Ivonne, hoy el destino en su juego callado
te trajo de vuelta, te puso ante mí
como una huella del tiempo que nunca ha pasado,
como un susurro que nunca perdí.
De pronto apareciste en la fría pantalla,
y en un instante mi piel despertó.
Recordé cada noche, cada entrega callada,
cada espasmo ardiente que en el alma marcó.
Fuiste mi musa, mi cómplice, mi confidente;
mil aventuras vivimos, ¿por qué se acabó?
Siete años de fiebre juntos vivimos,
de amor sin razón.
Cinco mil orgasmos o más,
tu piel en mi lengua de amor me dejó.
Mi fuego en tu vientre, latido y pasión,
recuerdo tenerte desnuda,
temblando en mis brazos,
como púber pegada a mi corazón.
Qué dichas vivimos, que ni cuenta nos dimos,
que el tiempo arrancó.
Tú veintisiete, yo cincuenta y cuatro, coincidencia,
doblarte la edad,
mas no el arrebato, la furia y pasión.
El deseo no sabe de olvidos absurdos,
ni de espacios que el tiempo se llevó.
Tú eras mi todo, yo ardía en ti,
aún llevo tatuado en mi psique,
disfrutando despacio,
el lunar de tu boca
que tanto celaba como en la canción:
“Ese lunar que tienes…”.
A la par del otro lunar,
el increíble por su singular lugar,
cómo brillaba, lo tengo en mi mente,
el de tu mitad izquierda,
que besaba constantemente lleno de tanta pasión.
Tardes y noches bebiendo tu aliento,
tantos gritos callados en un solo momento.
El tiempo es un chiste cruel y violento,
dieciséis años de sombras sin saber de ti.
Pasa el tiempo, vuelan los momentos,
pero hoy, al escucharte, despiertas el dulce tormento
y el hambre en mi carne renace por fin.
Dime que el viento no juega con fuego,
que volveré a hundirme en tu cuerpo,
que el destino no es trampa, que aún queda un juego,
que me harás tuyo… que volverás a arder.
Aún siento tu aroma prendido en mi pecho,
como una flecha ardiente que nunca murió.
Sigues siendo el fuego,
sigues siendo el lecho donde mi deseo una vez se encendió.
Prométeme, Ivonne, que habrá un nuevo encuentro,
que el reloj se detenga y nos deje volver,
que el pasado y el hoy se fundan en fuego,
y que esta vez… no te vuelva a perder.
Salvador Calva Morales #Salvadorcalvamoralespoeta





























