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Entrevista a Jorge Boccanera: “La poesía lleva mucho tiempo de corrección, todo al servicio de la intensidad y la emoción”  

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Por Nancy Almassio (Argentina)

Nancy Almassio (N.A.): Un poeta es un artesano de la palabra que está en permanente evolución y formación.  Las palabras de otros fortalecen la voz poética propia.  Has dictado seminarios de poesía y sos referente de muchos poetas contemporáneos. En tu caso, ¿cuáles son tus referentes en la poesía?

Jorge Boccanera (J.B.): Qué bueno que toques el tema de las influencias y vecindades, de por sí interesante pero controvertido para algunos, vueltos “parricidas” a priori. Siempre les aconsejo a jóvenes poetas amigos que lean mucho, porque si no van a tener ni siquiera influencias. Desde ya que no entiendo a la influencia como plagio o imitación, sino como algo más profundo, algo así como estímulo, inducción, habilitación de formas expresivas diversas que estaban en nosotros dormidas, latentes, etc. Claro que el carecer de una voz propia ha llevado a muchos a la mera copia, pero la fermentación, el proceso catalizador de la voz interior donde se cuece una diversidad de lenguajes, imágenes, sueños, presentimientos, etc, es una cosa muy distinta. Sobre mis referentes, tengo una lista interminable; te las resumo en unos pocos nombres: el poeta de Martinica Aimé Cesaire, nuestros Juan Gelman, Olga Orozco y Horacio Castillo, el griego Yannis Ritsos y desde ya una extensa serie que va de los poetas del tango a César Vallejo. 

N.A.: En el poema “Noticias de una mujer cualquiera”, hay unos versos que me parecen sublimes: “…me acerqué a sus dos manos sin dejar de mirarla desde mi soledad hasta su boca…” Considerando la profundidad y belleza de estos versos, ¿podríamos decir que tu poesía es de un estilo romántico?  ¿Qué lugar ocupan los recursos literarios en tu poesía?

J.B.: Lo romántico abre muchas puertas, desde la poesía de tono amoroso a la escuela del Romanticismo surgida en el siglo XVIII en Europa. Por ello no podría definir a “lo romántico” como dentro de un estilo, menos el mío donde las imágenes van enlazadas a lo conceptual. A veces, el término –y esto ya es una suposición que corre por mi cuenta- aluden a expresiones enlazadas a un modo sentir visceral, una pasión, un arrastre de lo emocional tan dejado de lado en estos tiempos del “apagón de la sensibilidad” para usar palabras del filósofo italiano Franco “Bifo” Berardi. 

N.A.: Si realizamos un recorrido por tus publicaciones, podemos advertir que la década del ´70 fue muy fértil, mientras que, en la década del 90´ tu poesía estuvo silenciada, ausente en el mundo editorial.  ¿Entre el 1990 (Sordomuda) y el 2002 (Bestias en un hotel de paso) significó un período con ausencia de publicaciones?

J.B.:-No había notado ese detalle. Te confieso que mi vida pasa por escribir; observo poco el circuito editorial. En el lapso que apuntás se publicaron cuatro compilaciones mías en Argentina y el exterior y varios textos míos fueron llevados a la canción o se publicaron en revistas y suplementos literarios. También soy renuente a despachar libros nuevos como si tuviera una fábrica, prefiero se reediten los que ya salieron. Pasó así con Sordomuda, que en 2024 –cuando se cumplían 50 años de mi primer libro- fue editado por el sello español Averso: fue la edición número 12 de Sordomuda

N.A: -Hace unas pocas semanas, la SADE Filial La Plata convocó a un concurso de ensayos sobre poetas bonaerenses.  En mi caso participé con un ensayo que titulé: “La palabra poética como puente de transformación de la ausencia en presencia. Una mirada hacia el interior de la poesía de Jorge Boccanera. En él concluyo:

“La poética de Boccanera nos revela que es posible mirarse en la poesía para descubrir ese puente tendido desde la ausencia hacia la presencia, desde el exilio hasta la repatriación, un ida y vuelta en un camino infinito”. ¿Estás de acuerdo con esta conclusión a la que arribé luego de leer tus versos de Sordomuda (1990)?

J.B.:-Sí, claro, y también cuando señalás que el mismo acto de escribir es uno de los núcleos de mi trabajo. Esa “metapoesía” que “se convierte en un espacio de resistencia y reconstrucción” -te sigo citando, perdón-, donde “el poema se convierte en un lugar donde el silencio deja huellas”.

N.A.:  –¿Qué significa la expresión de José Saramargo cuando dice que “No hay espacios vacíos en la poesía de Jorge Boccanera”?

J.B.:-Bueno, es el inicio de una reflexión más extensa sobre mi escritura y pienso que fuera de los elogios (“atrapa mi respiración”, “dolorosa belleza formal”, etc.), alude al armado del poema y a la “armonía formal” que cada poeta busca con su trabajo –trabajo, repito, porque al revés de quienes le valor a lo repentino, la poesía lleva mucho tiempo de corrección- los ejes y núcleos centrales, las imágenes candeneras, incluso los versos iniciales y los remates, todo al servicio de la intensidad y la emoción.   

