Inicio Artículos Artículos de Historia Marzo 14, día del enigmático número Pi. 

Marzo 14, día del enigmático número Pi. 

536
Imagen del autor Stain_Marylight en PIXABAY

ConoSer Bien

Desde el inicio de la humanidad los números han jugado un papel muy importante para la evolución del hombre. Surgen los números de la necesidad de contar personas y animales desde tiempos remotos. Los primeros números fueron los naturales (enteros, sin parte decimal) que se usaban para contar elementos de un conjunto finito.  

El primer matemático puro –Pitágoras-, afirmaba que “todo es número”, es decir, que todo el Universo se podía explicar con los números naturales y las relaciones entre ellos. 

Con el descubrimiento realizado en 1960 por Jean Heinzelin de Braucourt, cerca del río Nilo, de un pequeño hueso que data de hace más de 22,000 años y que es conocido como el “Hueso de Ishango” (nombre de la región africana donde fue hallado), este huesecillo es el testimonio de una de las hazañas intelectuales más grandes del hombre: el concepto de número. En este hueso están talladas una serie de muescas agrupadas de tal manera que nos hacen ver un entendimiento que va mucho más allá de contar. 

Hasta unos 3,500 años antes de Cristo, los pastores europeos no podían contar más allá del número 4 sin confundirse. Luego, con la ayuda de guijarros que representaban ovejas, empezaron a sumar. Una piedrita, una oveja. Veinte piedritas, veinte ovejas. Así, por necesidad, se inventaron las matemáticas primitivas

Pero aún faltaba esa capacidad de abstracción capaz de representar cientos o miles de cosas sin andar apilando enormes cantidades de piedra. Lo lograron los iraníes de Elam (cerca del Golfo Pérsico), utilizando “calculus” (piedra pequeña), pequeños objetos diferentes que simbolizaban distintas cantidades, de aquí el nombre de cálculo. Un animal, un palito. Diez animales, una bolita. Cien, un disco.  

La transición hacia el número ocurrió alrededor del 3,200 a. C. cuando, cansados de guardar palitos, bolitas y discos, los sumerios dibujaron en el exterior de las bolsas rayas, puntos y aros representándolos. Así nacieron las cifras más antiguas de la humanidad. 

Los antiguos pueblos de oriente como los sumerios o babilonios y los chinos desarrollaron no sólo números, sino métodos aritméticos que dejaron su huella hasta nuestros días. Los babilonios, por ejemplo, usaban un sistema de escritura llamado cuneiforme. Representaban las unidades con cuñas y así simbolizaban los números del 1 al 9. Para escribir los números del 1 al 59 les eran suficientes dos símbolos una cuña vertical y otra horizontal. 

Uno de los números más enigmáticos es Pi. La palabra Pi proviene de la letra griega π (pî), que corresponde a la letra “p” del alfabeto latino y a la palabra griega periphereia, que significa “periferia”, así como de las primeras letras de la palabra griega perímetro.  

Ya la Biblia menciona a Pi en 1 Reyes 7:23, con una aproximación a 3, “Hiram hizo luego un mar de metal fundido, de diez codos de borde a borde; era perfectamente redondo, de cinco codos de altura, y un hilo de treinta codos lo ceñía alrededor”  

Aunque el primer matemático puro, Pitágoras, no creó el número Pi, su escuela “pitagórica” y sus seguidores influyeron en el desarrollo del pensamiento matemático que contribuyó a su cálculo.  

El número Pi (π) se originó en la antigua Babilonia, alrededor del año 1900 a. C. En ese entonces, los expertos babilonios analizaron la relación entre los polígonos y los círculos. En tablillas de madera de Babilonia se calculó que la relación entre la circunferencia y el perímetro de un hexágono inscrito en ella era de 3.125. En el papiro de Rhind, alrededor de 1650 a.C., se calculó que el valor de Pi era de 3.1604.  

El físico griego Arquímedes de Siracusa (¡Eureka!) en el siglo III a. C. calculó el valor de Pi con un error de solo el 0.024% y el 0.040% sobre el valor real, utilizó polígonos inscritos y circunscritos alrededor de un círculo para aproximar el valor de Pi (el cual se obtiene al dividir el perímetro de cualquier círculo entre su diámetro, además, es un número irracional. Esto quiere decir que tiene una infinita cantidad de dígitos que se prolongan tras el punto. Por lo que, jamás se repite un mismo patrón). 

El inglés William Oughtred fue el primero en usar la letra griega π como símbolo del cociente entre las longitudes de una circunferencia y su diámetro. Leonhard Euler popularizó el uso de este símbolo en la obra “Introducción al cálculo infinitesimal” del año de 1748. 

Los científicos no se han conformado con averiguar los 39 decimales de este enigmático número. Ya que, en 2014 se obtuvieron 12.1 billones de dígitos. Este cálculo fue realizado con una supercomputadora tras 94 días de trabajo. 

En 2019, ya se había logrado calcular 31.4 billones de dígitos de Pi. En 2021, un equipo de científicos suizos calculó una cifra similar, situando el total en 62.8 billones de decimales. En 2022 se ha vuelto a batir esa marca al conseguir 100 billones de dígitos. Es decir, en tan solo tres años Pi ha triplicado su extensión. 

Una aproximación al número Pi está dado con el alfabeto hebreo y el número de planetas que se pueden observar a simple vista. Número de letras del alfabeto hebreo = 22; planetas observables a simple vista = 7, de donde,

22÷7 22÷7 = 3.1428571428571 ≈ 3.1428 

Si multiplicamos los decimales redondeados (0.1428) por el número de letras hebreas que son 22, tenemos: 0.1428 x 22 = 3.1416 número de Pi.  

En 1988, el físico estadounidense Larry Shawn instauró el 14 de marzo para conmemorar el Día de Pi. Una fecha para celebrar la existencia de una constante matemática, que ha sido muy significativa a lo largo de la historia. La fecha escogida fue la más representativa del número Pi, mes 3, día14, 3.14. Fue la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la que aprobó la creación de este día en el año 2009. 

Es por ello que el Día de Pi se conmemora el día 14 del tercer mes, 3.14, a la 1:59 am o pm, es decir, 3.14159. Otros día seleccionado para Pi es: el 22 de julio, pues día 22, entre mes 7 es 3.142857143, que da una aproximación a Pi. 

Así mismo, el 21 de diciembre (20 de diciembre, en años bisiestos), es el día 355 del año, a la 01:13 p. m., coincide con el valor aproximado de 355 ÷ 113 = 3.14159292, calculado por el matemático y astrónomo chino Zu Chongzhi. También el 10 de noviembre (9 de noviembre, en años bisiestos), que es el día número 314 del año, de acuerdo con el calendario gregoriano. 

Es indudable que, sin números, la vida contemporánea sería imposible: no habría horarios, ni calendarios, ni comercio, ni historia, ni salarios, ni proyectos, ni número áureo, ni número Pi. 

El número Pi, amable lector, es una de las constantes matemáticas por excelencia. Su omnipresencia en diferentes ámbitos de la naturaleza y en las áreas relacionadas con la física, las matemáticas y la ingeniería, lo hacen identificable hasta para aquellos que viven alejados de las ramas científicas, además, el 14 de marzo, también es el cumpleaños del Premio Nobel de Física Albert Einstein, científico que a través de la “paradoja de la hoja de té” se llega al número Pi. 

Feliz día de ese enigmático número Pi. 

Jorge A. Rodríguez y Morgado, titular de la columna y el programa ConoSER bien. Twitter: @jarymorgado, correo electrónico: jarymorgado@yahoo.com.mx. Colaborador destacado de: Sabersinfin.com