Detrás del plasma de tus pupilas,
se despliega un universo silente,
un vaivén de luces que me llaman,
como arpas invisibles resonando en el aire,
un canto que atrapa mi mirada
y la sujeta al misterio de tu ser.
Es como contemplar un cuerpo a contraluz,
donde las sombras dibujan certezas,
y las formas se convierten en versos
que solo el alma sabe pronunciar.
Eres un amanecer que juega a ser permanente,
un instante que desafía al cenit.
Tus ojos son ventanas que nunca cierran,
imanes que atrapan la verdad desnuda,
donde las palabras se desvanecen
y solo queda el roce de lo eterno.
Al mirarte, el tiempo se suspende
y el mundo, de pronto, calla.
Cada destello en tus pupilas
es un relato que se escribe en mis venas,
una danza entre luz y penumbra,
como si tus ojos fueran faros en el horizonte
y yo un náufrago buscando refugio
en el océano de tus latidos.
Eres el amanecer que nunca se repite,
un resplandor que se esconde tras la calma,
donde el sol no alcanza su cenit,
porque en tu mirada todo se transforma:
la luz se hace piel, la sombra, deseo,
y el silencio, una réplica de mi nombre.
Abel Pérez Rojas #Abelperezrojaspoeta































