ConoSer Bien
La única verdad es la realidad.
Aristóteles
Un concepto que ha sido tema de estudio de los filósofos de todos los tiempos es el de “realidad”, palabra que se refiere a todo lo que es, sea o no perceptible, accesible o descifrable por la filosofía, la ciencia o cualquier otro sistema de análisis.
Desde que existe la humanidad, se ha tratado de dar respuesta a la pregunta ¿Qué es la realidad?, pero éste, es un concepto que puede ser objetivo y a la vez subjetivo. Al entrar en el mundo del subjetivismo (doctrina filosófica que afirma que la fuente de todo conocimiento y de cualquier verdad depende de cada individuo) se llega a la conclusión de que puede haber tantas respuestas como intérpretes.
La palabra realidad viene del latín realitas y significa “cualidad relativa a la cosa verdadera o real”. Sus componentes léxicos son: res (cosa), -alis (sufijo que indica relativo a), más el sufijo -dad (cualidad). El Diccionario de la Real Academia Española a la palabra realidad le da los siguientes significados: 1. Existencia real y efectiva de algo; 2. Verdad, lo que ocurre verdaderamente; 3. Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.
Para el pensamiento filosófico oriental (siglo VI a 221 a. C.), la exploración de lo que es real se hace mediante una experiencia mística, religiosa o metafísica de las cosas, con lo que los seres humanos percibimos a través de los sentidos.
La filosofía ve a la realidad por medio de la diferencia que existe entre lo que se encuentra fuera del ser humano, que puede ser percibido por medio de los sentidos, y lo que se encuentra dentro del ser humano, su mundo interior, conformado por la razón y el pensamiento, y eso ha sido así desde la filosofía de los antiguos, quienes comenzaron por proponer distintas maneras de llamar a lo de adentro y a lo de afuera, para poder entender las diferencias.
Para poder ilustrar la relación que se tiene con la realidad, Platón (427 a. C.- 347 a. C.), propuso el mito de la caverna. Hace mención de un grupo de esclavos que habían nacido en el interior de una cueva de la que no podían salir, y que tampoco podían moverse, siempre dando la espalda a la puerta. La luz que provenía desde fuera, se filtraba hacia el interior de la cueva, proyectando sombras de diversos objetos que otros esclavos que se encontraban fuera de la cueva estaban transportando encima de sus cabezas.
Los que se encontraban dentro de la cueva, confundirían las sombras con lo que era real, creyéndolas verdaderas, ya que, por la limitación de percibir la realidad completa, serían incapaces de entender su verdadero significado, debido a que no pueden observar lo que ocurre detrás de ellos.
Aristóteles (384 a. C.- 322 a. C.) afirmaba que la realidad es racional, que es a través de la razón y no de los sentidos como podemos tener acceso a un más ajustado conocimiento de la realidad.
Descartes (1596- 1650), por otro lado, distinguía entre la realidad y la existencia, pues consideraba que había otras cosas inmateriales, como las ideas en el alma, que también constituían realidades por sí mismas.
Uno de los más destacados pensadores, Enmanuel Kant (1724-1804), de lo que es la realidad para el pensamiento occidental, su filosofía consistía en distinguir cómo se percibe lo que él llamaba el fenómeno noúmeno, que es aquel que está sujeto a condiciones subjetivas como los conocimientos, la sensibilidad, y otros atributos de la mente humana, que sería la propia cosa u objeto, sin ninguna clase de interpretación.
Filósofos posteriores comenzaron a separar lo real del concepto de realidad, como Jacques Lacan (1901-1981), que pensaba que la realidad es lo que un individuo comprende o percibe de lo que es real, es decir, algo cercano a la opinión pública o al sentido común, entonces lo real sería lo que resta del mundo que no ha podido ser simbolizado, representado o comprendido.
De manera intuitiva, sabemos que cuando nos referimos a la realidad, estamos hablando de algo que tiene una existencia que se puede comprobar, medir, que ocurre en verdad, pero la realidad se trata de un concepto que es abstracto, y desde el punto de vista filosófico es un concepto que se aproxima más a “lo que es real”, un concepto que se ha relativizado con la llegada de la realidad virtual.
Pero, no solo los filósofos se acercaron a la noción de “realidad”, también los poetas tuvieron versos para dar a conocer ese concepto¹, veamos:
Pedro Calderón de la Barca (1600-1681) en El valle de la zarzuela, la Culpa discurre sobre la naturaleza de los sentidos de la vista y el oído, y nos deja estos versos: “Aquel exterior sentido/que se entrega a lo que ve/nunca realmente se rinde, /pues se rinde al parecer. /El que a lo que oye se entrega/tiene más de interior, pues/pasando al alma, acredita/la realidad de su ser”.
Así mismo, el más importante poeta romántico, Gustavo A. Bécquer (1836-1870), escribía que “los sueños son el espíritu de la realidad con las formas de la mentira”. Todos soñamos lo que somos, pero ¿somos tan sólo lo que soñamos? A esta pregunta responde el poeta en una de sus famosas Rimas: “Fingiendo realidades/con sombra vana, /delante del Deseo/va la Esperanza. /Y sus mentiras/como el Fénix renacen/de sus cenizas.
José Zorrilla (1817-1893), autor del popular Don Juan Tenorio, nos dice: ¿Y no pasa veces mil/que, en febril exaltación, /ve nuestra imaginación/como ser y realidad/la vacía vanidad/de una anhelada ilusión?”
El poeta Jorge Guillén Álvarez (1893-1984), en su obra Cántico, la palabra realidad se repite más de 60 veces y transmite al lector la experiencia de cómo el poder de la realidad crea y recrea felizmente todas cosas mundanales para gozo y perfección del hombre:
“Soy, más, estoy. Respiro. /Lo profundo es el aire. /La realidad me inventa, /Soy su leyenda. ¡Salve!”.
Podemos concluir, amable lector, que la realidad no es solo lo que está fuera de un individuo, esto es, lo que forma el mundo exterior, sino también el mundo interior del ser humano, que es lo que entendemos por el “yo” y en la poesía se aprecia claramente.

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