N.A.:-En el ensayo mencionado se lee: “Boccanera es un poeta que no solo escribe sobre su exilio, el exilio de los cuerpos, sino que escribe desde el exilio del lenguaje. La “sordomuda” es también la poesía misma, que ha perdido su capacidad de comunicar, pero que insiste en hablar”. ¿Qué opinás de estas conceptualizaciones sobre tu obra?

J.B.:-Cuando hablo del destierro, no me refiero sólo a un cambio geográfico, político, sino a algo que va por el espacio de una extranjería que va de la coyuntura a lo metafísico. En una de las muchas entrevistas que le hice a Gelman, aún inédita, me habló de esta diversidad de las otredades que creo que echan luz al asunto: “Por un lado un exilio de la lengua común, la diaria, porque es palabra calcinada; y por el otro un exilio del mundo exterior al momento de escribir: para escribir hay que abolir el mundo, porque sin este exilio, ¿cómo imaginás?, ¿cómo te buscás?, ¿cómo te interrogás a vos mismo?”.

N.A.:-Si realizamos una revisión de tu obra, una lectura de tus poemarios, ¿cuáles serían los versos que considerás representativos de tu poética bonaerense?

J.B.: -Hay libros míos, como Sordomuda y Palma Real, que están armados en base a un único y extenso poema, y en estos me identifico. Por otro lado, a poemas como “El Peluquero”, “Marimba”, “Cuchara”, “Servicios de insomnio”, “Exilio”, “Animales borrosos”, “Engarce”, entre algunos más, suelo elegirlos a la hora de armar alguna de mis antologías personales, aquellas en la que la selección la hace el propio autor a pedido del editor. Pero en realidad esos temas habría que preguntárselos a los lectores y los críticos.

N.A.: ¿Nos hablás de tus recientes publicaciones y espacios de capacitación?

J.B.: Sí, por supuesto. En 2015 se publicó Monólogo del necio y en 2019 Tráfico / Estiba. Suma poética, que incluye mis once libros editados desde 1974. Otra de mis antologías,Ojos de la palabra, obtuvo el Premio de Honor Lezama Lima otorgado por la casa de las Américas en Cuba, y fue publicada en ese país y reeditada en Estados Unidos, Italia, Chile, España, Argentina y Grecia.Mi último libro, Guantes, (libro objeto hecho en coautoría con el diseñador argentino Jorge Sposari, fue editado en 2025 en Argentina, reeditado en Honduras y presentado en mayo por zoom por la poeta mexicana Leticia Luna en una Casa de la Cultura de la Ciudad de México.

Con respecto a espacios de capacitación, puedo mencionar que, coordiné durante 15 años la Cátedra de Poesía Latinoamericana de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) en Bs As.

N.A.: Nos queda mucho por conversar “El tema de los viajes, en tu vida y en tus escritos;  Los poetas importantes, aún desconocidos en nuestra región latinoamericana; la Cátedra de poesía latinoamericana en la UNSAM; Tu exilio en México (entre1976 y 1984) y tu formación en ese país tan hospitalario; la poesía en la canción, el neopularismo; tu intervención en los últimos tres recitales del cubano Silvio Rodríguez en Argentina; tu libro que fue visto con extrañeza –Palma Real– escrito en Centroamérica alentado por una naturaleza exuberante.  Todos estos temas los abordaremos en el primer programa 2026,  #Poéticas del mundo por Sabersinfin YouTube y Sabersinfin.com el próximo 24 de febrero a las 17 h de México y 20 h de Argentina.

Gracias Jorge Boccanera por esta apasionante conversación poética.

Jorge Boccanera (Argentina, 1925). Poeta, crítico, periodista. Publicó en poesía: Los ojos del pájaro quemado, Polvo para morder, Sordomuda, Bestias en un hotel de paso, Palma Real y Monólogo del necio, entre otros. Algunos de estos títulos más algunas antologías suyas se han editado en España, Italia, Estados Unidos, México, Grecia, Cuba y Francia. Obtuvo entre otros galardones el Internacional “Camaiore” (Italia), el premio casa de las Américas (Cuba) y el internacional “Ramón López Velarde” (México). Textos suyos han sido llevados a la canción e interpretados por artistas como Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Litto Nebbia y Raúl Carnota. Ha publicado además libros de crónicas, narrativa, ensayos, teatro y de literatura infanto juvenil. 

* Nancy Almassio. Docente y poeta nacida en Necochea, Buenos Aires, Argentina.  Es Maestranda en Formación Docente en la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE).  Es Profesora y Licenciada en la enseñanza de la lectura y la escritura por la UNIPE. Hizo su tesis de licenciatura sobre la Enseñanza de la poesía en el nivel Primario.  Se graduó de Maestra en los Niveles Inicial, Primario, Secundario en Lengua y Literatura y Profesora en Educación especial con especialización en discapacidad intelectual en los ISFDyT N° 31 y N° 163 de Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Actualmente colabora con la Revista Literaria Filigramma con el género entrevista y conduce el programa Poéticas del mundo #Poesíaalasocho, ambos proyectos del Movimiento cultural Sabersinfin y el Círculo de escritores de Puebla, México. Es presidente de la Sociedad de escritores de la Provincia de Buenos Aires Filial Necochea.