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Las abejas, animales perfectos

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12 de octubre de 2023

Seguro has escuchado decir que las abejas no pueden volar, y sin embargo vuelan porque nadie les ha dicho que no pueden hacerlo.

Después de estudiar la proporción entre el cuerpo de las abejas y el tamaño de sus alas, muchos investigadores afirman que la estructura de la abeja no es apta para volar.

El cuerpo de estos pequeños insectos se conforma de tres partes: cabeza, tórax y abdomen.

Un par de antenas, tres pares de patas y dos pares de alas. Y aunque a nuestro parecer su cuerpo es diminuto, en proporción al tamaño de las alas, el cuerpo resulta ser demasiado grande.

Estos animalitos han desafiado las leyes de la física y los expertos en aeronáutica están maravillados con ello.

Decir que la abeja no puede volar es una incongruencia pues es más que obvio que lo hacen, la pregunta es, si su cuerpo y sus alas no tienen las características ideales para el vuelo ¿cómo es que una abeja vuela?, y, además, vuela entre 40 y 100 kilómetros al día.

¿Cómo lo hace?

Lo más increíble de este insecto es la velocidad a la que puede batir sus alas para compensar el tamaño de las mismas.

Un insecto promedio puede mover las alas unas 110 veces por segundo, aproximadamente, pero las abejas lo hacen unas 230 veces por segundo.

A este animalito se le conoce como una de las especies más trabajadoras del reino animal, y es que pasa la vida recolectando polen, el cual se le pega al cuerpo y es llevado hasta el panal, en donde la abeja lo deposita.

Parece que hacen poca cosa, pero estos insectos son los principales polinizadores de nuestra tierra. La ONU dio a conocer que una tercera parte de nuestros alimentos dependen del trabajo que hacen las abejas. Así como el 90% de las flores.

Foto: Pixabay

Incluso hay quienes afirman que si las abejas desaparecen, la vida en la tierra tendría apenas unos cuatro años de existencia antes de extinguirse por completo.

Así que nadie le diga a las abejas que no pueden volar, pues quizá, de haberlo sabido, ni siquiera lo hubieran intentado.

Esto, trasladado a la vida de las personas, es parecido a la sugestión. Imagina un niño que está seguro de saltar un pequeño obstáculo, hasta que su madre le dice que está muy alto y que no va a poder, ahí es cuando el pequeño empezará a dudar y probablemente no logre saltarlo.

¿A cuántos de nosotros nos dijeron que no podríamos hacer determinada cosa, y lo creímos firmemente al grado de ni siquiera intentarlo?

Nuestra mente es mucho más poderosa de lo que creemos, y podemos modificar nuestras capacidades a través del pensamiento. Así que es momento de quitar todas esas ideas negativas sobre uno mismo y empezar a creer que somos capaces de mucho más.

Lo que le sucede a las abejas es parecido al efecto placebo en los seres humanos. Una persona puede sanar por el simple hecho de creer que está siendo medicada. Nosotros podemos lograr grandes objetivos si creemos que somos capaces.

Si la sugestión es tan poderosa vale la pena utilizar ese recurso para bien nuestro y de los demás.

No aplastes los sueños ni el entusiasmo de nadie diciéndole que no podrá ser capaz. No le digas a la abeja que no puede volar.

Al contrario, motiva a quien te encuentres en el camino, quizás esa palabra de aliento sea lo que necesita para empezar a volar.

No dudes de tus aptitudes ni de las de los demás, de igual forma que las abejas compensan el tamaño de sus alas con la velocidad, nosotros también sabremos compensar nuestras debilidades.

Algunos nacen con las alas pequeñas, me refiero a condiciones poco o nada privilegiadas, y tienen que batir el doble de veces, es decir, tienen que empezar de más atrás en esta carrera.

Las abejas representan a ese grupo de guerreros que construyen a pesar de las dificultades que se presentan.

Actualmente se habla mucho del privilegio, y lo definen de la siguiente manera: el privilegio es iniciar una carrera en la que tu marca de salida está quinientos metros más adelante que la de los demás, por lo tanto llegarás de manera anticipada.

Benditos aquellos que nacieron con privilegio, ojalá para todos fuera así, y ojalá que sepan aprovechar las ventajas y bendiciones que conlleva. Y quienes, como las abejas, nacieron sin privilegio, tal vez lleguen más tarde, pero si no pierden la fe, si trabajan ordenada y continuamente, como lo hacen estos animalitos, seguro que alcanzarán sus metas.

Si estás empezando desde cero y piensas que falta mucho camino por recorrer, si cada día es una dura batalla y sientes, a veces, que estás a punto de desfallecer, adopta a la abeja como tótem, será de gran utilidad e inspiración.

Ellas son un ejemplo de que no se requiere un gran tamaño para hacer algo importante. Estos animalitos merecen todo nuestro respeto. Por eso quiero cerrar este artículo con un fragmento de la Oda a la abeja, del poeta Pablo Neruda:

Perfecta, desde la cintura,
el abdomen rayado
por barrotes oscuros,
la cabecita siempre preocupada
y las alas recién hechas de agua:
entra por todas las ventanas olorosas,
abre las puertas de la seda,
penetra por los tálamos
del amor más fragante,
tropieza con una gota de rocío
como con un diamante
y de todas las casas que visita
saca miel misteriosa,
rica y pesada miel, espeso aroma,
líquida luz que cae en goterones
hasta que a su palacio colectivo regresa
y en las góticas almenas deposita
el producto de la flor y del vuelo,
el sol nupcial seráfico y secreto…

Tótem: abeja
Cualidades: orden, productividad, perseverancia, fertilidad.

Artículo del libro: Etología y caractitud. Tomo I. De venta en Librería León.

Salvador Calva Morales tiene una amplia trayectoria en las áreas de Educación, la Medicina Veterinaria, la Zootecnia y la Literatura.
Cursó dos licenciaturas: Medicina Veterinaria y Educación Media Superior, dos maestrías, una en Administración y otra en Docencia Universitaria. Tiene un doctorado en Administración de Negocios. Recibió el doctorado honoris causa por The England and Wales University, en Londres, Inglaterra.
Recibió cuatro doctorados honoris causa por instituciones mexicanas e internacionales.
Su labor altruista ha sido reconocida ampliamente.
Desde 1982 fundó y preside el Sistema Universidad Mesoamericana, con ocho campus universitarios en México.
Autor de treinta libros de poesía y ensayos educativos.

Fecha límite de envío de poemas: 15 de octubre de 2023.