Ayer, la Universidad Mesoamericana (UMA) campus Morelos celebró su décimo quinto aniversario con un evento lleno de emociones, reconocimientos y alegrías. Esta institución educativa ha sido un pilar en la formación de profesionales comprometidos y con altos valores durante estos años.

El magno festejo comenzó con una misa de acción de gracias, en la que participaron directivos, docentes, estudiantes, egresados y padres de familia. El presidente del Sistema UMA, Salvador Calva Morales, agradeció la confianza depositada en la filial Morelos, destacando el esfuerzo y dedicación de todos los que han sido parte de su historia. “Hemos sorteado grandes desafíos, pero siempre con la convicción de que la educación es la base de un mejor futuro”, afirmó.

Durante la ceremonia, se reconoció la labor de destacados miembros de la comunidad universitaria que, con su labor incansable, han contribuido al crecimiento y prestigio de la institución.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el mensaje de los egresados, quienes compartieron sus experiencias y cómo la universidad les ha ayudado a alcanzar sus metas profesionales y personales. La nostalgia y el orgullo se hicieron presentes cuando algunos de ellos recordaron sus primeros días en la institución y el apoyo incondicional recibido por parte de sus profesores y compañeros.

El festejo concluyó con una cena de gala, donde autoridades educativas, estudiantes y sus familias compartieron una velada inolvidable, marcada por la gratitud y el compañerismo. Con un ambiente de celebración se cerró este importante capítulo en la historia de la UMA Morelos, que sigue escribiendo su legado en la educación de calidad de nuestro país.

Compartimos el poema que escribió para la ocasión el doctor Salvador Calva Morales:
Canto en honor a quince años de trayectoria
Hoy elevamos la voz con gratitud sincera
al Creador, dador de vida,
que en su sabia senda
nos ha guiado con bondad,
paciencia y fe entera,
hasta esta cumbre de esfuerzos,
a esta obra que trasciende.
Nuestro homenaje sereno
lo ofrece la virtud y el corazón.
A mi familia, mi roca firme y serena,
a mis más cercanos colaboradores fieles,
su disciplina, formalidad y respeto,
convertidos en gran faena
que une almas y guía senderos nobles
en esta causa que enorgullece y eleva
a la juventud incierta.
A ti, maestra Laura Ruiz, tu creatividad inspira.
Alejandro Cadena,
tu asertividad el camino ilumina.
Hemos sorteado las adversidades con coraje
que admira,
con valor y cordura, siempre fieles al destino,
guiando a nuestros estudiantes
con firmeza y paz en su camino.
A los padres de familia, maestros, alumnos,
nuestra paciencia infinita.
A los grandes colaboradores
que hoy brillan en el cielo
y su ausencia,
como faro de bondad
en la marea de lo incierto,
encausa futuros en cada alma inaudita.
Con esperanza de continuar nuestro rumbo cierto,
seremos siempre guías
en cada paso,
en cada albor.
Quince años celebramos hoy
con júbilo y gratitud,
por la senda del saber,
con esfuerzo y claridad.
Que el futuro de nuestros egresados
sea luz y plenitud,
y que sigamos muchos años más
con la misma dignidad,
forjando un legado de esperanza,
disciplina y lealtad.
Y al cerrar este canto,
que mi corazón dicta
con profundo agradecimiento y fuerza verdadera,
que estos quince años,
cual estrella que aclara,
brillen siempre en la historia
como llama sincera.
A ti, Universidad Mesoamericana,
en tierra de Morelos,
que el porvenir te aguarde con caminos de oro,
que el saber, la bondad y el éxito
sean tus anhelos,
y por muchos años más
sigas alzando tu coro.
Con gratitud al Creador
y a cada mano amiga,
a quienes con fervor
han labrado este sendero,
hoy alcemos la mirada,
orgullosos de esta gran hazaña.
Que nuestros pasos dejados en el tiempo
sean eco de esperanza,
y que esta obra
sea semilla que el viento esparce,
germine en los corazones
y florezca en el porvenir.
Que en cada acción forjada,
en cada alma tocada,
perdure el latido de un legado eterno
con esperanza en el porvenir.




























