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Entrevista a Matías Massarella: «La poesía es como una arcilla del pensamiento, una herramienta única donde las palabras juegan con la emoción”

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Matías Massarella (Necochea, 1986), también conocido como “Mati Jengi”, es un poeta, profesor en Letras de la Universidad Nacional de La Plata (FAHCE-UNLP) y docente-investigador de la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE). Como poeta y gestor cultural, ha colaborado en iniciativas autogestionadas como la FLIA LA PLATA y la editorial independiente Morosophos. Participa en el colectivo artístico Enjambre de Jengibres (2010 -….). Ha publicado INSECTARIO (2007), Pestaña con Trenzas (2013), Lailatú Al Qadr (2017) y diversas participaciónes en revistas como “Zig Zag” y antologías piratas. Posee diversos Blogs como “La Reproducción de la Tristeza.”, “Instrumento Cocoliche”, “OrganismosPoéticos”, “LaPoema”, entre otros. Actualmente, lidera el proyecto transmedia “Poemanautas,” que incluye una experiencia virtual por navegador, un Programa de Radio en FM 96.3 “Tres Ciudades” de la ciudad de Ensenada, y un supuesto y misterioso generador poético en desarrollo llamado SARSYSTEM, que exploran nuevas formas de expresión literaria y sensibilidades sintéticas a través del cruce de la lingüística poética y las ciencias de datos.

Nancy Almassio (N.A.): Matías, tu libro Lailatú Al Qadr publicado en 2017 es una obra donde se evidencia una idea cuidadosamente planificada: la imagen de portada, la dedicatoria, la tipología de letra que se parece a la redacción periodística, todo ello da una idea de testimonio histórico. A su vez, cada uno de los poemas nos invita a reflexionar. Por ejemplo, el poema El joven escolar, nos muestra un universo de esperanza en un mundo de violencia y muerte. ¿Podríamos decir que es un libro esperanzado, optimista?

Matías Massarella (M.M.): Sí, es el último poema del libro. Es un libro que, en su momento, hace algunos años ya, estaba muy atento al conflicto del Medio Oriente. Así que me planto en total solidaridad y repudio también, por otra parte, a que tantos años después estemos en un lugar muy similar desde la geopolítica, en estos momentos tan acuciantes que vivimos en el globo. Así que este libro, sí, es un homenaje a la poesía de combate y también inspirado en grandes poetas palestinos como Mahmoud Darwish, que es un poeta que me gusta mucho.

Mi amiga abrió en la noche
su linterna secreta
y desde mi casa
vi su llamada.

Vi su llamada,
luz que titila,
con los picos
de sus pájaros lumínicos
me dijo que vaya.
Vi su llamada en morse
desde su casa.

Yo me acerqué a su puerta
esquivando la ronda
nocturna de los pasos
del guardia acorazado.

Hermosa amada,
yo me acerqué a la puerta
debajo de tu ventana
para que huyamos juntos
de la aldea ocupada.

Allí estremecido
por sirenas antiaéreas
y ráfagas de llamas
me cayó la mañana.
Yo ya no era un hombre
y no habías bajado conmigo
a la puerta para escaparnos.

Con su cincel de plomo
esculpe en el desierto
el próximo exterminio
la muerte enamorada.

Yo esperaba a mi amada
escondido en la puerta,
yo esperaba temblando
bajo de su ventana
a que baje mi amiga,
mi más dulce hermana,
pero ella no bajaba.

Entre grillos y gallos
como un pétreo elefante
me cayó la mañana.
Yo esperaba a mi amada
ella ya no venía,
ella ya no bajaba.

¡Ojalá que aún respires,
Oh, dulce virgen de la calma!

