Por Salvador Calva Morales
Somos lo que hacemos con el tiempo que nos nombra,
y el mío, amor, por ti se inclina y se desborda;
se vuelve luz que en tu presencia se hace clara
y late en cada instante que tu voz me declara.
No hay hora que no anhele refugiarse en tu ahora.
Mi tiempo ya no es mío si no es para encontrarte;
se escurre entre mis manos si no puedo abrazarte
y busca en cada día la forma de alcanzarte,
de estar en tu mirada, de rozarte y quedarme,
de hacer eterno el beso que me dicta adorarte.
Agoto cada segundo en tu piel encendida,
como quien halla el sentido profundo de la vida,
y en cada latido dejo el alma rendida,
porque amarte es la forma más pura y decidida
de entender que sin ti no hay razón compartida.
Somos lo que hacemos de momentos tan breves,
y en ellos yo te nombro con palabras que debes
guardar como promesas que en el alma se elevan;
porque en cada suspiro mis verdades se entregan
y en tu amor mis anhelos por fin se resuelven.
Por eso, amor de mi vida, si el destino me llama,
yo elijo responderle quedándome en tu flama,
vivir cada segundo siendo parte de tu trama
y hacer de nuestro amor la más fiel de las derramas,
donde el tiempo florece… y eternamente te ama.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta




























