrón se relacionan con la tierra, los árboles, y la naturaleza, su significado es de estabilidad y templanza.
Las velas negras son las velas relacionadas con lo negativo y se utilizan para rituales de brujería y para magia negra, se sugiere usarlas con cuidado ya que el karma estará esperando.
La vela de 7 colores su objetivo es el de potenciar los propósitos y los objetivos personales. Por su símil con el arcoíris proporciona alegría y esperanza.
Como puede apreciar, amable lector, lo que en un principio puede parecer una simple vela, es algo más complejo ya que se requiere en principio comprender el lenguaje para poder obtener el mayor beneficio de ella y posteriormente el saberla invocar de forma correcta.
Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com
Referencia:
https://significadodelasvelas.com
