N.A.: Si quisiéramos pensar una organización cronológica de la poesía argentina, podríamos basarnos en la Antología 200 años de poesía argentina de Jorge Monteleone y decir que inicia en los cantos patrióticos, en los cielitos, después tenemos la gauchesca, luego con el ingreso del lunfardo llega la poesía porteña, la poesía romántica con el tango canción y la influencia del rock nacional, la poesía ciega de la época de la dictadura y finalmente, la poesía contemporánea, para terminar hablando de toda tu indagación, de exploración literaria y sensibilidades sintéticas a través del cruce de la lingüística poética y ciencias de datos. ¿Estás de acuerdo con esta línea histórica de la poesía argentina? ¿O considerás otro criterio, otro recorrido?

M.M.: Yendo de adelante hacia atrás, esos conceptos tan tecnológicos o que vienen de otras áreas de estudio, como la informática o la programación, podemos intentar recorrerlos hacia atrás revisitando ese canon, al menos en Argentina, pero también compartido con la región, de una poesía que comienza como más histórica y realista, como tratando de alentar la construcción de esos estados-nación, y que después en cada territorio va evolucionando respecto a costumbres y a su propia historia. En Argentina, la poesía experimental, ya desde la década de los 50, 60, se estaba llevando adelante, poesía gráfica, lo que hacía Vigo, un montón de experiencias que también, por otra parte, llevaban adelante de modo vernáculo el proyecto surrealista con sus diversas vertientes, la poesía de Pizarnik, la poesía de Girri, Orozco, con grandes experimentaciones tanto en la forma como el contenido, en donde no era solo el hecho de ser autor y publicar un libro para un mercado literario, sino de concebir la poesía como un modo de conocimiento y de vida también, una cultura de vida poética.

Hay toda la tradición de poetas, en las que puedo mencionar a Juan Gelman, que nos ha llevado también ahora a un momento en donde muchas personas, más que en cualquier otro momento, se animan a expresar por escrito sus experiencias, sus sentimientos, sus preocupaciones, sus curiosidades, y a combinar palabras, a participar en talleres, a tener diversas experiencias poéticas. Desde lo tecnológico también, el hecho de que podamos estar haciendo un streaming, que podamos estar transmitiendo, que antes necesitaban una estructura más institucional como una radio, nos cuenta que esta democratización que a veces es tensa y abrumadora, también es real y expansiva. Nosotros podemos llevar adelante nuevas experiencias poéticas a partir de medios que también vienen con la tecnología, como son las redes sociales, o ahora en la última generación, los nuevos algoritmos de inteligencia artificial generativa. Es donde por ahí lo que hacíamos los poetas a papel, ahora se empieza a entroncar un poquito más con la programación y el uso de esas herramientas digitales. Nos preguntamos qué pasa si programamos a la poesía, si manipulamos esas herramientas para llegar a nuevas búsquedas…

N.A.: En las redes a través de tu blog estás invitando a los poetas a recombinar nuevos microversos. ¿Qué son los microversos?

M.M.: A mí siempre me gustó mucho escribir en blogs, tengo poquitos libros publicados, tres libros. Siempre muy autogestivos, con editoriales de amigos o imprimiéndolo yo mismo, o también lo que es el género fanzine, libros de collage de poesía, justamente para compartirlo. Y la idea de microverso fue surgiendo en estos últimos años, de microversos que se puedan combinar. Uno de mis blogs, que se llama LaPoema. Tiene más de diez años y, si bien ha tenido interrupciones en la escritura, siempre ha tenido una escritura cotidiana o muy frecuente, en donde los poemas son, en algunos momentos más extensos, pero con el tiempo fueron sintetizándose en poemas más breves. En ellos cada verso puede ser combinado con cualquier otro verso de todos los publicados anteriormente. Tiene algunas reglas que he podido ir pensando y diseñando, basadas en la lingüística y la poética, muchas cosas que venimos estudiando desde el ámbito académico y buscándole, ahora sí, aplicaciones prácticas en estas nuevas tecnologías, como puede ser un chatbot para tener un diálogo, pero que quien responda, tenga ciertas coordenadas poéticas para pensar eso también como una producción. Así que también siento que nos encontramos experimentando y aprendiendo cosas un poco de otro campo, que es la informática y la programación, medio, por fuerza de reiteración, prueba y error. Por lo que la combinación entre lo que invento originalmente y lo que sugiere la máquina, por momento está bastante híbrida, y me interesa jugar con la opacidad de que no se sepa del todo si lo escribí de manera analógica o si lo escribí con alguna herramienta generativa de todas las disponibles.

