Chispas estallan en mi pensamiento
con solo evocarte,
con solo sentirte.
Eres relámpago,
un fuego violento
que prende mi cuerpo
y me hace rendirme.
Tu magnetismo me rompe, me atrapa,
mis válvulas cardiacas tiemblan con tu resplandor;
tu luz me abrasa, me quema, me mata,
y me resucita en puro calor.
Dime, ¿qué esperas de mí, mujer,
si al tocarte el tiempo estalla,
si mi deseo no sabe ceder,
y mi piel se funde en tu batalla?
No solo mi libido pones a tono,
también mis orgasmos, a la par del sol;
como dos electrodos en un solo trono,
ardemos en llamas de un mismo fulgor.
Como un rayo me caes del cielo,
me dejas inerte, eclipsado, vencido;
con cada espasmo, con cada fuego,
me incendias el alma, me dejas rendido.
Así que ven, fulmina mi calma,
haz que mi cuerpo explote en tu piel;
seamos relámpago, trueno y llama,
seamos un grito, los dos en el ser.
Que mi lengua recorra tu fuego encendido,
que tu luz me embriague, me vuelva perdido;
que en cada espasmo, en cada gemido,
se rompa el mundo, acabe en ti rendido.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























