Inicio Artículos El poder sanador de la poesía (Artículo)

El poder sanador de la poesía (Artículo)

844

ConoSer Bien

El arquitecto y poeta español Joan Margarit Consarnau, conocido también como “El arquitecto de la palabra”, catedrático de la Universidad Politécnica de Cataluña, el cual participó en la construcción del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, comúnmente llamado la Sagrada Familia, situado en Barcelona, España, está convencido de que la poesía sirve como instrumento para sanar a las personas ya que llega hasta el fondo de nuestro ser y eso hace cambiar la relación con el entorno olvidando rencores, ofensas y todo lo malo que ha acontecido y que ha dejado una marca, que es, en parte, lo que daña nuestra mente y en consecuencia enferma el cuerpo.

Joan Margarit (1938 – 2021) fue un arquitecto (Doctor en Arquitectura), autor de varios textos en el campo de la arquitectura e ingeniería (cálculo de estructuras), obteniendo varios premios en su especialidad. En el año 2003 fue nombrado miembro de la Real Academia de Ingeniería. Como poeta tiene una extensa obra publicada y ha sido galardonado con numerosos premios (más de 17), nacionales e internacionales, entre los que se encuentran: el Premio Nacional de Literatura 2008; 2013 Premio Poetas del Mundo Latino de México, con el poeta mexicano José Emilio Pacheco; Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2017); en 2019 Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Premio Cervantes en 2019.

En 2023 se puso en marcha el Premio Internacional Joan Margarit de Poesía, con el propósito de dar a conocer internacionalmente su obra. Teniendo una periodicidad anual y con el objetivo de premiar la obra de poetas extranjeros con una trayectoria consolidada y reconocida internacionalmente.

No resulta muy común encontrar arquitectos que cultiven la poesía¹. Joan Margarit considera que “la arquitectura es un oficio y como oficio se aprende, te da seguridad e identidad y se puede mejorar con el tiempo. La poesía es algo que te viene por la inspiración y la inspiración no es más que la capacidad de relacionar unas cosas con las otras, a partir de tu experiencia vital. No se puede aprender a hacer poesía, a escribir poesía, aunque existan cursos y textos que traten de establecer normas, reglas o guías para ello”.

Agrega Joan Margarit que el ejercicio de un oficio, como es el caso de la arquitectura, puede detenerse por un tiempo y retomarlo después, pero el papel del artista siempre está presente. El poeta siempre está al acecho, no descansa, aunque no se tenga consciencia de ello.

En entrevista realizada (2019) al poeta² unos pocos años antes de su muerte (2021), comentaba acertadamente que “El poema es uno de los instrumentos más decisivos que tiene el ser humano para el consuelo de sus penas”. Por eso escribo, decía: para fabricar herramientas de consuelo para los otros. Así mismo, indicaba que “Un premio sirve para que más personas se enteren de que existe esa poesía como herramienta de apoyo, de modo que más gente la usará”.

Consideraba Margarit que es a partir del Romanticismo (movimiento cultural que se originó en Alemania y en Reino Unido a finales del siglo XVIII como una reacción contra la Ilustración y el Neoclasicismo) cuando los malos poetas transmiten que la poesía es difícil, que se necesita tener un espíritu especial, el del romántico aquel que luego se suicidaba, para poderla entender.

Luego llegaron las vanguardias (que se caracteriza por romper con las convenciones literarias) que hicieron más difícil este arte, al escribir poemas que no se entienden. Entre unos y otros pasa una larga temporada en la que la poesía pierde sus principales atributos. Hasta el realismo posterior a las vanguardias no se recupera el papel sencillo, importante y sin necesidades de preparaciones previas de la lectura de un poema.

La poesía tiene muchísimo de sentido común. Para hablar de poesía basta con el sentido común y a un lector de poesía se le pide únicamente sentido común. El lenguaje poético es un modo de emprender un viaje hacia el centro de uno mismo, hacia las emociones y los sentimientos, del cual se vuelve reconfortado.

Un poema ha de entenderse “Si lo lees una vez, puedes perderte muchas cosas, pero si lo lees diez veces te enterarás de muchas más. Un poema que hayas leído diez veces y no se entienda es un mal poema”. El cálculo de estructuras, en Arquitectura, busca lograr la mayor resistencia y estabilidad con la menor cantidad de material, es así por lo que” mi poesía trata de decir lo máximo con las menores palabras”, comentaba Margarit.

Un poema para escribirlo, no necesita tiempo, requiere de la suficiente carga emocional para llegar a sus lectores. Margarit consideraba que un poema cumple con su función en un momento dado. Si escribes un poema en catorce o diez versos, y alguien que no conoces ni sabes quién es lo lee a 5,000 kilómetros de distancia y si esa persona está con una infinita pena por cualquier motivo y al leerlo se consuela, se considera casi un milagro a pesar de que nadie sabe por qué es así, el poema ha cumplido su misión y ha servido como efecto terapéutico.

Octavio Paz, el gran poeta mexicano y premio Nobel en 1990, aseguraba que “cada lector busca algo en el poema. Y no es extraño que lo encuentre: Ya lo llevaba dentro”. Es ahí donde radica uno de los poderes ocultos de la poesía; su capacidad para revelarnos verdades de nosotros mismos y, en algunos casos, hasta casos sanarnos.

Del libro “Se pierde la señal” he seleccionado un poema relacionado la profesión del autor y su poesía titulado “Una estructura” en donde involucra un concepto profundo del ser humano que es el “perdón” y como dice la Biblia en Mateo 6:14 “Porque si perdonáis a

los hombres las ofensas que cometen contra vosotros, también vuestro Padre celestial os perdonará vuestros pecados”.

UNA ESTRUCTURA³

Cuando era un hombre joven levanté la estructura de hierro de una cúpula. Hace unos meses que la derribaron. Vista desde el lugar en donde va acabándose, la vida es absurda. Pero el sentido se lo da el perdón. Cada vez pienso más en el perdón. Vivo bajo su sombra. Perdón por una cúpula de hierro. Y perdón para aquellos que ahora la han demolido.

La escritura de Margarit, amable lector, transmite una gran pasión y un fuerte entusiasmo por la poesía equiparable a los poetas de todas las épocas que creían en el efecto terapéutico de ella. Este poeta está convencido del poder sanador de la poesía como “instrumento de consuelo ante las penas de la existencia del ser humano”.

Twitter @jarymorgado
jarymorgado@yahoo.com.mx
conoSERbien; www.sabersinfin.com

Referencias:

  1. http://scielo.sld.cu/pdf/au/v34n3/au100313.pdf
  2. https://www.talentoabordo.com/es/literatura/joan-margarit
  3. https://www.joanmargarit.com/es/category/seleccion-de-poemas-y-recitados/se-pierde-la-senal-es/