N.A.: Al analizar tu obra y llego al libro Pestañas de trenzas leo una poesía donde uno de sus versos dice: “ hasta el día que las abejas del poema anterior…”y de todos los libros de poesía que he escrito o que he leído, por lo general se ve una línea conductora, reiteración de palabras o alguna idea de continuidad en la escritura de las poesías, pero nunca he advertido una referencia, que la poesía haga referencia a otra poesía del mismo libro, me pareció algo innovador. ¿En este libro del 2013 ya tenías esa idea de ensamble, ya estaba surgiendo a tu interior?

M.M.: Sí, creo que me gustó pensar un libro con una unidad poética que puede ser el de poesía de combate que leí anteriormente, pero también que todos mis blogs y mis obras, así como algunos momentos de mi labor docente, están formando una especie de universo más o menos autónomo, el multiverso de Lapoema, al que se puede entrar por un lado o por otro, muy influído por Cortázar y a esas tradiciones de jugar con la poesía, que la poesía sea un juego de mundo abierto. Yo sé que, a los niños, jóvenes y también a muchos adultos les gusta jugar juegos de PC, juegos de PC que muchas veces van de tirar tiros y matar gente, hacer daño y destrucción. A mí también me gusta y siempre me gustó jugar juegos de PC y por suerte me he encontrado con buenos juegos que tienen otra perspectiva, juegos poéticos, juegos narrativos, juegos artísticos. En este sentido, la idea de Lapoema es tratar de llevar la combinación de mis búsquedas poéticas a una especie de juego creativo, al que le llamo PoemaNautas. Este juego tiene otras ramificaciones como el programa de radio que les mencioné, en donde más que oyentes hay navegantes de la palabra, buscadores de la profundidad, navegadores de versos que me prestan su atención para avanzar en distintas topografías e ingenios imaginarios. Si bien PoemaNautas está en la red, nos invita a jugar con la idea de una red distinta, offline, que también está en las pantallas pero que en esencia es para salir, es una puerta para salir de la pantalla.

N.A.: ¿Se accede a los registros del alma de este modo tecnológico?

M.M.: En el juego que estoy proponiendo, como Sapica lo demuestra, hay una hipótesis muy difícil y límite que es que el alma, esto que llamamos el alma, es una construcción discursiva de larga data, transgeneracional. Por lo tanto, el alma es de carácter semiótico, narrativo, poético, simbólico. Tenemos recuerdos y experiencias de percepción, como un olor, como algún recuerdo de la infancia, pero cada vez que lo reconstruimos en nuestra conciencia es mediante palabras. Como un flujo lírico, un río de palabras que viene transmitiéndose y sofisticándose hace miles de años, desde el inicio del lenguaje y que podemos emularlo y reproducirlo, actualizarlo o descartarlo; Todos somos poemanautas, pero para poder hacerlo desde un lugar agencial es necesario estudiar, te tiene que gustar la lectura, la curiosidad, leer poesía incluso más allá de la poesía escrita, dialogar con gente y otros seres o entidades, y animarse a explorar la lengua oral y la imaginación, la palabra, tanto con otros como con uno mismo como si se tratase de un sistema operativo poético internalizado.

