
Dios Freyr, en tu nombre me elevo,
traigo conmigo tu espada forjada,
he tomado tu valentía, y en su llama,
con determinación, he vencido los titanes.
De alguna forma, en tu esencia me encuentro,
soy amante de la paz, del mundo que contemplo,
de la tierra que piso, de los animales que admiro,
de las mujeres que avivan mi Ser.
Como tú, dios Freyr,
me descubro el pecho, enfrentando lo que venga,
haciendo el amor y no la guerra,
pero sin detenerme, arando mi propio camino.
Creo que tus dones han sido sembrados en mí,
como si tu alma se manifestara al caminar,
en cada paso, un eco de tu sabiduría,
la fuerza de la naturaleza y el amor sin final.
La lluvia, como tu bendición, me nutre y florece.
Las musas despiertan mi voz,
y hacen brotar el agua de mi piel,
que al campo fértil se parece.
Soy amor y pelea, entrelazados en mi alma,
soy paz en los campos, y consuelo en la guerra.
Como tú, Freyr, dualidad en cada paso,
Una espada de luz y un corazón en calma,
mi ser, como el tuyo, es fuego y a la vez danza.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta





