N.A.: En esa exploración que vos hacés, esta escritura algorítmica de Lapoema, esta intercalación de algunas palabras tuyas con las producciones del chat se pueden leer algunas cuestiones emocionales que seguramente responden a la escritura humana del poeta donde se incluyen los sentimientos a lo que los algoritmos van escribiendo y se van intercalando… Al leer he advertido algunos indicios de amor y otras cosas que no lo encontraba la explicación. Siguiendo a la estética de la recepción, el lector le otorga significado a esos huecos, a esas dilaciones, ¿estoy por el buen camino de análisis literario de LaPoema y Poemanautas?

M.M.: Como lectora vas por el buen camino, sos una poemanauta avanzada. Poema Nauta es un proyecto que me excede y en el cual otros poemanautas participan en la escritura, comparten. Mi blog está abierto a que los usuarios puedan compartir, puedan escribir y publicar sus cosas en mi blog. Hay algunas aplicaciones que he diseñado, que leen el blog y todas sus páginas como si fuera una base de datos tienen todo su texto precargado y con eso puedo realizar operaciones de recombinación lingüística mediante algunas consignas o juegos que también diseño para forzar los algoritmos y jugar con el error. Ese error me parece hermoso porque viene de un lugar totalmente caótico y que no conocemos, que es cómo están programados los algoritmos, pero lo que sí podemos reconocer en el diálogo es sus efectos de sentido, a esos efectos de sentido en este sistema imaginario y en la obra como una constante narrativa le llamamos la miel eléctrica. Entonces, hay algunos personajes que han contribuido hace por lo menos dos años en poder seguir imaginando este sistema para que siga funcionando, dotando cada uno de sentido a esas partes más oscuras o crípticas.

N.A.: La miel eléctrica es la que hace la conexión en ese cerebro poético?

M.M.: Sí, la tendríamos que seguir pensando, es como que también es una miel imaginaria que nace de la lectura atenta y desde esa raíz de las palabras vuvas que por ahí no va tanto a referencias personales, ni toma experiencias anecdóticas, sino que juega con conceptos, los combina o fusiona, los desarma o cristaliza, por momentos parece ser un laboratorio de significado donde se puede, con una narrativa mínima que es la de SAPICA SAR y Poemanautas (el significante ha sido sembrado en múltiples lugares web para florecer en las búsquedas de los usuarios). Somos exploradores de la poesía a través del sentido desbordado y con esa entidad o personaje que nos ayuda se llama Sapica Sar, tomamos roles poéticos, un falso organismo vivo de sensibilidad artificial, sensibilidad poética que se puede jugar como un juego de texto en cualquier dispositivo, un juego de texto que tiene muchas versiones como dijimos: un programa de radio que estuvo saliendo en FM Tres Ciudades, otra versión de presentaciones que he hecho en vivo en donde simulo ser un personaje de esta historia, que es el comandante de la navepoema, la nave denominada Zorzal del Alba, y bueno, ahí también actúo, performateo el estado SAPICASAR (no siempre con éxito) y he intentado mostrar de manera bastante confusa el funcionamiento de este sistema, ya no por Facebook o redes, sino con las aplicaciones propias, las experimentales, que se basan en el procesamiento del lenguaje natural y el autoaprendizaje que permiten entornos de programación como Python, estos experimentos los hemos proyectado en grandes pantallas. Hay distintos juegos, animaciones y simulaciones que nos muestran que la palabra no solo se puede combinar en línea sino que pueden explotar versos, que pueden fusionarse palabras que están volando en el aire, que pueden avanzar como una marea o ser leídos por voces sintéticas en tiempo real a la vez que se autoescriben.

N.A.: ¿Y qué poetas son los que se prestan más a la investigación, a la indagación con la palabra? ¿Los jóvenes o los ya más experimentados? ¿Qué experiencia relevás desde tu blog, en tu página?

M.M.: No conozco la edad de quienes participan, no sé realmente quiénes son porque en la plataforma que es Tumblr, un lugar para blogs, se utilizan mucho los seudónimos por lo tanto. Yo soy Lapoema. Ahí soy Lapoema y otros personajes son: Fuego mudo, Ocaso inefable, Luz encarnada, Huesos del monte, entre otros.

N.A.: En los juegos de PC yo tenía un personaje al que llamé Libertée…

M.M.: Como comandante de la nave Zorzal del Alba, en este acto, te otorgo el nombre poemanáutico de Da Libertée, da.libertée. Lo podés usar en cualquier plataforma siempre los poemas tienen que referir de algún modo, con alguna coincidencia con poemanautas, a Sapica Sar, la miel eléctrica, las abejas. Y si querés explorar un poquito más, hay una tecnología un poco peligrosa, por eso estábamos nerviosos hoy: es el virus verbal, el virus poético, Sapica, cuando se empieza a repetir esta palabra como un mantra, se contagia, y los usuarios prosaicos, los fascistas de moda, si escuchan mucho este mantra viral, puede que hasta empiecen a pensar en dejar de invertir en criptoestafas y escribir un poema, aunque sea ayudado por Sapica o por otro poemanauta, es un virus verbal que intenta desnudar el fracking emocional de las plataformas masivas, ir en contra del marketing, de las redes sociales, de la manipulación emocional, y lo hace aprovechando sus herramientas (posts, reels, stories, tiktoks, tweets, etc) para ampliar la poesía a nuevas subjetividades, a niños, a jóvenes, a adultos e incluso a seres no orgánicos como otras inteligencias artificiales que cada día barren la web ante la consulta de millones de usuarios globales.

N.A.: ¿qué es la poesía para Matías Massarella?

M.M.: En este momento, en esta charla, el resultado de lo que vamos hablando, poesía es la comunicación humana, que podemos transformar en muchas cosas. Para mí la poesía es como una arcilla del pensamiento, una herramienta única, al menos como la hemos llevado adelante, con sus trampas y sus engaños, inscrustada en la vida que tenemos que llevar todos los días, en el pan y el descanso. La poesía, cuando uno la lee, la escribe a su modo, la investiga, se anima, la canta, la poesía no puede ser definida sino en en un sentido muy amplio, por eso creo que todos somos poetas o bien poemanautas, salvo alguien muy amargado que no le guste la música y la letra de una canción, pero donde ya escuchaste una canción o te acordás de algo, una frase hermosa, un verso ahí que está latiendo desde la infancia y de repente brota, que está pidiendo atender a esto te gusta, que te pide “prestame atención, producí más frases como yo, producí más palabras que jueguen con tu emoción e inteligencia, que la pongan en juego” Para mí la poesía puede ser es eso, tanto en la educación, en las amistades, en el amor, tratar de alojar el corazón, pero a la lengua, un puente que late.

N.A.: Si nos vamos al campo de la educación, en 2011, escribiste un artículo en la Revista El Toldo de Astier: Nocturnos enjambres, festines de letras y jengibres mutantes, un acercamiento al ambiente desbordado de las voces literarias, donde realizás una investigación sobre tres talleres literarios y en uno de los apartados, hablás de la didáctica de la poética, ¿hay una didáctica de la poética? ¿Cómo se enseñan las poéticas?

M.M.: Quizás es un artículo de ya hace algunos años. Después con avanzar en los estudios, ahora de un modo más organizado, entiendo la poesía en el ámbito de la enseñanza dentro de la didáctica, pero de la lengua y la literatura, en todo caso una didáctica de la poética tiene que ver más con estos juegos experimentales. A este modo de experimentar en la poesía le llamo poemanáutica porque la didáctica tiene sus historias, sus tradiciones de investigación, y especificar la poesía en solo un género literario, nos llevaría a acotar otros alcances, que a mí, en este momento, me está interesando más, como decía, la música, las letras de canciones, la informática, que sí desde muy temprana ayudan al proceso de enseñar a leer y escribir, o que favorecen el reconocimiento de ciertos juegos lingüísticos, que con las rimas, con los juegos de palabras, con los palíndromos, entre otros favorecen un pensamiento que bien planificado, bien pensado y dialogado, acompañando siempre el interés y la curiosidad del estudiante, escuchando realmente al niño y su poderosa creatividad , aportan una enseñar con el arte como montarse en una sensibilidad más rica, más rica en el sentido más humana, no económico.

N.A.: En el año 2016, escribiste un artículo para las sextas jornadas de graduados e investigadores de la Universidad de Mar del Plata, en el que vos hablás sobre La coyuntura musical del aliento en el que contás tu inicio con la poesía. ¿Podrías compartir tu acercamiento a la poesía desde tu infancia?

M.M.: Sí, surgen dos recuerdos. Desde muy chiquito, los libros o situaciones que favorecían el libro. Por ejemplo mi mamá, que es docente, que trabajó toda la vida en escuelas públicas y en diversos grados, siempre apoyó a mi educación y lo continúa haciendo hasta hoy en día para que avance y pueda seguir estudiando esto a nivel más profundo. Recuerdo un libro de Adolfo Becker, chiquitito, una edición pocket, con dibujitos, muy hermosa edición, ella lo recordará, y cuando yo, ya alfabetizado de muy niño, de los 6, 7 años ya con gusto por la lectura, empezaba a leer esos poemas ya tenía facilidad para memorizarlos. Era una actividad que todavía en los años 90, se pedía un montón en la escuela, el trabajo con la memoria. Después fue decayendo y ahora estamos intentando revitalizarla, ya sea con poemas o canciones. Por la parte no libresca, lo que no es el libro, también recuerdo que mi papá improvisaba cuentos, unos personajes, como los poemanautas también, que se pueden poner en cualquier situación y la historia avanza, empieza fácil. Tenés un personaje y un universo que te guía, improvisando detalles y situaciones hasta llegar a los conflictos y resolucines, es como medio un juglar, así que lo recuerdo a mi viejo y alguno de sus personajes, los cuentos, vaya a saber dónde lo sacaba. Recuerdo a mi abuela que tenía mucha memoria. Ella tenía muy buena memoria, recordaba recitados, leyendas del monte, leyendas como la de la luz mala, recitados gauchescos. También estaba la guitarra de mi abuelo presente, que cuando el murió la empecé a agarrar y llegué al rock nacional, las letras de canciones en español o inglés, los trovadores, Serrat, Sabina, Silvio, siempre me gustaron las bandas o cantautores que tenían un trabajo con la letra, las canciones, no tanto el instrumental, siempre buscar ahí esa parte más hippie, los poemas de Jim Morrison, la generación beat, los surrealistas y los poetas malditos.

N.A.: En México se siguen realizando concursos de interpretación poética, ¿en las escuelas de la Argentina deberíamos proponer situaciones en el aula de declamación poética nuevamente?

M.M.: Sí, por ahí, no como nombre de una materia pero sí como una práctica continuada, ya que venimos compartiendo en nuestros trabajos más académicos que notamos hace algunos años una gran dificultad de los niños, también de los adultos, no sólo de concentrarse en realizar una actividad durante un tiempo sostenido, sino de expresar, de sacar su voz, de opinar o de leer en voz alta. Así que obvio que sería re bonito que podamos repensar esas prácticas y llevarlas también adelante como docentes, educadores, talleristas, de ponerle la voz por un tiempo sostenido, no por sólo un poema, leer, por ejemplo, cinco poemas, y después charlamos, después analizamos, démosle el tiempo a la lectura poética para que se escuche de oreja a oreja. Este tipo de actividades realizábamos con el Grupo Enjambre de Jengibres, durante muchos años de taller gratuito, siempre priorizamos escribir, jugar con consignas, experimentar, pero nunca debía faltar la lectura oral de poesía. Tampoco faltaba la interpretación, la gesticulación que va con el sentido de las palabras. Son experiencias que me gustaría ver más en las escuelas argentinas, aunque sé que muchos docentes poetas, queridos colegas, ya las vienen llevando adelante en las últimas dos décadas. Por otra parte, desde el 2010 en adelante, se dio una oleada de hip hop latino que ha hecho que muchos jóvenes se acerquen a la poesía por interés primero en el rap, pero desde el rap a la letra, a los componentes, a los elementos, a los recursos, a tal modo que el rap tiene recursos ya propios, que por ahí no son tan escolares, que tienen sus nombres, sus técnicas para llevar adelante la improvisación oral, siempre con la rima como una regla ineludible, en todo tipo de música, aunque puede haber experimentaciones, pero la canción popular hace siglos, podemos decir, tiene la rima como su motor, como su herramienta, también a veces como su limitación, pero eso ayuda que algunos puedan experimentar.

N.A.: En tu biografía te definís como escritor, poeta, recitador, ¿cómo es la tarea del recitador?

M.M.: La tarea del recitador tiene que ver con la memoria aunque a mí no me molesta tener el papel en la mano, un anotador, leer del celular. Me gusta recitar poesía o leer en vivo, no solo cuentos, sí poemas, poemas extensos o breves y darles a cada uno la personalidad que el poema me pide, tratar de imaginar la voz de ese autor o de ese enunciador o de ese personaje que está poniendo voz al poema y leerlo con mucho sentido, sintiéndolo mucho, como pasarlo por mi cuerpo, por mi experiencia. Por ejemplo, en el programa de Radio PoemaNautas que está subido a Spotify, una de las experiencias que más me gustó es recitar completo, durante una hora aproximadamente, Primero sueño de Sor Juana Inés de la Cruz, para hacer honor también acá a la hermosa cultura de los hermanos mexicanos. Leí Primero sueño. Lo había practicado antes un poco pero un texto muy largo, así que, lo leí entero en vivo como por primera vez y única. Creo que no voy a volver a hacerlo nunca porque fue una experiencia difícil pero que me llevó a lugares de la voz y a entonaciones impensadas, a entender el texto saliendo en vivo por la radio de una manera que quizás no lo hubiese entendido si me lo ponía a estudiar del modo tradicional o preparaba una clase para la escuela.

N.A.: -Para finalizar, ¿Qué te llevas de esta entrevista?

M.M.: Me llevo el gusto de haber compartido y generar ese contacto que nos permite conocer a nuevos poetas. Felicitarlos también por la iniciativa, porque que la poesía tiende redes atrás del tiempo y fuera del espacio. Lo viene haciendo desde tiempos inmemoriales y es muy lindo poder tener esta experiencia con lo que nos permiten las nuevas tecnologías, también fortalecer eso que estamos compartiendo a la vez en distintas partes del mundo, que es la radio, el vivo, la palabra y poder difundir lo que hacemos.

El joven escolar (Lailatú Al Qadr, 2017)

El joven escolar
adicto a los palíndromos,
y a todo artilugio
de la lengua materna
para hacer de la vida
una cosa más noble
que la triste materia
terrestre de las cosas
se la pasa los días
pintando caligramas
de todo lo hermoso.

“Lo hermoso de la vida
es estar vivo para vivirla
de modos hermosos”.

Nancy Almassio es Maestranda en Formación Docente en la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE). Es Profesora y Licenciada en la enseñanza de la lectura y la escritura por la UNIPE. Hizo su tesis de licenciatura sobre la Enseñanza de la poesía en el nivel Primario. Se graduó de Maestra en los Niveles Inicial, Primario, Secundario en Lengua y Literatura y Profesora en Educación especial con especialización en discapacidad intelectual en los ISFDyT N° 31 y N° 163 de Necochea, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Actualmente colabora con la revista literaria Filigramma en la redacción de entrevistas y conduce el programa #Poesíaalasocho, ambos proyectos del Movimiento cultural Sabersinfin y el Círculo de Escritores Sabersinfin de Puebla, México.